"MEMORIA Y ENVEJECIMIENTO"
Tesina de curso de ROSA MARIA REBOUL ASENJO. Curso de Máster en Psicología de la Tercera Edad.
INDICE:
1 - INTRODUCCIÓN
2 - ETAPAS DE PROCESAMIENTO
3 - SISTEMAS DE MEMORIA
- Memoria Sensorial o Inmediata
- Memoria a Corto Plazo
- Memoria a Largo Plazo
- Memoria Episódica
- Memoria Semántica
- Memoria Procedimental
4 - RECUSOS COGNITIVOS
5 - TÉCNICAS Y ESTRATEGIAS PARA MEJORAR LA MEMORIA
- Tipos de Técnicas de Intervención
- Estrategias de Memoria
- Características Generales de los Programas de Intervención de Memoria
6 - CÓMO AFECTA EL ENVEJECIMIENTO A CADA MEMORIA
- Envejecimiento y Memoria a Corto Plazo
- Envejecimiento y Memoria a Largo Plazo
- Memoria Remota
- Testimonio de Testigos Oculares
- Memoria Semántica
- Memoria Implícita
- Memoria Autibiográfica y envejecimiento
- Memoria Prospectiva
- Metamemoria y envejecimiento
7 - IDEAS ERRÓNEAS SOBRE LA MEMORIA
8 - MEMORIA Y OLVIDO
- ¿Por qué olvidamos?
- ¿Es importante la atención para la memoria?
- ¿Qué tiene que ver la emoción con la memoria?
- ¿Por qué recordamos unas cosasy otras no?
- ¿La relajación es útil para la memoria?
- ¿La buena o mala memoria se hereda?
- ¿Qué son las quejas de memoria?
- ¿Cuáles son las causas de las quejas de memoria?
- ¿Qué es la memoria cotidiana? Tipos de olvidos cotidianos
- ¿Qué significa “tener una palabra en la punta de la lengua”?
- ¿Por qué no recordamos los nombres de las personas?
- ¿Por qué recordamos mejor las caras?
- ¿Por qué tengo que comprobar si he apagado el gas o cerrado la puerta?
- ¿Por qué no recuerdo los recados, las citas ... que tengo que hacer?
- ¿Por qué no me oriento en la calle?
- ¿Por qué no recuerdo lo que acabo de hacer?
- ¿Qué he venido a buscar a esta habitación?
- ¿Por qué no encuentro las cosas?
9 - LAS ALTERACIONES DE LA MEMORIA
¿Todos los mayores tienen problemas de memoria?
¿Cuáles con las causas de los problemas de memoria en los mayores?
¿Por qué los mayores creen que recuerdan mejor lo sucedido hace mucho tiempo?
¿Las personas que tienen problemas de memoria padecen demencia?
¿Cuándo hay que preocuparse por los problemas de memoria?
¿Qué es la demencia?
¿Qué es la enfermedad de Alzheimer?
¿La depresión produce alteraciones de memoria?
¿Qué se puede hacer para evitar el deterioro cognitivo?
¿Cómo solucionar los olvidos cotidianos?
¿Qué consejos se deben seguir para mejorar la memoria?
10 - BIBLIOGRAFÍA
1 - INTRODUCCIÓN
Uno de los aspectos que siempre se han estudiado en relación a la vejez es la memoria. Y ¿por qué? Pues porque aproximadamente la mitad de las personas mayores de sesenta y cinco años presentan problemas a la hora de recordar cosas, acontecimientos, lugares, nombres... Sin embargo olvidos que en edades anteriores se atribuyen al cansancio o falta de atención, a partir de esa edad son achacados a la edad.
Aún en ausencia de enfermedad (demencia) existe un gran variabilidad en el rendimiento de la memoria dentro del grupo de personas mayores. Hay mayores que no experimentan cambios a lo largo de su vida ni difieren apenas de los grupos de jóvenes y otros que presentan importantes diferencias con personas más jóvenes. Y a partir de ahí, el objetivo de cientos de estudios ha sido investigar los procesos básicos de memoria durante el envejecimiento.
La memoria es una función de extraordinaria complejidad y no existe una , sino varias memorias; de manera que cuando decimos que la memoria se deteriora o declina con la edad, deberíamos preguntarnos de qué tipo de memoria estamos hablando.
No obstante a la hora de interpretar resultados experimentales obtenidos no hay que olvidar que muchos trabajos parten de lo que Coupland y Coupland (1990) llaman el paradigma del déficit, es decir, la consideración inicial como hipótesis de trabajo de la merma de la capacidad mnemésica que puede estar sesgando la interpretación de los datos y llevando a una especie de profecía que se autocumple. De hecho se van a presentar datos a continuación que, en cierta medida, pudieran ser considerados contradictorios. No hay que olvidar, en dicha interpretación que para que el déficit sea relevante en individuos concretos no sólo tiene que producirse sino que debe afectar de alguna manera al funcionamiento del mayor en su vida cotidiana.
La descripción de los posibles déficits de memoria de los mayores de 65 años se va a hacer atendiendo a dos tipos de perspectivas. Una que tiene en cuenta el tipo de recuerdo o, mejo, el olvido “típico” de la edad y sus posibles repercusiones para la vida diaria. Y otra pretende poner de manifiesto la afectación del paso de los años en la capacidad amnésica desde el punto de vista del modelo del procesamiento de la información.
Dentro del marco general del procesamientode la información, han surgido distintas perspectivas teóricas para describir los procesos de memoria. Según Smith (1996) se han utilizado tres esenciales conceptualizacionesa la hora de describir las diferencias en memoria debidas a la edad: teorías basadas en las etapas de procesamiento, teorías de los sistemas de memoria y teorías de los recursos cognitivos.
2 - ETAPAS DE PROCESAMIENTO
Desde esta teoría se postulas tres etapas sucesivas en la información que se recibe para ser recordada: la información tiene que ser percibida y codificada, tras ser mantenida durante un intervalo de tiempo es almacenada y, finalmente, puede ser recuperada para ser reproducida finalmente.
Se ha discutido mucho se los déficit de memoria en la edad avanzada se debían a un problema de adquisición, de almacenamiento o de recuperación de la información, y se han hecho muchos estudios desde distintas perspectivas llegándose a sugerir que los problemas de memoria en el envejecimiento tendrían más que ver con procesos de codificación, es decir en adquisición, que con procesos de recuperación llevando a los investigadores al contexto teórico de los sistemas de memoria.
3 - SISTEMAS DE MEMORIA
Según esta perspectiva teórica la memoria se puede dividir en tres sistemas encadenados, también llamados tres “almacenes” de memoria: Memoria Sensorial (MS), Memoria a Corto Plazo (MCP) y Memoria a Largo Plazo (MLP). A su vez la Memoria a Corto Plazo se ha dividido en memoria primaria y memoria de trabajo. Por otro lado la Memoria a Largo Plazo también se ha subdividido en episódica, semántica y procedimental. Y teniendo en cuenta esto los investigadores se preguntan ¿qué cambios se producen durante el envejecimiento sobre cada sistema de memoria?.
- MEMORIA SENSORIAL O INMEDIATA
Sobre la memoria sensorial, los autores señalan: "Dentro de éste tipo de memoria se pueden encontrar otros tipos de memoria como son: la memoria ecoica e icónica las cuales se describirán brevemente a continuación. La ecoica o sensorial auditiva, es la que al menos puede mantener brevemente los primeros segmentos del estímulo auditivo hasta que el oyente haya tenido la oportunidad de recibir suficiente estimulación que le permita procesar y recordar lo que el hablante le está comunicando. Tal almacenamiento es posible gracias a la existencia de un registro sensorial auditivo, es a lo que Neisser llamó memoria ecoica. En el segundo tipo de memoria varios autores han sugerido que la memoria icónica juega un papel muy importante en el proceso perceptual, ya que puede almacenar información de una fijación ocular durante el movimiento sacádico siguiente, de esta manera, el procesamiento de la información obtenida durante la fijación puede continuar incluso durante el movimientosacádico".
"Muchos teóricos suponen que la memoria sensorial es como un eco sensorial de la información que se recibe, al igual de la que proviene de otros sentidos. La duración de este tipo de memoria es muy breve. Ésta capacidad de retener información nos proporciona mas tiempo para procesarla y codificarla. Es por ello que se considera como una estructura diferente de memoria. Cabe mencionar por lo tanto que algunos tipos de memorias parecen durar mucho más tiempo que el solo instante de una imagen sensorial".
"Éste tipo de memoria permite que cualquier acontecimiento se pueda ver más de lo que se pueda informar. Ya que la huella en el cerebro perdura más que en la imagen visual, con lo cual se permite que el procedimiento continúe más que la imagen misma".
"Éste tipo de memoria es la que suele almacenar una característica de los objetos, ésta es percibida por alguno de nuestros sentidos. Suele olvidarse fácilmente".
"Ésta memoria se llama así porque se funda en lo que ves y oyes, en fracciones de segundos y luego desaparece quedando en tu memoria solo un recuerdo, por ejemplo cuando escuchas una clase de tu profesor y te presenta figuras, esquemas, a veces muy brevemente. En algunas ocasiones te dice cosas que duran muy poco y no las vuelve a repetir, allí es donde entra la memoria inmediata. Tú debes cultivarla pues facilitará el escuchar con éxito las clases y conferencias".
"Existen algunas ocasiones en las que solo percibimos algo por un tiempo breve, y lo podemos olvidar fácilmente; por ejemplo si vemos el rostro de alguien que no conocíamos y no lo volvemos a ver en algún tiempo probablemente lo olvidaremos, a éste tipo de memoria se le suele denominar fugaz o inmediata".
"(…) de manera lógica el lugar para comenzar está en la memoria sensorial, ya que proporciona un informe preciso del ambiente como lo experimenta el sistema sensorial, es decir, se conserva una especie de "copia literal" del estímulo durante un breve periodo después de la exposición; se olvida cualquier información a la que no se presta atención o se procesa todavía más. Por tanto es claro que la memoria sensorial se relaciona en forma estrecha con el registro y es probable que sea más preciso y útil considerarla como parte del proceso de percepción y como un requisito necesario para el almacenamiento en sí".
"Aquí se almacenan todos los recuerdos que fueron captados por alguno de nuestros sentidos de manera muy breve, no los podemos recordar por mucho tiempo" .
"En ésta encontramos todos los recuerdos o imágenes mentales percibidos de manera breve, éstos si no son reforzados suelen ser olvidados con facilidad".
"También definida como depósito de memoria primaria, por William James, consiste en la información captada sensorialmente, ésta información no es siempre conciente".
"Es la que registra y almacena en una duración de milisegundos los estímulos sensoriales visuales, auditivos y knéticos".
- MEMORIA A CORTO PLAZO
Acerca de la memoria a corto plazo, los autores consultados señalan:
"Consiste en ver algo, pero reforzando eso que ves por lo que oyes; es decir se combina la audición con la visión. Así se recuerdo dura más que el de la memoria inmediata. Pero, siempre y cuando no sea interrumpido u obstaculizado por algo que se diga y tenga parecido; por ejemplo cuando llamas por teléfono, tú ves el número pero luego lo vas susurrando para que no lo olvides, hasta llegar al teléfono, pero si en el camino alguien te habla o interrumpe diciendo un número parecido, falla de inmediato la memoria, te olvidas del número requerido. Ésta memoria es útil cuando escuchas una clase, estudias un tema, pues, muchas cosas tienes que memorizarlas y luego aplicarlas, pero si entre la memorización y aplicación aparece un distractor como la palabra de alguien que tenga parecido con la memorizada, entonces ésta falla".
"Cuando reforzamos lo percibido con la memoria fugaz, en el ejemplo anterior, si volvemos a ver el rostro de esa persona, entonces permanecerá en nuestros recuerdos por algún tiempo mayor (…) entonces pasará a la memoria a corto plazo".
"Es claro, si la capacidad de memoria se encontrara limitada a la memoria sensorial, la capacidad para retener información acerca del mundo sería extremadamente limitada, lo mismo que precaria. Sin embargo, de acuerdo con los modelos de memoria tales como el modelo de almacenamiento múltiple de Atkinson y Shiffrin, parte de la información de la memoria sensorial se pasa con éxito a la MCP, lo que permite que se almacene la información durante el tiempo suficiente como para poder utilizarla, y por esta razón con frecuencia se le llama memoria funcional. Puede mantenerse información de la MPC de 15 a 30 segundos pero puede extenderse mediante ensayo o repetición. Tiene una codificación acústica".
"Se entiende como la que es activa o funcional. Algo así como la memoria de trabajo, como nuestra "conciencia" o el percatarnos de algo. Pero la cantidad de información movilizada tiene un límite que algunos autores sitúan entre 5 y 10 unidades".
"Llamamos así al tipo de memoria que almacena nuestros recuerdos por un tiempo no muy prolongado, se produce por el reforzamiento de algo percibido y almacenado en la memoria sensorial pero ésta vez es reforzado por otras percepciones o conocimientos".
"El grado de conservación o estado de la información dependerá del tiempo mencionado y, por supuesto, de la capacidad fisiológica o genética de cada individuo".
"La memoria a corto plazo es el almacenamiento breve de la información posiblemente en término de segundos. Las investigaciones han demostrado que este almacenamiento es limitado en capacidad".
"Los científicos denominan a la memoria a corto plazo como una memoria continua y su duración es de 30 seg., la psicología (Marqués, 2000), explicó que en la memoria a corto plazo es donde se almacenan datos no por más de segundos llamándole así la regla de septeto mágico".
"Todo lo que se pueda recordar dependerá de lo bien que haya que recordar, la mente puede utilizar patrones pata recuperar o reconstruir lo que se intenta recordar".
"Aquí se almacenan los recuerdos percibidos de manera sensorial pero por más de un sentido, reforzando así, su permanencia en la memoria".
"Es aquella que podemos mantener por el término de algunos minutos. Por ejemplo, al tratar de retener un número telefónico hasta encontrar un papel o un lápiz para anotarlo. Después de registrar por escrito dicho dato, lo olvidamos o lo que es lo mismo, la memoria se borra. Este tipo de memoria está limitado en la cantidad de información que puede almacenar, experimentos realizados han demostrado que entre 7 y 9 dígitos es el límite de retención de información, y como se puede intuir su existencia en el tiempo de es limitada, por lo tanto no duradera. Si este tipo de memoria realiza un proceso fundamental, si la información es considerada de interés para su memorización definitiva, "La consolidación", o preconstruir una base segura para poder alcanzar el guardado definitivo de la información. Este proceso se logra a través de repeticiones de la información que se está procesando".
"Ésta es transitoria, pues solo dura unos pocos minutos, puede almacenar entre 5 y 7 elementos (por ejemplo hasta 7 números) que si los trabajamos con mecanismos como la repetición pasarán a fijarse a la memoria a largo plazo (es decir, hay que trabajar para recordar, en caso contrario esta información pasa por nuestros sentidos, la recordamos unos milisegundos y desaparece). La estrategia que empleamos para pasar la información de ésta memoria de corto plazo a la de largo plazo es la típica que utilizamos cuando, por ejemplo, queremos recordar un número de teléfono que vemos por ahí y no tenemos dónde apuntarlo".
- MEMORIA A LARGO PLAZO
La información que rescatamos se encuentra en el tercer almacén, el de la Memoria a Largo Plazo (MLP). Se considera que la MLP, también llamada memoria secundaria, puede integrar cualquier tipo de contenido. Esto es: conocimientos, experiencias y habilidades que hayamos adquirido y que recuperamos cuando es necesario.
Si todo puede ser bien almacenado en la MLP, los autores han distinguido entre distintos tipos de información que casan bastante bien con los resultados procedentes de estudios: declarativo(memoria semántica y episódica) y no declarativo (por ejemplo memoria procedimental).
- MEMORIA EPISODICA
La memoria episódica implica el recuerdo de hechos concretos y se refiere a recuerdos que forman parte de la experiencia personal y que son activamente recuperados utilizando información contextual sobre cuándo y cómo se ha dado un determinado acontecimiento.
Un aspecto importante parece determinar las diferencias con la edad, es el grado en el cual la tarea requiere un procesamiento deliberado o intencional, es decir, cuando el sujeto debe poner más esfuerzo por su parte para retener o recordar (codificar o recuperar) un suceso. Cuesta más retener y recordar un suceso a las personas mayores cuando la información o el material que tiene que recordar no tiene significado para ellos, no resulta familiar y se requiere mayor esfuerzo para codificar y recuperar dicha información. Según estudios cuando se reduce el soporte ambiental, y por lo tanto se incrementa el grado de procesamiento intencional requerido por la tarea, los grupos de personas mayores rinden más pobremente que los más jóvenes. Se ha comprobado que el mismo fenómeno ocurre en la recuperación o recuerdo de la memoria episódica.
Cabe preguntarse entonces si los adultos mayores tienen menor capacidad para identificar el modo en que es presentada la información. Los resultados de investigaciones indican que rinden peor que los jóvenes cuando se les pide recordar si determinada palabra ha sido presentada antes o después de otra, si ha sido presentada visual o verbalmente, y en este último caso tienen más problemas para recordar si la voz pertenecía a un hombre o mujer. Estas tareas requieren recordar detalles sobre el contexto de presentación de la información en indican que codifican menos datos contextuales.
Debido a la dependencia que presenta la memoria episódica del contexto, se ha definido un principio de codificación específica. Según este principio, la condición idónea para el recuerdo episódico es que se dé en la situación donde fue codificado, así, recordaremos mejor un acontecimiento si nos situamos en el lugar donde ocurrieron los hechos, que en cualquier otro ambiente. Pues bien, no hay demasiada consistencia en los resultados porque hay muchas diferencia y parecen ser debidas al grado en que, en el momento de la codificación, la información parece ser recordada en las tareas experimentales de estos estudios.
También existe otro tipo de memoria episódica, la memoria prospectiva, que implica el recuerdo de llevar a cabo alguna acción en el futuro, también se refiere a una memoria de eventos que han sido planificados pero que no han ocurrido. Y de nuevo las diferencias encontradas con la edad ocurren cuando la tarea requiere mayor grado de recuerdo deliberado.
Un último aspecto a tratar es el énfasis que ponen las personas mayores al describir sus problemas de memoria (episódica) como solo referidos a hechos recientes y no así a acontecimientos remotos. En estos últimos los mayores parecen no tener problemas de recuerdo e, incluso, dicen que pueden describirlos con todo tipo de detalles. Sin embargo, esta diferencia es puesta en tela de juicio por los investigadores y que, cuando se habla de hechos remotos, éstos suelen ser acontecimientos muy relevantes para la persona, que han sido repetidamente evocados a lo largo de la vida y, por tanto, lo remoto de su existencia se ve empañado por la recuperación (repaso) de la información a lo largo de la vida.
La calidad del recuerdo está directamente relacionada con el intervalo de tiempo transcurrido entre la ocurrencia de los hechos y el momento de la evocación de los mismos, es decir, el recuerdo es peor a medida que aumenta este período de tiempo.
En cuando a la memoria episódica las personas mayores codifican menos detalles del contexto donde se produce un acontecimiento. El recuerdo sobre los detalles es mayor cuando el ambiente donde ocurre un determinado hecho resulta familiar para el sujeto que si se trata de un ambiente extraño que requiera mayor procesamiento intencional; siempre que se proporcione mayor soporte ambiental las diferencias por la edad en el requerimiento de la memoria episódica prácticamente desaparecen.
- MEMORIA SEMÁNTICA
Es el conocimiento del mundo que se ha acumulado y organizado conceptualmente más que contextualmente y se mide a través de la inteligencia (por tests).
Los expertos postulan que de haber diferencias en memoria semántica atribuibles a la edad, sería más probable que éstas fueran debidas al modo en el cual se organizaba la memoria semántica. Las personas mayores necesitan más tiempo para recuperar la información semántica, sin embargo en la mayoría de los casos la información requerida es finalmente recuperada.
- MEMORIA PROCEDIMENTAL
Esta memoria se refiere a recordar “cómo” hacer algo, también está relacionada con destrezas motoras y cognitivas que una vez adquiridas no requieren esfuerzo consciente para ser recuperadas y que son consideradas como memoria no declarativa.
En los últimos años ha surgido una nueva distinción dentro de la memoria a largo plazo, “memoria implícita” en contraposición a la “memoria explícita”. Como señala Ruiz-Vargas (1994) ”por memoria implícita se entiende la expresión de conocimientos adquiridos en un episodio anterior, a través de una prueba que no hace referencia consciente o explícita a tal episodio de aprendizaje”. La memoria implícita supone la expresión de la adquisición de un conocimiento adquirido antes, pero, de forma no intencional cuya recuperación se hace sin que haya conciencia del recuerdo de esos conocimientos. La memoria explícita, en cambio, supone la recuperación de información de forma consciente e intencional.
4- RECURSOS COGNITIVOS
La inmensa mayoría de los estudios llevados a cabo hasta la fecha encuentran que la capacidad atencional se ve disminuida según aumenta la edad y que quizás ello es debido al enlentecimiento del procesamiento de la información que ocurre con el envejecimiento. Por otro lado, parece existir déficit en las estrategias de organización del material en el momento de adquisición y codificación de la información. Estos déficit pudieran se la causa de una peor ejecución de sujetos mayores, en comparación con los más jóvenes, al intentar recuperar la información almacenada en la memoria a largo plazo. Este recuerdo es más pobre cuando se trata de recuperar información procedente del contexto donde ocurrieron los hechos y hay que hacer un esfuerzo deliberado para integrar información.
Desde este planteamiento se postula que poseemos una cantidad de recursos de procesamiento limitados que pueden aplicarse a la solución de una tarea cognitiva. Si el envejecimiento se asocia a una reducción en los recursos cognitivos con los que contamos, la actuación de las personas mayores en tareas de memoria se verá negativamente afectada. Se intenta establecer en que medida las diferencias encontradas en memoria asociadas a la edad pueden ser explicadas por algún recurso cognitivo, previamente definido, que pudiera estar mediando y por lo tanto siendo responsable en alguna medida de dichas diferencias.
Los investigadores han adoptado un metodología correlacional. Se pretende identificar recursos cognitivos, que puedan ser medidos de forma independiente, y valorar que proporción de varianza de las diferencia encontradas en memoria con la edad, puede ser explicada por un efecto diferencial de estos recursos con el paso de los años. Así, una limitación de estos recursos pudiera afectar negativamente a la memoria.
Entre los recursos cognitivos propuestos teóricamente están:
1.-Memoria de trabajo que supone un recurso básico implicado en la capacidad de memoria. Se ha mostrado que las medidas de la memoria de trabajo pueden explicar alrededor del 50% de la varianza relacionada con la edad y ello utilizando una variedad de tareas de memoria.
2.- Velocidad de pensamiento o velocidad perceptual, un mecanismo cognitivo aún más básico y que no es un mecanismo excluyente u opuesto a la memoria de trabajo, ha probado ser mucho más eficaz a la hora de explicar las diferencias en memoria atribuidas a la edad. La velocidad perceptual es responsable del 99% de las diferencias en memoria que se relacionan con la edad.
3.- Las diferencias atribuidas a la edad en el rendimiento en memoria pudieran deberse a una ineficiente inhibición en la recepción de información irrelevante (que no es pertinente para realizar la tarea)durante la realización de test y tareas de memoria y sería la responsable de su peor ejecución.
5 - TÉCNICAS Y ESTRATEGIAS PARA MEJORAR LA MEMORIA
A medida que se ha ido teniendo mayor conocimiento del funcionamiento de la memoria y los cambios experimentados se ha hecho posible desarrollar programas que permitan ayudar a los mayores a mejorar su memoria.
Los programas de mejora de la memoria suelen contener una serie de técnicas o estrategias que permiten entrenar alguna de las funciones mnésicas básicas que declinan con la edad, son programas modulares.
- TIPOS DE TÉCNICAS DE INTERVENCIÓN
En ocasiones las personas no son conscientes de que utilizan ciertos trucos y, además, el hecho de que una persona adopte estrategias para recordar un evento indica, por sí mismo, un alto nivel de funcionamiento cognitivo y, por tanto, no todo el mundo emplea procedimientos para tener una mejor memoria. La utilización eficaz de estos recursos permite mejorar el recuerdo, recordad lo que uno quiere recordar y que de otro modo olvidaría.
Estas estrategia, trucos, también llamados “menmónicos” son muy diversos y su conceptualización ha dependido del clase de función cognitiva que trata de manipular, los materiales utilizados y modelos teóricos que ha utilizado el autor de referencia. Las técnicas han ido cambiando con el tiempo. En tiempos de Ciceron se usaba un método llamado “lugares” o “Método Loci”; se trata de asociar una información que se pretende recordar a lugares comunes visualizados imaginativamente. Fue inventada cuando no eran de uso común del lápiz y papel para hacer listas y notas. Hoy hay disponibles todo tipo de recursos como agendas electrónicas calendarios etc.... La técnica de “lugares “conlleva prestar atención y repetir lo que se pretende recordar.
El Origen del “Método Loci”.:
Este relato lo cuenta Cicerón en su libro “De oratore” y es una historia del siglo V a.C.:
Un noble de Tesalia, llamado Scopas, dio un banquete. A este banquete fue invitado, como era usual en la época, un poeta, Simónides, para que cantara las excelencias del anfitrión. En un momento dado, el poeta salió, y mientras estaba fuera el techo de la sala del convite se desplomó y murieron todos los invitados y Scopas. Cuando quisieron reconocer los cadáveres para entregárselos a los familiares, estos se encontraban tan desfigurados que era imposible reconocerlos. Sin embargo, Simónides logró recordar y decir los nombres de todos por los lugares en los que se encontraban sentados, y así señaló a cada familiar dónde estaba su difunto.
Simónides reflexionó y observó que acordarse del lugar y asociarlo con algo (nombre, objeto, palabra...) mediante una imagen es una estrategia adecuada para recordar.
De aquí surgió el “Método Loci” o “lugares”, que ha sido durante siglos el método más empleado para recordar y entrenar la memoria.
La atención es un pre-requisito de cualquier procesamiento de información y la repetición es una de las estrategias más utilizadas en la memorización de cualquier conocimiento o habilidad que se desea adquirir. No cabe duda que el uso de estrategias eficaces puede mejorar significativamente la memoria.
- ESTRATEGIAS DE MEMORIA
Las estrategias de memoria pueden ser agrupadas de diferentes formas, según se trate de estrategias o ayudas “internas y “externas”.
Por un lado la utilización de otras personas , las propias acciones o agendas, notas alarmas, etc... que son prótesis o recursos externos. Son recursos que se extraen del mundo circundante con objeto de retener, en forma efectiva, la información que se desea recuperar.
Tres son las ayudas externas más utilizadas:
A) Mnemónicos: Son aquellos procesos para mejorar la memoria que proceden del saber popular formalizado. Se diferencias de las estrategias internas básica en que los mnemónicos no han sido desarrollados mediante una investigación guiada teóricamente sino mediante la utilización de la inducción. A través de los mnemónicos se facilita el recuerdo mediante la utilización de recursos cognitivos tales como la atención, la asociación, la repetición, la organización, la representación imaginativa, etc.... La efectividad de los mnemónicos parece estar en relación con los esfuerzos de atención, repetición e imaginación.
B) Estrategias internas básicas: Es la intervención sobre estrategias cognitivas y conductuales asociadas al recuerdo la que se puede entender como estrictamente psicológica, y por ello, la que ha recibido más atención desde la ciencia psicológica. Se señalan una serie de factores facilitadores de la eficacia del entrenamientos tales como la motivación por el cambio, la capacidad de concentración y el conocimiento en técnicas de resolución de problemas. (Kapur, 1993). Harris (1992) distingue entre las estrategias aprendidas naturalmente, referidas a una serie de reglas que forman parte de las características del recuerdo y que los humanos poseemos son necesidad de entrenarlas específicamente yq que su presencia se produce de forma natural. A esa categoría pertenecen fenómenos que, por no ser objeto de este capítulo, no van a se analizados en él tales como el efecto de primacía y el efecto recencia; y las estrategias mnemotécnicas artificiales, que son sistemas que ayudan a organizar, almacenar y recuperar la información de manera más eficiente. Normalmente, implican la manipulación mental de los elementos informativos a recordar (por ejemplo, la utilización de rimas o de las iniciales de las palabras que componen un párrafo o el agrupamiento de los elementos comunes de tal información, etc...)
Las estrategias de tipo verbal implican la utilización de sencillas cadenas lingüísticas con significado que permiten recordarcon cierta facilidad, sobre todo, datos o fechas. Tales cadenas serían más fáciles de recordar que la información que contienen, la que habría que recordar, y darían acerca de ella. Las más utilizadas son las siguientes:
C) Estrategias visuales: Implican la combinación mental, utilizando la imaginación deimágenes y palabras que se integren de tal forma que constituyan elementos informativos a recordar. El origen de este grupo de estrategias es la introducción de un nombre o una palabra o una imagen en un dibujo u otra imagen, Ello implica la asociación de nombres a imágenes donde los elementos a recordar son los nombres y no tanto las imágenes. Una versión sofisticada de este procedimiento lo constituye el procedimiento de la asociación cara-nombre que, adoptando la propuesta de Wilson (1993), consta de cuatro pasos. El primer paso consiste en buscar algún rasgo distintivo de la cara de la persona (una nariz grande). En el segundo paso se trata de transformar el nombre de la persona en uno o más nombres comunes (si nuestro narigudo se llama Marcos es fácil convertirlo en sencillos porta-retratos). En tercer paso, se une el rasgo distintivo con la transformación del nombre (así, se verá a una gran nariz de laque cuelga un marco u un marco que contiene el dibujo de una gran nariz). El cuarto y último paso, el del recuerdo, consiste en evocar la imagen formada en el paso anterior que contiene en un solo elemento informativo la información relativa al nombre y a la cara.
La utilización de estrategias visuales en el entrenamiento de la memoria depende de la creatividad y la originalidad de la persona en tratamiento. Las personas de edad avanzada, tal y como sostienen Warren Duke y cols. (1991),presentan dificultades para generar imágenes propias y para generalizar estrategias entrenadas en sus actividades cotidianas. Frente a esto cabe argumentar que su utilización en programas estructurados de entrenamiento muestra su eficacia y pone en paréntesis tal déficit en la creación de imágenes. Por otro lado, su posible generalización va a depender de la validez ecológica del entrenamiento y de las tareas en él implicadas.
D) Estrategias de organización y reducción de la información:
Parten del sencillo principio de que cuantos menos sean los elementos informativos más fácilmente podrán ser recordados. Así pues, la tarea fundamental de estos procedimientos de intervención consiste en organizar, agrupar o reducir la información a recordar en menos elementos informativos sin, por ello perder nada de ella.
La categorización ayuda a la organización de la información al facilitar el procesamiento semántico de la misma. En esta técnica la información se organiza en categorías en la que se agrupan los elementos a recordar en función de sus características comunes. A tales categorías hay que darles un nombre que describa tal comunalidad. En el período de entrenamiento, es el monitor el que organiza la información. La tarea del sujeto consiste, en un primer momento, en el recuerdo de los elementos tras escuchar el nombre de la categoría para, posteriormente, ser capaz de recordarlas sin ni siquiera escuchar el nombre de la categoría. El individuo dominala técnica cuando es capaz de realizar, por sí solo, todas las tareas: abstraer las características comunes en categorías, agrupar los elementos informativos en ellas, ponerles nombre, recordar tales nombres y, por últimos, recordar la información.
E) Estrategias externas: Probablemente las estrategia externas sean los más importantes medios de compensación de los déficit de memoria, aunque su utilización no sea exclusiva para las personas de más edad y ni siquiera para individuos, con independencia de la edad, con alteraciones de memoria. Dicho de otra manera, todas las personas en momentos determinados o como práctica cotidiana utilizamos este tipo de ayudas.
Asumiendo esto, se puede distinguir entre el uso espontáneo y el uso programado de las ayudas externas. El primero de ellos únicamente estaría regulado por el sentido común y, sobre todo, por su eficacia. Es decir, las personas tienden a utilizar aquellas ayudas externas que le resultan más útiles para recordar. Para el segundo, el que se utilizaría en la intervención psicológica sobre la memoria, el grado y la intensidad de la ayuda dependerá del bagaje y estilo de vida de la persona mayor y de las personas de su entorno próximo, la naturaleza de la alteración y del grado de motivación de ambos.
Harris (1992) divide las ayudas externas en dos grandes tipos: a) ayudas que permiten la recuperación de la información internamente: por ejemplo, cambiarse un anillo de dedo o atarse un hilo a un dedo o cambiar un objeto de sitio en una habitación de uso común, y b) sistemas que registran la información externamente: el sistema prototípico es la agenda o la toma de notas. También se incluiría la petición a un allegado “recuérdame que debo hacer ....”
De entre ello los segundos son más comúnmente utilizados aunque para las personas mayores su uso presente más dificultadesya que los problemas de memoria, en muchos casos, hay que añadir deficiencias visuales o, incluso, problemas de analfabetismo. En estos casos, es recomendable la utilización de registros auditivos de la información. Ello apoya la necesidad de diseñar conjuntos de ayudas adecuados de manera particular a cada caso. Ello, teniendo en cuenta como apunta Wilson (1991) en su estudio de seguimiento longitudinal, que tras 10 años después de un entrenamiento rehabilitador de la memoria, los pacientes seguían utilizando sistemáticamente ayudas externas incluidas en el mismo.
No obstante se conoce alguna experiencia programada para grupos de individuos como la realizada por Sohlberg y Mateer (1989). Este programa tenía por objetivo el adiestramiento en la utilización de libros compensatorios de memoria que estaban divididos en secciones cada una de ellas de un color (por ejemplo, la sección “cosas a hacer” en verde, la del calendario en azul o la de nombres de personas en amarillo) El entrenamiento se realizaba en te grandes fases; adquisición (cómo utilizar las secciones del libro- aplicación – cómo saber cuándo y dónde utilizar el libro) y adaptación (cómo utilizar ellibro en relación a sus actividades de la vida diaria)
Conviene resaltar que todos estos tipos de estrategias o técnicas para la mejora de la memoria incorporan principios activos propios de la modificación y la terapia de conducta como son la instrucción, el encadenamiento, el modelado, el ensayo de conducta, el refuerzo contingente, el feedback y la práctica reforzada.
- CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LOS PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN DE MEMORIA
La mayoría e los programas desarrollados tienen en cuenta aquellos aspectos del funcionamiento de la memoria que suelen presentar declive con la edad. Son de contenido modular, es decir, contienen distintos tipos de estrategias (agrupamiento, asociación, etc ...). Todos ellos cuentan con una batería de evaluación que permite valorar la eficacia de los programas y suelen ser realizados en grupo.
De los estudios hechos con estos programas se deriva que las personas mayores pueden aprender nuevas estrategias que mejoren su rendimiento de memoria. Sin embargo, parece que los efectos positivos son inmediatos, que sus efectos se disipan con el tiempo y que la generalización a la vida cotidiana es muy limitada. La falta de robustez y duración de los efectos de las intervenciones de memoria parece que se deben a tres factores: 1) el tipo de estrategias enseñada, éstas no se basan en planteamientos teóricos bien establecidos empíricamente, 2) la brevedad del período de instrucción y 3) el seguimiento de los sujetos que es siempre muy limitado.
Algunos autores han propuesto que, más que enseñas unas pocas estrategias y esperar que sean aplicadas deberían enseñarse un gran repertorio de estrategias, de las cuales, las personas puedan elegir la que mejor se adapte a sus problemas y practicar con ellas. Así los cursos de repaso se han mostrado válidos para ayudar la modificar técnicas que no se están trabajando bien y sobre los efectos de la memoria. También es de enorme importancia incrementar la motivación.
La validez de estos programas en la mejora de la calidad de vida de los mayores es importante porque parece favorecer las relaciones de grupo y el mantenimiento de una vida independiente, mejoran la percepción de auto eficacia de las personas mayores, reducen algunos riesgos de salud (como ayudar a seguir una prescripción médica) incluso se ha evidenciado que ayuda a aliviar los estados de depresión y ansiedad. Además estos programas pueden ayudar a evitar o retrasar la institucionalización de personas mayores.
6 - COMO AFECTA EL ENVEJECIMIENTO A CADA MEMORIA
- ENVEJECIMIENTO Y MEMORIA A CORTO PLAZO
Si se administra una prueba básica de amplitud de Memoria a Corto Plazo, en la que el participante repite simplemente lo que el experimentador acaba de decir o mostrar, varios estudios han evidenciado una disminución estadísticamente significativa, pero no obstante bastante pequeña, en la edad avanzada. Sin embargo cuando se imponen demandas adicionales los participantes, generalmente se hacen mucho más pronunciados los efectos de la edad.
Una forma de complicar la tarea de MCP es el procedimiento de amplitud hacia atrás, donde se le pide al participante que repita los elementos en orden inverso de su presentación. Claramente esto es más difícil que el recuerdo sencillo, ya que deben mantener almacenados los elementos en su orden correcto mientras calculan simultáneamente cómo son en orden inverso. Bromley (1958) ha mostrado que las personas mayores rinden significativamente peor en esta tarea. Varias son las causas. Una es que, como los elementos en las lista hacia delante e inversa son idénticos, es fácil confundir las dos y formar así una amalgama falseada. Por otra parte, los participantes mayores podrían carecer de la capacidad de procesamiento mental de los jóvenes, y simplemente no tener el “espacio de procesamiento” necesario para manipular los elementos.
Se puede sostener que los elementos se transfieren a la Memoria a Largo Plazo para cambiarlos de orden allí, porque la capacidad memoria de los sistemas subsidiarios es demasiado insuficiente. O bien los elementos se pierden durante el proceso de transferencia o bien la Memoria a Largo Plazo por alguna razón no consigue almacenarlos de manera eficaz.
Morris y cols. (1990) apoyan el argumento de que la disminución de la Memoria a Corto Plazo se debe a que no se utiliza la Memoria a Largo Plazo como una reserva eficaz. Razonan que esta diferencia de edad se produce porque los participantes jóvenes no solo codifican la información e su memoria operativa, sino que también envían una copia de la huella de memoria aun almacén de Memoria a Largo Plazo. Si la huella de memoria se pierde en la memoria operativa los participantes jóvenes pueden recuperar una copia de la Memoria a Largo Plazo. Los participantes mayores, sin embargo, tiene menos capacidad para realizar una copia, bien porque carecen de la “capacidad mental” para hacerlo, bien porque su Memoria a Largo Plazo no es eficaz en algún aspecto. Si el recuerdo no se puede conservar en un almacén de memoria operativa no es posible retenerlo o, en el mejor de los casos, se conserva de modo impreciso. Es posible que las personas mayores y jóvenes tengan almacenes de Memoria a Corto Plazo igual de eficaces: la diferencia se encuentra en el hecho de que es posible que los mayores tengan peores estrategias de codificación o de recuperación peores o las dos cosas.
Baddley (1996) cita al ejecutivo central como la causa principal de esta disminución relacionada con la edad. Dado que las funciones del ejecutivo central se han vinculado a los lóbulos frontales, y dado que se sabe que los problemas del lóbulo frontal son un rasgo del envejecimiento cognitivo, esto proporciona un explicación plausible.
Otro problema con la Memoria a Corto Plazo en le envejecimiento es la ausencia de distinción entre los recuerdos superfluos y los elementos presentados, relacionada también con el debilitamiento de las destrezas frontales. Maylor, Vousden y Brown (1999) presentan un ingenioso modelo que une la Memoria a Corto Plazo para el orden serial con una combinación de declive frontal y enlentecimiento de respuesta. Hallazgos como éstos implican que un componente principal de la disminución relacionada con la edad en la Memoria a Corto Plazo está en el procesamiento de la información, más que el almacenamiento por sí mismo. No es sorprendente encontrar que los cambios del envejecimiento en la capacidad de la Memoria a Corto Plazo tengan una fuerte correlación con la inteligencia fluida, la velocidad de procesamiento y, de modo más general, con otros índices de funcionamiento del sistema nervioso central, como la agudeza visual. La disminución de la Memoria a Corto Plazo/Operativa se puede ver poco más que como parte integrante del envejecimiento intelectual general.
No es éste el único problema que acosa a las destrezas de memoria de las personas mayores. Un estudio indica que los mayores pueden codificar la información en la Memoria a Corto Plazo utilizando estrategias menos eficaces. Hace referencia a un proceso de memoria llamado Recodificación. Dada una cadena larga (+ 4) de elementos, una estrategia mejor que intentar recordarlos como una cadena larga es pensar en ellos como una seria de grupos de 3 o 4 elementos. Este principio se utiliza en la presentación de números de tarjetas de crédito y de teléfono. Es menos probable que las personas mayores recodifiquen listaslargas de dígitos, en comparación con la jóvenes, cuando intentan codificarlas. Merece la pena advertir que algunos participantes mayores recodificaban, y su amplitud era tan buena como la mejor de los participantes jóvenes. Otros investigadores han advertido también que las personas mayores no ordenan los elementos, y que no les prestan una atención tan estrecha si no se lo indican. No procesan los elementos con “profundidad” suficiente. Además, los adultos mayores pueden cambiar sus estrategias de memoria en un nivel más general.
Perlmutter y Mitchell (1982) coinciden en que las personas mayores tienen un problema especial en la codificación del material, pero advierten también que el envejecimiento afecta al proceso de recuperación, al de almacenamiento o a ambos. En apoyo de este argumento, señalan que, en algunas tareas de Memoria a Corto Plazo, los participantes mayores eran desproporcionadamente mejores en las tareas de reconocimiento que en las de recuerdo. El reconocimiento es más sencillo que el recuerdo porque el participante no tiene que poseer una memoria tan clara del elemento para dar la respuesta correcta. En una tarea de recuerdo, sólo los elementos recuperados con completa claridad se pueden recordar.
En un estudio de Parkin y Walter (1992)se pedía a los participantes que expresaran si una palabra que afirmaban reconocer la podían recordar claramente, o si “sabían” que estaba en la lista, pero no tenían un recuerdo claro de ella. Los investigadores encontraron que la proporción de respuestas “lo sé claramente” con respecto a las respuestas “sólo lo se” cambiaba hacia estas últimas al aumentar la edad de los participantes. Este cambio se relacionaba con datos de un declive en el funcionamiento de los lóbulos frontales, lo que, de este modo, proporciona datos adicionales para un papel central de esta sección de la corteza en el cambio psicológico del envejecimiento.
Otros autores proporcionan datos de que las personas mayores pueden codificar y recuperar tan bien como los adultos jóvenes, pero no lo hacen espontáneamente. Si no los estimulan deliberadamente a utilizar estas estrategias o no los ayudan a hacerlo, escogen métodos menos eficientes de codificación y recuperación. Otros autores señalan también que la codificación de las personas mayores no es tan buena si los elementos se presentan en rápida sucesión (en lugar de lentamente). Indica esto que los procesos de codificación de las personas mayores son más lentos y menos eficientes. Sin embargo, los “participantes jóvenes” utilizados enlos estudios son estudiantes universitarios, que probablemente están más versados en tareas de memoria, y, por tanto, utilizan ayudas de memoria mentales, que las personas mayores que viven en la comunidad. Esto hace que planee un interrogante sobre estos estudios ¿son peores las personas mayores a causa de su edad por sí misma o debido a un efecto de cohorte? La respuesta a esta cuestión todavía no se ha dado, pero a partir de la investigación longitudinal y transversal combinada de algunos autores, que ha incluido medidas de memoria, parece que hay diferencias de edad verdaderas, pero que estas diferencias son en parte resultado de un efecto de cohorte. Hay datos de que, al menos, algunos déficit de la edad se pueden superar con adiestramiento. Un método es adiestrar a las personas mayores en la técnica del método de lugares, que implica memorizar una serie de dibujos mentales de escenas que resulten familiares, como las habitaciones en la propia casa. Cada elemento se coloca mentalmente en una escena, y se recuerda entonces la lista haciendo un recorrido imaginario, rememorando lo que estaba almacenado en cada dibujo. El propósito de la técnica es hacer cada imagen lo más vivida posible y, en consecuencia, más memorable.
Otros autores han comunicado también mejorías en el recuerdo de los participantes mayores después del adiestramiento, pero advirtieron que éste únicamente ayudaba a la tarea de memoria particular implicada; las ventajas no se transferirían a otras formas de memoria. Mejorar la amplitud de dígitos, por ejemplo, no ayuda automáticamente al recuerdo de dibujos. Este efecto se ha advertido en todos los grupos de edad (es decir, no es sólo un fenómeno del envejecimiento). Se debe recordar, además que los jóvenes también utilizan la técnica del método de lugares de manera más eficaz que los mayores.
- ENVEJECIMIENTO Y MEMORIA A LARGO PLAZO
Como ya se ha señalado, las tareas básica de la Memoria a Largo Plazo y Memoria a Corto Plazo con idénticas, salvo por el intervalo temporal entre la presentación de los elementos y la solicitud de su recuerdo difiere. Mientras que las tareas de edad en la tareas básicas de Memoria a Corto Plazo son significativas pero bastante pequeñas, hay un efecto muy pronunciado en el caso de la Memoria a Largo Plazo. Quizá esto no sea muy sorprendente, ya que gran parte de la información que pasa a la Memoria a Largo Plazo la debe procesar primero la Memoria Corto Plazo, y cualquier defecto en los elementos en la Memoria a Corto Plazo se puede magnificar con el tiempo y almacenarse en la Memoria a Largo Plazo antes del recuerdo. Sin embargo, gran parte de los trabajos recientes sobre el envejecimiento han dejado atrás los “estudios de laboratorio” bastante áridos de retención a largo plazo de listas arbitrarias de palabras y dígitos, cambiando a tareas de memoria cotidiana más realistas.
- MEMORIA REMOTA
La memoria remota es para acontecimientos no-autobiográficos que se han producido dentro del tiempo de vida de una persona. Se examina dando a los participantes una lista de nombres, descripciones de acontecimientos o ambas cosas que “han sido de actualidad” durante los últimos cincuenta años más o menos, y pidiéndoles que indiquen cuáles pueden recordar. Se toman varias precauciones obvias. En primer lugar, para impedir que la gente alcance la máxima puntuación simplemente diciendo “sí” a todo, se incluyen algunos nombres o acontecimientos ficticios, o las dos cosas, en la lista. Un problema más acuciante es asegurar que los participantes reconocen de verdad un cuerdo remoto, y no un fragmento de información almacenado más recientemente. Se deben escoger nombres y acontecimientos no tan conocidos, Si se toman elementos demasiado poco conocidos, se tiene el problema inverso de que nadie ha oído hablar de ellos. Por suerte los medios de comunicación de masas tiene la agradable costumbre de hacer muy famosas a algunas personas durante un breve tiempo, después de lo cual éstas se hunden de nuevo en la oscuridad. Esto no empequeñece en modo alguno sus logros.
El Test de Nombres Famosos o FNT es una prueba que utiliza estos nombres de “fama efímera”. Comprende una lista de personas como John Conteh, Sid Vicious, Issy Bonn y Reggie Whitcombe. Cualquier lector del Reino Unido mayor de 40 años puede reconocer los dos primeros, pero a menos que tenga más de 70 años, es poco probable que reconozca los dos últimos. Estos nombres no se han mencionado con frecuencia en los medios de comunicación de masas. Si las personas reconocen un nombre, es porque han evocado un recuerdo remoto verdadero y no recuerdan sólo que elnombre se mencionara en una presentación reciente de los medios. Para evaluar la profundidad de la memoria remota de una persona, los nombre en el FNT se pueden dividir en categorías: a saber, personajes famosos en las décadas de1970 y 1960, la de 1950, la de 1940 y la de 1930 (más un grupo de nombres muy famosos como Winston Churchil, cuya ausencia de reconocimiento podría indicar demencia) Se incluyen varios nombres ficticios para prevenir el engaño.
Stuart-Hamilton, Perfect y Rabbitt (1988) examinaron a participantes de 50.80 años en el FNT, y encontraron que, para todas las edades, la memoria de nombres reciente era mejor que la de los distantes. Este fenómeno lo han observado muchos otros investigadores y contradicen la hipótesis de Ribot que fue popular hace tiempo. Esta hipótesis defiende que, en las personas mayores, la memoria para los acontecimientos recientes debería ser peor que para los remotos. Una analogía útil es pensar en el cerebro como en un tanque de gran profundidad en el que se depositan los recuerdos en forma de gotitas de agua. Se precisa mucho tiempo para llenar el tanque pero cuando se consigue, el agua empieza a rebosar y se pierde. Es probable que este derrame se componga de agua depositada recientemente que se encuentra en la superficie o cerca de ella; los depósitos más antiguos en lugares más profundos en el tanque tienen pocas posibilidades de perturbarse y, por consiguiente, no se pierden. De modo similar, la hipótesis de Ribot sostiene que es más probable que se desplacen los recuerdos depositados hace poco, porque no están lo bastante “asentados”. Los datos experimentales indican que son los recuerdos remotos, no los recientes los que se pierden.
En cuanto al número de nombres reconocidos correctamente, el FNT es un raro ejemplo de prueba psicológica en donde los participantes mayores superan a los jóvenes, Hay problemas al interpretar con precisión el significado de los hallazgos. La dificultad más seria es que los participantes más jóvenes en el estudio de Stuart-Hamilton, Perfect-Rabbit tenían entre 50 y60 años cuando se realizó el experimento (hacia 1987) y así tendrían grandes dificultades para recordar los nombres más antiguos en el FNT (de la década de 1930). En un segundo experimento de los autores. El FNT se administró a jóvenes de 20 años, que no podrían conocer los nombres antiguos, excepto como figuras “históricas”. No obstante, pudieron reconocer con precisión en torno al 25% de cada grupo de década (los participantes rechazaron correctamente todos o la mayoría de los nombres falsos de manera que no estaban simplemente adivinando). Esto significa que en una proporción de elementos en las pruebas de memoria remota se reconocen probablemente a partir de la memoria semántica, más que como verdaderos recuerdos remotos “experimentados sólo en la época”.
Las pruebas de memoria remota pueden evaluar en parte este tipo de memoria, pero las respuestas están muy contaminadas con recuerdos de un almacén de conocimiento general. La probabilidad relativa de que un nombre particular del FNT se reconociera era relativamente similar para los participantes de diferentes edades. Si la “señora X” era el décimo nombre entre los más reconocidos por los participantes que tenían de 70 a 80 años, era probable que estuviera en la décima posición o en torno a ella entre los participantes de 60, 50 y 20 años. Esto indica que los nombres supuestamente “remotos” tal vez se aireen con bastante más frecuencia en los medios de comunicación de los que los investigadores sospechan, y la similitud de las “listas de popularidad” para nombres diferentes implica que el efecto de cobertura de los medios es notablemente coherente para distintos grupos de edad. Aunque es posible que exista la memoria remota, examinarla está llena de dificultades, y medirla en una forma “pura”, no contaminada por el conocimiento general, probablemente es imposible.
- TESTIMONIO DE TESTIGOS OCULARES
Se refiere a la capacidad de recordar información sobre un incidente que se ha visto una vez. En la “vida real” el recuerdo de los testigos oculares forma la base de muchos casos legales, y las medidas experimentales de su testimonio solían presentar a los participantes la legalización de un incidente (se “en persona”o en una cinta de video). Las personas mayores recuerdan tan bien como los adultos jóvenes las claves principales de un incidente, pero recuerdan algo peor aspectos relativamente menores como los detalles de la ropa de los protagonistas. Si se calcula una “puntuación” simple de información global recordada, existe una diferencia de edad apreciable. Esto no promete nada particularmente bueno para la credibilidad de los adultos mayores como testigos oculares.
Algunos autores compararon directamente las respuestas de adultos mayores y jóvenes y niños a diversas preguntas dirigidas y no dirigidas sobre un vídeo de un delito que habían presenciado. Se encontró, que tanto los adultos mayores como los niños, rendían peor que los adultos jóvenes. Además, los adultos mayores daban menor respuestas correctas que los niños. En compensación, dieron menos respuestas incorrectas, y eran relativamente inmunes a las preguntas dirigidas como los adultos jóvenes. En parte los problemas de recuerdo de los testigos oculares de edad pueden ser déficit perceptivos. Cuando éstos se controlan, se reduce o se elimina parte de las diferencias de edad.
Los rasgos específicos del recuerdo de los testigos oculares también muestran diferencias de edad. Uno de los rasgos clave del testimonio de los testigos oculares es recordar el origen de un acontecimiento o emisión particular. Algunos autores demostraron que las personas mayores tienen más dificultad al recordar el origen de un elemento. Los participantes mayores no pueden hacer uso de la misma gama de información que los adultos jóvenes.
Cohen y Faulkner (1989) advierten que las personas mayores son más propensas creer que una interpretación de un acontecimiento es el recuerdo real de él. Esto significa que puede haber mayor peligro de que el recuerdo de un acontecimiento se distorsione para encajar una interpretación posterior, eliminando de este modo la objetividad del relato de un testigo ocular.
Estas consideraciones pintan un cuadro sombrío de la situación de una persona mayor que actúe como testigo en la sala de un tribunal. Aunque los puntos principales de si testimonio sean correctos (y cabría defender que eso es lo único importante), un abogado puede desacreditar esto con rapidez (reduciendo así también la autoestima de la persona mayor) aprovechándose de los puntos débiles en el recuerdo de los detalles (que, después de todo, son irrelevantes). En general los observadores evalúan como menos creíble el testimonio delos testigos oculares mayores (aunque no consideraban que las personas de edad fueran memos honestas). Si las personas leían declaraciones en las que se había manipulado la edad de los testigos, los juicios de precisión tendían a variar con la precisión percibida de la afirmación, en lugar de hacerlo con la edad percibida del testigo. Lo que puede provocar un juicio negativo es el contenido, y no el estereotipo de los relatos de los testigos oculares mayores. Aunque esto presenta un cuadro bastante tenebroso, se debería destacar que los efectos comunicados eran sólo la media y no se aplicaban a todos los adultos mayores.
Esencialmente no hay diferencias con la edad, o son relativamente pocas, en el recuerdo de los puntos principales de una historia(la “esencia”del texto), pero que la memoria para los detalles puede empeorar, especialmente en personas mayores que puntúan bajo también en las pruebas de inteligencia. Sin embargo, hay varias ocasiones en que esta regla se rompe.
- MEMORIA SEMANTICA
Se esperaría que la memoria semántica sobreviviera al envejecimiento en un estado bastante vigoroso, porque la memoria para los hechos y la información es parte de la definición de la inteligencia cristalizada, y se sabe que es relativamente invariable con la edad. En general los adultos mayores son tan buenos, si no mejores, como los adultos jóvenes en el recuerdo de los hechos y la información mantenidos en la memoria semántica. Pero hay que hacer algunas precisiones a esto. En primer lugar, Craik y cols. (1995) concluyeron en una revisión de las publicaciones que, aunque ello es cierto para los recuerdos existentes, el almacenamiento de recuerdos semánticos nuevos puede ser algo peor. Por otra parte, la capacidad para recuperar elementos de la memoria semántica puede no ser tan buena en la edad avanzada. Muchas definiciones de palabras de las personas mayores, aunque correctas, eran menos exactas. Hultsch y cols, (1992) en un estudio longitudinal de tres años encontraron una disminución significativa en el conocimiento general para acontecimientos del mundo (junto con disminuciones en otras medidas de memoria e intelectuales). Sin embargo, esto puede haber sido en parte una efecto de cohorte.
Quizá sea de mayor interés para los investigadores saber cómo las personas mayores miden la precisión de sus respuestas, un proceso conocido como metaconocimiento o sensación de saber (SDS). Un experimento típico de SDS podrían requerir que los participantes consideraran una pregunta y declararan luego lo seguros que están de su respuesta es correcta.
Algunos investigadores han mostrado que los participantes son bastante precisos en sus juicios. Cuanto más seguros están de que tienen razón, mayor es la probabilidad de que la tengan (Aunque una excepción curiosa es el recuerdo de los testigos oculares, donde las puntuaciones de SDS no están correlacionadas con la precisión. No parece haber diferencias de edad en la precisión de la SDS. Sin embargo, aunque las cosas pueden ser así, las personas mayores no lo creen necesariamente.
- MEMORIA IMPLICITA
Los datos sobre memoria implícita indican que no hay diferencias significativas con la edad o, en el peor de los casos, existe tan sólo una ligera disminución. Park y Shaw (1992) sostienen que en aquellos estudios en los que han encontrado una diferencia de edad, no se ha establecido si los participantes más jóvenes se habían dado cuenta de que estaban tomando parte de una prueba de memoria y se habían concentrado más y de manera deliberada en los elementos. Otros autores hallaron que m si se excluía del análisis a los participantes que se habían apercibido de la situación, desaparecía una diferencia de edad en el rendimiento de memoria implícita. El estudio de Park y Shaw no encontró datos para una diferencia de edad en una tarea de terminación de palabras “sin tener en cuenta si los participantes al tanto de la prueba de memoria estaban incluidos o excluidos”. Otro estudio demostró que la memoria implícita estaba conservada, incluso cuando se utilizaba una tarea distractora (si bien la memoria explícita empeoraba).
Sin embargo, algunas manipulaciones de las tareas de memoria implícita inducen diferencias de edad. Se anticipó que la repetición regular debería facilitar la memoria implícita mucho más que las secuencias aleatorias. Los investigadores encontraron que esto era cierto para los participantes jóvenes, pero los adultos mayores no mostraron diferencias entre las dos condiciones. Esto implica que las personas mayores son menos capaces de hacer uso de información implícita, aunque adviértase que otro estudio mostró que poner un orden explícito en un acto físico organizando una lista, mejoraba la memoria explícita de los participantes mayores para el acto. Se ha encontrado que las personas mayores son menos capaces de aprender implícitamente que una diana aparecerá con mayor frecuencia en algunos lugares que en otros en una tarea de búsqueda visual. A esto se opone el hallazgo de que las personas mayores se encuentran en situación de desventaja en igual medida que los adultos jóvenes cuando en una tarea de tiempo de reacción por una secuencia aleatoria se sustituye un secuencia regular de estímulos predecibles.
Otra precisión la formulan McEvoy y cols. (1992) que encontraron un empeoramiento aparente en la capacidad para utilizar la información implícita
Aunque el envejecimiento puede no afectar a la memoria implícita en muchos casos, parece que existen otras ocasiones en que sí (aunque esto no es cierto para todos los casos del mismo paradigma experimental general). Salthouse (1991) propuso que es posible encontrar diferencias de edad en los recuerdos implícitos para algunos materiales, pero no para otros. Puede ocurrir también que la memoria implícita esté mejor preservada cuando los participantes simplemente tienen que recibir la información pasivamente, y que se produzca una disminución sólo cuando es preciso efectuar algún procesamiento adicional para hacer usos de la información implícita. En otras palabras, aparece una diferencia de edad solamente cuando las demandas de procesamiento aumentan más allá de cierto nivel, lo cual es un estribillo familiar en psicogerontología. Sin embargo hasta que se recojan más datos, éste es un punto discutible.
- MEMORIA AUTOBIOGRÁFICA Y ENVEJECIMIENTO
Varios problemas importantes obstruyen la investigación de la memoria autobiográfica. El citado con más frecuencia e la cuestión de la fiabilidad. Por ejemplo, un participante de edad puede acordarse de una excursión realizada en 1936, con sus padres ya fallecidos. ¿Cómo se puede verificar la precisión de este recuerdo?. Esto no quiere decir que el participante esté mintiendo deliberadamente, pero, por regla general, los recuerdos se han evocado muchas veces durante la vida de una persona y, cada vez que se cuentan, los detalles se alteran para mejorar el flujo narrativo, El relato de una historia cinco años después de sucedido el acontecimiento puede tener la misma trama básica que una nueva narración cincuenta años después, pero es probable que los detalles de las dos versiones sean diferentes. Los hallazgos de un estudio longitudinal de Field (1981) apoyan este argumento.
Otro defecto metodológico serio ser refiere a cómo se obtienen los recuerdos. Preguntar a los participantes por sus recuerdos más vividos produce una superabundancia de evocaciones de la parte temprana de su vida. Las palabras que se califican altas en la propiedad de evocar imágenes tienden a generar recuerdos más antiguos. El modo de preguntar a los participantes determina la antigüedad de los recuerdos producidos, y desde luego no hay datos que apoyen el tópico de que las personas de edad viven en el pasado. Muchos estudios han mostrado que los adultos jóvenes y los mayores producen un número igual de recuerdos de la infancia. Esto no se debe necesariamente a que los participantes estén inmersos en la nostalgia. Algunos autores encontraron que, cuando se dividen las evocaciones en “agradables” y “desagradables” los recuerdos de la vida temprana caen predominantemente en la última categoría. Otro problema es que los participantes pueden censurar sus recuerdos, Un supuesto razonable es que, siendo la naturaleza humana como es, los recuerdos más vividos de las personas incluyen una gran proporción de experiencias sexuales. Curiosamente, los participantes las mencionan con muy poca frecuencia.
Muchos investigadores han comunicado un máximo recuerdo (o punto superior de recuerdo). Se trata del fenómeno de que, cuando se tienen en cuenta debidamente los métodos de examen, es probable que la mayoría de los recuerdos autobiográficos de más de unos años de antigüedad procedan del período en que el individuo tenía 10 y 30 años. Es la época en que suceden la mayoría de los acontecimientos vitales clave. Sin embrago, la mayor proporción de recuerdos suele encontrarse en la década más reciente de la vida de una persona. Los recuerdos autobiográficos de los años muy tempranos son escasos o inexistentes (amnesia infantil). Freud y sus seguidores pensaban que esto se debía a la supresión de los recuerdos desagradables y a conflictos psicoanalíticos, pero ahora se piensa que la razón es que los niños pequeñoscarecen de medios mentales para codificar recuerdos autobiográficos recuperables.
Una cuestión relacionada con qué es evocado es la viveza del recuerdo. La introspección muestra que algunos recuerdos son más claros que otros y, por lo general, los más tempranos se perciben como más “débiles” que los posteriores. Algunos autores hallaron que los recuerdos distantes se percibían normalmente como si se miraran los acontecimientos teniendo lugar en calidad de espectador (es decir, como si uno mismo observara) mientras que los sucesos más recientes se recuerdan desde el propio punto de vista en la época. Las razones por las que un acontecimiento se percibe como vivo cambian a través de la vida. Cohen y Faulkner (1988) encontraron que los adultos jóvenes y de mediana edad les afectaba la carga emocional del acontecimiento: cuanto más intensos eran los sentimientos, mayor era la agudeza del recuerdo. Para los adultos mayores, la frecuencia con que después habían pensado en el acontecimiento era la mayor causa de viveza. Estos autores indican que, como el envejecimiento embota la nitidez de los recuerdos, sólo repasándolos se puede conservar sus detalles (de modo bastante parecido a sacar los cubiertos de plata del cajón para limpiarlos, para que no pierdan su brillo). Todavía está abierta a debate la causa de que los recuerdos pierden su agudeza. Dado que la “viveza” es una medida subjetiva, es posible que las personas pierdan el entusiasmo hacia sus recuerdo a medida que se hastían al avanzar la edad. Otra posibilidad es que una disminución en la Memoria a Largo Plazo cause que la persona olvide los detalles de un recuerdo y, a consecuencia de ello, que enfocado con menor claridad. A su vez, esto se interpreta subjetivamente como una falta de viveza.
Rabbitt y Winthorpe (1988) advierten que las personas mayores son por los general más lentas en la producción de recuerdos. Generalmente las personas de edad dan respuestas de peor calidad en la pruebas de memoria autobiográfica. Sin embargo estos autores demostraron que esto no se debía al envejecimiento en cuanto a tal, sino a la disminución coincidente en la inteligencia fluida y la memoria operativa (que se utiliza para seguir de cerca lo que se ha dicho y lo que tiene que ir después en la narración). En un estudio posterior de los investigadores, se encontró que la edad, la inteligencia fluida y la inteligencia cristalizada determinaban el detalle de los recuerdos. Se interpretó que esto significaba que, aunque el proceso de envejecimiento y la caída en la inteligencia fluida causan una disminución en las destrezas de recuerdo, las destrezas cristalizadas invariantes con la edad pueden compensar eso hasta cierto punto.
Vale la pena advertir que el recuerdo puede tener un efecto terapéutico. Algunos autores creen que se debería estimular la “terapia del recuerdo”para las personas mayores, ya que les permite aceptar su vida. Sin embargo, para algunas personas de edad, el recuerdo puede ser una respuesta al aburrimiento.
- MEMORIA PROSPECTIVA
Una de las funciones principales de la memoria no es recordar el pasado, sino planear el futuro. Esto significa aprender a partir de las propias experiencias y errores para afrontar mejor las situaciones la próxima vez que surjan. Esto se puede considerar como parte de la sabiduría/ inteligencia cristalizada. Otro aspecto más literal es la memoria prospectiva, o capacidad para recordar hacer algo en el futuro. Se podría suponer que la memoria prospectiva es simplemente otra forma de Memoria a Largo Plazo, ya que implica retener información durante un largo período de tiempo. Hay abundantes datos pararefutar esta noción. En primer lugar por razones teóricas, los dos tipos de memoria son distintos, En la memoria retrospectiva, es suficiente recordar un elemento o acontecimiento para que la acción se considere un éxito. Sin embargo, en la memoria prospectiva, el elemento se puede recordar cualquier número de veces, pero sólo tiene éxito si la persona recuerda hacerlo en el momento adecuado y se guía por ello. Una segunda consideración es que los tipos de memoria son distintos empíricamente, con poca correlación en la precisión o en los tipos de estrategias mnemónicas utilizadas.
Los métodos de recuerdo en la memoria prospectiva varían mucho entre los individuos, pero, hablando en términos generales, se pueden dividir en dos clases; estrategias/claves internas y externas. Las claves externas son cosas familiares como las notas de una agenda o el nudo en el pañuelo. En otras palabras, señales que la persona coloca en el ambiente externo. Algunos experimentos examinan el uso de estas estrategias por medio de tareas basadas en acontecimiento (en que el participante debe recuperar y guiarse por un recuerdo cuando recibe una señal particular). Por otra parte las claves internas con estrategias puramente mentales, en las que la persona espera ser quien proporcione la señal en el momento apropiado. Estos se puede medir mediante tareas basadas en el tiempo (el participante debe responder en un momento particular en el tiempo), Sin embargo, la división no es tan clara como algunos comentaristas parecen suponer. Del mismo modo, una clave externa como un anotación en una agenda requiere una estrategia interna para recordar mirarlo. Por tanto, las distinciones funcionales entre los métodos mnemónicos son borrosas, y desde luego son demasiado ambiguas para resistir un análisis profundo.
En algunas clases de tareas de memoria prospectiva, no hay diferencia de edad o hay incluso una superioridad con el envejecimiento. Una tarea de memoria prospectiva “tradicional” requiere que los participantes recuerden telefonear al experimentados en momentos señalados de antemano. Los investigadores encontraron que los participantes mayores recordaban hacerlo más a menudo y eran más puntuales. Esto podría ser en parte un efecto de cohorte. Las personas mayores pueden llevar un vida más tranquila y, así, tener menos cosas que les distraigan de hacer llamadas telefónicas. Por otra parte, podría ser que estuviesen educados para conceder mayor importancia a la puntualidad y en el respeto alas citas más que los jóvenes y, por ello, estuvieran más motivados para hacer las llamadas. El hallazgo de Poon y Schaffers de que aumentar la recompensa monetaria por hacer una llamada mejoraba el rendimiento de las personas mayores, pero no el de los jóvenes apoya este supuesto. Un método de reducir al mínimo el efecto de cohorte es tomas a participantes entre los 50 y los 60 años como grupo adulto joven. Este grupo de edad todavía rendirá intelectualmente, más o menos, en pie de igualdad con los adultos entre 20 y 30 años (la edad de un grupo “adulto joven” típico), pero son más similares a lso adultos mayores en su educación. Maylos (1990) hizo esto, y además selecciono a participantes que tuvieran estilos de vida similares. Los participantes tenían que telefonear una vez al día durante cinco días, en un momento concreto (la condición “exacta”)o entre dos momentos especificados (la condición “entre”). Maylor no halló diferencias significativas entre los grupos de edad en puntualidad ni en el número de llamadas recordadas. También encontró que no había diferencias de edad en las claves utilizadas para recordar hacer las llamadas. Esto contradice los hallazgo anteriores de que los adultos mayores tienden a utilizar más claves externas. Posiblemente esto refleja un efecto de cohorte. Otros estudios han utilizado a menudo a estudiantes como participantes jóvenes, que pueden estar obligados a colaborar en experimentos como parte de su programa de graduación. Dado el entusiasmo del estudiante típico por las prácticas, es posible que los participantes jóvenes no tengan ningún interésy utilicen claves internas porque es un esfuerzo menor que crear recordatorios externos. El estudio de Maylor utilizó participantes más jóvenes que eran voluntarios activos en un programa a gran escala en curso sobre los efectos del envejecimiento y, así, probablemente estaban más motivados.
Maylor encontró un efecto de edad en la eficiencia con la que los participantes utilizaban las claves externas e internas. Los usuarios de claves internas que cometían errores eran significativamente mayores, y los usuarios de claves externas que los cometían eran evidentemente más jóvenes. Así, los participantes que siguen basándose sólo en sus recuerdos empeoran, mientras que los que se dirigen a ayudas externas mejoraban (probablemente porque adquirían más práctica). Hasta cierto punto los participantes utilizan estrategias según la tarea en cuestión. Maylor encontró que la condición “entre” generaba un uso mayor de las claves externas que la condición “exacta”. Propone que ello se debe a las dificultades percibidas de las dos tareas (es decir, la condición que se piensa que es más difícil requiere una respuesta más positiva, en forma de preparación de una clave externa).
En otras circunstancias, hay considerables diferencias de edad en la memoria prospectiva. Los participantes mayores rendían peor en las pruebas de recordar una cita y no olvidar transmitir un mensaje. West (1988) demostró que recordaban significativamente peor transmitir un mensaje durante una sesión de prueba. En general si los participantes deben recordar hacer algo como parte de otras medidas, hay diferencia de edad. Además, el empeoramiento con la edad tiende a incrementarse si aumentan de la dificultad de la tarea, las demandas de atención o ambas cosas. Por qué las personas de edad deberían rendir mejor en algunas tareas dememoria prospectiva que en otras sigue siendo una cuestión abierta. Se ha propuesto que los adultos mayores son mejores en las tareas basadas en acontecimientos que en las fundamentadas en el tiempo. Maylor encontró diferencias de edad significativas en una tarea que requería que los participantes reconocieran retratos de personas famosas, con un componente de memoria prospectiva que requería que identificaran a las personas que llevaran gafas. Así, el experimento proporcionaba fuertes claves basadas en los acontecimientos, pero hubo diferencia de edad. Otros autores han razonado plausiblemente que, en ciertas circunstancias, las tareas basadas en el tiempo pueden medir el control del tiempo más que la memoria en cuanto tal.
Una explicación quizá más satisfactoria se deriva de la observación de Craik y cols. (1995) de que lastareas de memoria prospectiva tienden, bastante en contra de lo esperado, a ser muy propensas a las diferencias de edad en marcos temporales relativamente cortos. Así, si se pide hacer algo como parte de una tarea en curso bastante compleja, es más probable olvidarlo, por ejemplo, que cuando se pide recordar hacer un acto único en el plazo de una semana. Es cuestionable si los paradigmas naturalistas relativamente a largo plazo y los paradigmas basados en laboratorio relativamente a corto plazo evalúan los mismo tipos de memoria prospectiva.
Otra consideración es que las tareas a largo plazo, como recordar telefonear a alguien en un día y hora particulares, se pueden integrar en la rutina general de la vida diaria y, así, volverse parte de un procedimiento muy practicado. Sin embargo, hacer tareas concurrentes, o transmitir mensajes durante reuniones con investigadores no es algo que los adultos mayores hayan practicado mucho. En resumen la investigación actual sobre memoria prospectiva en el envejecimiento puede abarcar dos fenómenos bastante diferentes bajo un mismo encabezamiento. Sin embargo, la inteligencia no es un predictor particularmente fuerte para cualquiera de los dos tipos de estudio.
- METAMEMORIA Y ENVEJECIMIENTO
¿Hasta que punto pueden medir las personas mayores sus capacidades mentales? La respuesta a esta pregunta parece depender mucho del tipo dememoria que se considere. En un estudio de SDS (Sensación De Saber) se pide al participante que juzgue un acto de memoria completado ya. En este caso, parece que el envejecimiento tiene poco efecto. Del mismo modo, hay poco efecto del envejecimiento cuando se juzgan rasgos relativamente abstractos de la memoria, como decidir qué tipos elementos son más fáciles de recordar y cuáles son las mejores estrategias mnemónicas que deben usarse. Sin embargo otros aspectos de la Metamemoria muestran una disminución relacionada con la edad. Principalmente, se producen diferencias de edad cuando: a) se piden juicios sobre un acto de memoria que está incompleto, o B) se requieren juicios globales sobre el rendimiento pasado y futuro. Los problemas metodológicos son el examen de la última situación hacen imposible de todas formas interpretar gran parte de las publicaciones de investigación.
Un ejemplo fundamental de acto de memoria incompleto es el estado detener algo en la punta de la lengua (PDL). Algunos comentaristas clasifican el estado de PDL como parte de la memoria semántica, más que de la Metamemoria. Se trata de una experiencia familiar para la mayoría de las personas. No se puede recordar bien la palabra que uno está buscando y, sin embargo, es posible acordarse de algunos rasgos de ella, como la primera letra, el número de sílabas, palabras que suenan parecido, etc. Brown y McNeil (1966) fueron los primeros en investigar este fenómeno en profundidad, dando a los participantes definiciones de vocablos oscuros, y pidiéndoles que proporcionaran palabras. A menudo los participante conocían la palabra o simplemente no tenían ni idea, pero en algunas ocasiones se generaba un estado de PDL. El estado PDL no es más que una molestia cuando se limita a la definición de palabras infrecuentes. Sin embargo si se desliza en el hablas cotidiana, es un impedimento potencial. Algunos autores decidieron estudiar el estado PDL en personas mayores que pueden rendir mal en general en el recuerdo de palabras y especialmente nombres. Estos autores encontraron que los participantes mayores comunicaban significativamente más fenómenos de PDL, aunque no había diferencia de edad en la proporción de PDL resueltos (más del 90% de las veces ambos grupos de edad encontraron finalmente la palabra que buscaban. Sin embargo, mientras se encontraban en el estado de PDL, los participantes más jóvenes podían comunicar significativamente más detalles. Habían también una diferencia de edad en los tipos de palabras que generaban estados de PDL. Tanto los participantes jóvenes como los mayores tenían la mayor dificultad con los nombres propios, pero para el resto de las personas de edad tenían la mayor dificultad con el nombre de los objetos cotidianos, y los jóvenes con los nombres abstractos. Una diferencia final que los investigadores observaron era que los voluntarios jóvenes solían buscar mentalmente de manera activa la palabra deseada, o incluso a pedir ayuda a alguien, mientras que, a menudo, los mayores simplemente esperaban que la palabra “apareciera”.
Cohen (1989) señala: “hay más oportunidades para olvidar nombres que se utilizan con frecuencia” (aunque parece poco probable que la memoria para los nombres se encuentre en unadesventaja desproporcionada en los íntimos años, como demuestra un cuidadoso análisis de Maylos 1977). Por otra parte, las personas mayores parecían depender de una estrategia de espera a que el nombre “apareciera”. Se puede pensar que as personas mayores tienenun problema con la recuperación de rastros de memoria débiles. Tienen más estados de PDL y de que, cuando se encuentran en uno de ellos, tiene menos detalles de la palabra. Como carecen de muchos detalles de la palabra diana, probablemente no les merece la perna buscarla a partir de la poca formación de que disponen (¿producto de una estrategia de Metamemoria?). A la inversa, los jóvenes que puedenidentificar más información sobre un apalabra en un estado de PDL y así tener más información en la que guiarse, probablemente considerarán que merece la pena permitirse una búsqueda en su memoria.
Otro aspecto de la Metamemoria es que una persona conoce el estado general de su memoria. Frecuentemente, esto se evalúa pidiendo a los participantes que cumplimenten un cuestionario de autoinforme. Éste incluye evaluaciones de la competencia cotidiana de la memoria y solicita a los participantes que estimen con cuánta frecuencia olvidan las cosas, desde las importantes(como una cita) hasta las triviales (como ir a coger algo). Los resultados de estos análisis han sido contrapuestos. Algunos estudios han hallado que las personas mayores comunicaban una disminución en su capacidad y un aumento concomitante en los actos de distracción. Otros investigadores han encontrado lo inverso, es decir, que los participantes jóvenes son los que comunicaban un númeromayor de fallos de memoria.
¿Por qué hay esta confusión? Las respuesta se encuentra en los métodos utilizados. En primer lugar, la gente cuantifica notoriamente mal sus capacidades, Se observa que un sujeto sólo puede juzgar cómo es su memoria comparándola con la de otras personas. Pero ¿con quién? ¿con los jóvenes o consigo mismo cuando era joven? ¿Con sus contemporáneos? ¿con un ser idealizado de inteligencia extraordinaria? Loa participantes pueden diferir acusadamente en sus juicios de valor, porque utilizan diversos modelos para formar sus juicios y, por consiguiente, no se miden frentea la misma escala.
Un problema relacionado se refiere a la imagen de si mismo. A menudo las personas mayores esperan ser desmemoriadas, las jóvenes no. Las personas de edad son más sensibles a los fallos de memoria y rebajan por tanto de modo irreal sus capacidades. No es sorprendente que hay una correlación entre las autoevaluaciones de falta de memoria de las personas mayores y su nivel de depresión.
En contra de lo esperado, los cuestionarios pueden, no obstante, sobreestimar las destrezas de memoria de los participantes más desmemoriados. La información sobre la memoria de una participante procede sólo de ellos; normalmente no hay datos que lo corroboren. Sin embargo, ¿Cómo pueden recordar los desmemoriados confesos todo lo que han olvidado? Se trata de un argumento ingenioso e imposible de comprobar.. Hay algunos indicios de que es excesivamente pesimista, ya que varios estudios involucraban a los cónyuges de los participanteshan encontrado una buena correlación entre los autoinformes de destrezas de memoria y las estimaciones de los cónyuges sobre esa cuestión. Sin embargo, incluso el partidario más ferviente del método delcuestionario admitiría que inevitablemente habrá algunas imprecisiones en las autoevaluaciones.
Las correlaciones generalmente malas entre alas autoevaluaciones y la amplitud de memoria real probablemente surgen porque los cuestionarios suelen preguntar a los participantes cómo es su memoria en la vida real, mientras que la amplitud se toma de pruebas realizadas en condiciones de laboratorio.
En condiciones realistas, muchos fallos de memoria pueden no deberse en absoluto a la memoria. Por ejemplo Tenney (1984) encontró que una causa frecuente de que las personas mayores colocaran erróneamente elementos era que los habían pasado por alto literalmente en una búsqueda sistemática. El problema a menudo es de percepción erróneamás que de memoria en cuanto tal. Otros autores también advierten que, en general, las correlaciones entre las tareas de memoria son malas de todos modos.
Por tanto, esperar encontrar una mediad de Metamemoria global que prediga simultáneamente todos los tipos de memoria es un ideal fuera de lugar: no hay equivalente de memora para la g de la inteligencia.
7 - IDEAS ERRÓNEAS SOBRE LA MEMORIA
Si nos paramos a pensar sobre la memoria, algunas de las ideas que nos surgen son “yo tengo la desgracia de haber nacido con muy mala memoria”, “la memoria de los mayores es siempre mala”, “un suceso antiguo vivido es como una fotografía que no se borra jamás”, etc...
A continuación se exponen algunas ideas erróneas acerca de la memoria, y al lado, las ideas verdaderas que son contrarias.
IDEAS ERRONEAS |
IDEAS VERDADERAS |
1. La memoria es un órgano más del cuerpo, que puede estar enfermo o no. |
La memoria es una capacidad que se puede mejorar. Hay varios tipos de memoria. |
2. Hay un secreto para tener una memoria perfecta: existe la “pastilla de la memoria” |
La memoria se mejora utilizando estrategias y técnicas que se pueden aprender. No existe la pastilla de la memoria. |
3. La memoria se hereda y no podemos hacer nada para cambiarla, Algunas personas tienen, desde siempre, una memoria maravillosa y otras tienen mala memoria. |
No es correcto decir:”tengo mal memoria”. Algunos tipos de memoria los tenemos más desarrollados que otros. |
4. La memoria es como un músculo y lo único que podemos hacer es repetir las cosas. |
Entrenar la memoria es hacer ejercicios que estimulan cada fase de memoria y logran que rindamos mejor. |
5. Las personas mayores no pueden mejorar su memoria. |
A cualquier edad se puede mejorar la memoria. |
6. Si entrenamos nuestra memoria nunca olvidaremos. |
Olvidar es necesario y todo el mundo olvida muchas cosas. |
7. La memoria es un proceso aislado que no se ve influida por nada. |
La ansiedad, las preocupaciones. La falta de ejercicio mental... alteran la memoria. |
8 - MEMORIA Y OLVIDO
- ¿POR QUÉ OLVIDAMOS?
Con frecuencia queremos recordar algo y no podemos, “no nos viene a la cabeza”. Lo hemos olvidado. El olvido es algo que nos molesta, pero también es algo conveniente. La memoria no se comporta como nosotros queremos. La respuesta a esta pregunta va unida también a la pregunta siguiente.
Las causas por las que olvidamos algo son:
De esta manera se puede explicar por qué olvidamos. Se ha dicho antes que el olvido es a veces conveniente. Hay muchas cosas que preferimos olvidar. Sería muy complicado para nuestra vida recordar todo lo que nos ha ocurrido con todos los detalles. La cuestión está en recordar lo que queremos y/o necesitamos.
- ¿ES IMPORTANTE LA ATENCIÓN PARA LA MEMORIA?
La atención es la capacidad de dirigir nuestra mente hacia la observación de un objeto. Cuando decimos que prestamos atención a una persona, tratamos de estar concentrados, mirarla y captar todo lo relacionado con ella, su forma de vestir, sus gestos, o que dice ... De una forma voluntaria manejamos la atención para facilitar la fase de registro y asegurar el recuerdo posterior. La atención es, por lo tanto “la puerta de entrada de la memoria”: todo aquello a lo que prestamos atención tiene posibilidad de acceder a nuestra memoria. La falta de atención es responsable de muchos problemas de memoria: por ejemplo, si atendemos a dos cosas a la vez, como hacer la comida y responder al teléfono, es muy probable que no recordemos bien lo que hemos hablado o qué condimentos faltan por echar en la comida. También las preocupaciones, el nivel de estrés, el cansancio ... dificultan un nivel de atención adecuado. En este sentido la práctica de la relajación nos facilitará la capacidad de concentración y atención.
- ¿QUÉ TIENE QUE VER LA EMOCION CON LA MEMORIA?
La afectividad es un elemento clave en el recuerdo de lo que nos ha sucedido. En general. Las personas más afectivas recuerdan con gran lujo de detalles lo que les sucede cuando existen componentes de tipo emotivo, pero también suelen deformar más los recuerdos.
¿Cómo actúa el componente emocional en el recuerdo?:
¿Qué sucesos o qué información se recuerda mejor y durante más tiempo?:
- ¿ POR QUÉ RECORDAMOS UNAS COSAS Y OTRAS NO?
Entre los grandes misterios de la memoria se encuentra este: por qué unas cosas las recordamos y otras no. Entre las causas, además de lo expuesto en la pregunta anterior, se encuentra:
Todos estos factores influyen para que recordemos más unas cosas que otras.
- ¿LA RELAJACIÓN ES ÚTIL PARA LA MEMORIA?
El estrés suele ser uno de los enemigos de la memoria, dificulta tanto la fase de registro como la de almacenamiento de la información e incluso la del recuerdo. La relajación contribuye a disminuir el estrés, por lo que, si la practicamos, estamos contribuyendo a que mejore la memoria sobre todo en aquellas personas que lo padecen.
A continuación se muestra un sencillo texto de relajación:
ENTRENAMIENTO EN RELAJACIÓN: La relajación ayuda a eliminar tensiones, mejora el estado de ánimo y es un ejercicio de atención e imaginación que contribuye a reducir los fallos de memoria.
1.-Elija un lugar tranquilo y dedique unos minutos a relajarse.
2.-Aprenda a diferenciar entre músculo relajado y músculo en tensión. Suba el brazo y manténgalo un momento en alto y apretando el puño. Note la tensión y la rigidez. Deje caer el brazo suavemente y aprecie la diferencia: notará sus músculos caídos y flojos. Esto es la relajación.
3.-Grabe en un cinta o realice un repaso mental por distintas partes de su cuerpo, imaginando en todas ellas un cartel con letras donde pueda leer “relájate”. Repita varis veces las frases “me encuentro relajado, me encuentro tranquilo, me siento bien”.
4.-Texto a seguir para relajarse: Respire hondo, profundo.... lentamente.
Concéntrese en su pierna derecha. Piense como se va relajando su pie... se afloja. Todos los músculos de la pierna derecha están cada vez más flojos ...... no están tensos.......... Repita mentalmente, fijando su atención en la pierna :”relájate, relájate.....” A continuación relaje su pierna izquierda. Note como la va sintiendo más y más pesada ..... más y más relajada ........
Concéntrese ahora en su brazo derecho. Ordene mentalmente a su brazo derecho “relájate, relájate ....”. Sienta como los músculos se van soltando, distendiendo ........ El antebrazo se relaja, los músculos se aflojan, caen ...... El hombro se va relajando ...... lo siente pesado ...... sin tensión muscular.
Fije su atención en su brazo izquierdo y repita mentalmente: “relájate, relájate ....”. Su brazo izquierdo se relaja, cada vez pesa más ..... Todo el brazo izquierdo, el antebrazo, el hombro .... van estando flojos, blandos, sin tensión muscular.
Repita mentalmente “me encuentro relajado, me encuentro tranquilo, me siento bien...”
Va ahora a relajar la cabeza.... la cara.... Concéntrese en su frente, note como se va relajando ... se aflojan los músculos de los pómulos ..... los dientes dejan de estar apretados .... la barbilla se entreabre .....
Repita de nuevo: “me encuentro relajado ...., me encuentro tranquilo ...., me siento bien ...”
Usted es capaz de relajarse ... de vencer sus tensiones.... y se siente bien.
Cuando abra los ojos y se incorpore al mundo exterior va a encontrarse con sus tareas diarias, ... pero sin ansiedades ....., sin tensión ....., relajado....
Ahora para terminar la relajación, puede ir moviendo sus manos, sus piernas, su cabeza, .... Vaa ir dando tensión a sus músculos lentamente para incorporarse a su vida diaria con mayor capacidad de atención y concentración. Mueva los dedos...., la cabeza de un lado a otro ...., los pies ....Escuche los ruidos que hay a su alrededor ...... Por último, abra los ojos despacio.....
- LA BUENA O LA MALA MEMORIA ¿SE HEREDA?
Nadie tiene una buena o mala memoria de nacimiento podemos nacer con una predisposición o facilidad para manejar las imágenes, utilizar el lenguaje, prestar atención .... Todo ello contribuye a tener una buena memoria. Sin embargo, el papel del aprendizaje y los hábitos que vamos adquiriendo es determinante. En la infancia, tanto en la familia como en la escuela, aprendemos a emplear las estrategias y procesos de memoria (repetimos los movimientos y las palabras, asociamos los olores con la comida, organizamos los juguetes por categorías, relacionamos los colores ...) Lo primero que aprendemos es a repetir, más adelante a asociar y organizar las palabras, con el tiempo aprendemos a utilizar las ayudas externas (agendas, calendarios...)
La vida diaria nos obliga a utilizar la memoria y vamos desarrollando hábitos para resolver los problemas de memoria. Entendemos, por tanto, que la memoria es una capacidad que se va ampliando con la edad y el uso que hagamos de ella. Todo los que se ejercita, se mantiene y se mejora; lo que no se ejercita, se pierde.
- ¿QUÉ SON LAS QUEJAS DE MEMORIA?
Las quejas de memoria son la expresión subjetiva de los fallo u olvidos que una persona cree tener. En la población hay muchas personas que se quejan de tener problemas de memoria. Entre los mayores, hasta un 50 por 100 se quejan de su memoria. Las quejas más frecuentes las refieren personas mayores de sesenta y cinco años, según un estudio realizado por el Ayuntamiento de Madrid.
- ¿CUÁLES SON LAS CAUSAS DE LA QUEJAS DE MEMORIA?
Tener quejas de memoria no siempre significa que tengamos mala memoria; una persona puede decir que cree que recuerda lo que acaba de leer y en cambio hacer muy bien un test sobre el recuerdo de un texto ¿Por qué nos quejamos de problemas de memoria? Son varias las causas y no siempre va a encontrarse relación directa entre manifestar problemas de memoria y tener problemas. Estas causas son:
- ¿QUÉ ES LA MEMORIA COTIDIANA? TIPOS DE OLVIDOS COTIDIANOS
En nuestra vida diaria utilizamos la memoria para recordar un recado, los nombres y las caras de las personas, el lugar donde se ponen las cosas (las gafas, los documentos, las llaves, ...), recordar lo que hemos hecho últimamente, etc ... todos esto son ejemplos de los que llamamos memoria cotidiana, la memoria que nos permite desenvolvernos en nuestro medio. Cuando esta memoria tiene fallos, nos encontramos ante los llamados olvidos de la vida cotidiana.
Podemos clasificar los olvidos cotidianos en:
1.-Olvidos relacionados con la memoria del pasado (recordar las cosas que hemos hecho): perder objetos de uso cotidiano: las llaves, las gafas...; guardar objetos y olvidar donde están; no recordar si ha apagado la luz o cerrado la puerta (acciones automáticas); olvidos de nombre y teléfonos, etc ...
2.-Olvidos relacionados con la memoria del futuro (recordar cosas que hay que hacer): tarea para hacer: dar un recado, acudir a una cita...; lista de la compra; seguir la dirección correcta; “¿qué he venido a buscar a esta habitación?”, etc.
3.-Olvidos relacionados con el presente: comprensión y recuerdo de textos, o historias de televisión, cine, ...; seguir el hilo de una conversación, tener una palabra en la punta de la lengua, etc, ...
- ¿QUÉ SIGNIFICA “TENER UNA PALABRA EN LA PUNTA DE LA LENGUA”?
Es una situación en la que sabemos una palabra, pero no podemos emitirla. Estamos a punto de tocarla, conocemos el concepto de lo que queremos decir, pero no encontramos el término que buscamos. Podemos saber las iniciales de la palabra, su significado, las sílabas que tiene ... Tenemos la sensación de que estamos a punto de acceder a ella, pero no lo conseguimos.
Seguramente también le sucede a usted porque ocurre en todas las culturas y a distintas edades, pero sobre todo a los mayores. Es más frecuente con los nombres propios, mas sucede también con los demás nombres y , aunque menos, con los verbos y adjetivos.
En estos casos se produce incomodidad y a veces puede llegar a originar ansiedad; en general estas emociones retrasan la solución del problema y dificultan la llegada de la palabra. Con frecuencia vienen a nuestra memoria palabras parecidas, que bloquean la emisión de la palabra concreta porque ocupan nuestro espacio mental y no somos capaces de inhibirlas ono prestarlas atención; algunos autores llaman a estas palabras que nos confunden “hermanas feas”. En otros casos nos bloqueamos completamente y no somos capaces de decir nada.
Este olvido esta muy relacionado con la capacidad de expresión, el manejo del lenguaje y la capacidad de búsqueda y recuperación de palabras. También influye el nivel de estrés de la persona.
Para tratar de resolver este olvido, debemos relajarnos en el momento que no nos surge la palabra; también podemos buscar un sinónimo que nos sustituya esta o una expresión alternativa. Algunas personas hacen una búsqueda mediante la inicial. Todos los ejercicios de lenguaje que facilitan la búsqueda de palabras nos ayudan en este olvido (categorías, palabras que empiezan por una letra, formar palabras con letras distintas, ...).
- ¿POR QUÉ NO RECORDAMOS LOS NOMBRES DE LAS PERSONAS?
Recordar un nombre es un caso especial del fenómeno anterior, puesto que tenemos en “la punta de la lengua” el nombre de la persona y no somos capaces de acceder a él, incluso aunque tengamos delante a la persona. Una situación por la que hemos pasado todos es no poder nombrar a un amigo que nos saluda efusivamente por nuestro nombre. Vamos a entender por que se produce esta situación tan embarazosa.
Los nombres propios no suelen tener un significado definido, apenas tienen riqueza asociativa por si mismos. Si vemos a Juan, Pedro o Miguel, no hay ningún elemento que diferencia un nombre de otro. Estos nombres no dicen nada especifico. Sin embargo, la palabra “árbol” trae imágenes, una utilidad, una forma, un color. Cuando tenemos que decir la palabra “árbol”, en primer lugar nos viene la imagen del árbol, luego la idea con numerosas asociaciones, y por último viene la palabra y su sonido. En el recuerdo de un nombre propio va a ser más difícil porque las asociaciones deben forzarse y realizarse de forma individual; por ejemplo, Juan, como mi primo Juan, o Juan el Evangelista.
Para recordar el nombre de una persona debo: prestar atención a este, repetirlo varias veces, buscar una asociación de ese nombre con alguien o algo que se parezca, dar significado al apellido si es posible (camarero, rojo, ...), destacar un rasgo físico que se pueda tomar como referencia y que asociemos al nombre (pelo oscuro con su apellido que es Negro). No todas estas pautas se realizaran con todos los nombres.
- ¿POR QUÉ RECORDAMOS MEJOR LAS CARAS?
Por memoria de cara entendemos la capacidad de reconocer a personas, tanto familiares o allegados como personajes famosos, sin que tengamos que recordar su nombre. Por lo tanto es una tarea de reconocimiento más sencilla y con menos fallos que el recuerdo de nombres.
La identificación del rostro de las personas es un de los elementos más importantes de nuestra vida de relación. Durante la vida memorizamos una gran cantidad de caras y somos capaces de observar pequeños detalles que nospermiten diferenciarlas. También intervienen factores de tipo emotivo (se recordaran más unas caras que otras) y factores raciales: se reconocen y recuerdan mejor las caras de los individuos de la propia raza o incluso del mismo país; con las personas de otras razas nos parece más difícil identificar rasgos diferente y nos parece que “todos son iguales”. El recuerdo de caras se altera con poca frecuencia.
- ¿POR QUÉ TENGO QUE COMPROBAR SI HE APAGADO EL GAS O CERRADO LA PUERTA?
¿Le ha pasado alguna vez que ha tenido que volver a su casa porque no recuerda si ha cerrado la puerta? o ¿Se levanta para asegurarse del que el gas esta apagado?. Estas acciones son llamadas automáticas. Acciones automáticas son aquellas que realizamos sin necesidad de pensar, controlar y dirigir cada movimiento que hacemos. Generalmente se han ejecutado muchas veces y después del inicio voluntario y dirigido de la acción, esta sigue ya de modo automático. Además interviene la llamada atención divida, que consiste en dividir la atención entre varias tareas que se realizan de modo simultaneo. Estamos cocinando y apagamos el gas sin necesidad de pensar en ello, siempre se hace así; salimos de casa y cerramos la puerta con llave, y es muy probable que parte de los recursos de atención estén dirigidos a la actividad que luego que ejecutaré; por ejemplo, buscar al amigo con el que he quedado.
En estas acciones con frecuencia no estoy realizando con suficiente atención la fase de registro y, por lo tanto, más tarde no podré recordar si lo he hecho.
Al tratar de recordar estás acciones el recuerdo es episódico y reciente, por lo que implica a los sistemas de memoria que más se altera con la edad. Esto tiene su repercusión en la preocupación e inquietud posterior, pues la mayoría de estos olvidos tiene que ver con la seguridad, accidentes (gas, luz, agua, ...), gasto, etc, ... En algunas personas las continuas comprobaciones pueden llegar a ser conductas obsesivas de repetición: una persona se puede levantar muchas veces de la cama hasta que de verdad se asegura de haber cerrado el gas.
El recuerdo de las acciones automáticas se produce si logramos separar cada uno de los pasos de la acción y prestamos atención a estos pasos. Existen unas estrategias comunes que nos ayudan a realizarlo.
- ¿POR QUÉ NO RECUERDO LOS RECADOS, LAS CITAS, ... QUÉ TENGO QUE HACER?
En nuestra vida diaria hay una memoria de las actividades que van a ser realizadas en el futuro, como, por ejemplo, dar un recado a un amigo o ir a una cita; es la llamada memoria del futuro. Normalmente incluye dos componentes: la capacidad de recordar el momento en el que hay que hacer una actividad y la capacidad de recordar qué tengo que hacer; por ejemplo, recordar que tengo una cita para el médico y que es el día 21 de enero. No es valido recordar solo una parte; por ejemplo que tengo que ir al médico, pero no recordar ni cuando ni donde. Esta memoria es importante para nuestra vida personal, familiar y social, pues necesitamos recordar citas, dar recados a los demás, llevar a cabo tareas tales como comprar objetos, ropa, etc. Es necesaria para poder realizar una vida independiente.
La memoria de las actividades del futuro debe ser entrenada mediante la utilización de unos pasos o estrategias comunes. Un caso especial es el recuerdo de citas importantes. Lo que más conviene es utilizar ayudas externas: por ejemplo, agendas y apuntar ciertos datos en un lugar por donde se ha de pasar forzosamente u otras estrategias.
- ¿POR QUÉ NO ME ORIENTO EN LA CALLE?
Existe una memoria relacionada con el recuerdo del espacio en el que nos desenvolvemos: es la llamada memoria espacial. Utilizamos la memoria espacia cuando nos desplazamos andando o en coche de un lugar a otro, tanto si son lugares conocidos como otros en los que solo hemos estado antes alguna vez, cuando utilizamos mapas, cuando visualizamos un espacio, un recorrido o un edificio. El recuerdo espacial es un recuerdo de memoria a largo plazo; recordamos episodios previos en los que hemos visitado ese sitio y todo lo que hay en ese lugar. Tratamos de recordar por dónde fuimos o lo que había en el recorrido. Por lo tanto, la memoria espacial emplea la capacidad de imaginar las calles, los edificios significativos, los parques, las tiendas, etc.
Si aparecen problemas de orientación es porque la memoria espacial va disminuyendo con la edad o no la hemos desarrollado lo suficiente: cada vez se tienen menos en cuenta las referencias espaciales (calles, edificios...), se presta menos atención y no se utilizan las imágenes.
No es fácil solucionar este olvido. Podemos reducirlo fijándonos por donde vamos, captando todo lo que hay alrededor y estando muy atentos, Cuando hagamos un recorrido nuevo debemos prepararlo previamente mirándolo en los mapas.
- ¿POR QUÉ NO RECUERDO LO QUE ACABO DE LEER?
La práctica de la lectura es un ejercicio muy aconsejable para mejorar la memoria. Sin embargo, ¿sirve de algo leer y no recordar lo que hemos leído?. Con frecuencia nos sucede que estamos leyendo un capítulo de un libro o una revista y al cabo de leer unas líneas nos damos cuenta de que ya lo habíamos leído antes. Igualmente, sucede a veces que estamos leyendo y transcurridos uno o dos minutos dejamos de leer y nos damos cuenta de que no recordamos nada: estábamos leyendo de forma mecánica sin darnos cuenta del significado de lo que leíamos o sin recordar lo leído.
Lo primero que debemos hacer es elegir una revista, periódico o libro que nos resulte interesante y crear un hábito de lectura. A continuación, para recordar algo que estamos leyendo, debemos poner en marcha nuestra atención, la capacidad de relacionar lo que leemos con conocimientos previo, el propio interés en el texto, la capacidad de visualizar....
La práctica sistemática de un método que nos ayude a comprender y recodar lo que leemos nos facilitará el recuerdo incluso después de un tiempo y nos permitirá disfrutar de un placer como es la lectura. Uno de estos métodos es el 3PR (preguntar, releer y resumir) que se practica con ejercicios.
- ¿QUÉ HE VENIDO A BUSCAR A ESTA HABITACION?
Un olvido muy frecuente es llegar a una habitación y no ser capaz de recordar que es lo que estábamos buscando, o abrir el frigorífico y quedarnos un rato sin saber qué coger porque lo hemos olvidado. Estamos haciendo algo (por ejemplo, colgar un cuadro) y vemos que necesitamos un martillo; en ese momento nuestra atención está en el martillo, pero al salira la otra habitación puede que ya no tengamos en nuestra memoria activa el martillo. Podemos distraernos por el camino, podemos encontrarnos con alguien o, lo más frecuente, podemos ir pensando en otra cosa. Estamos realizando la acción con atención dividida, y con la edad existe una mayor probabilidad de no recordar a qué vamos. Además, hemos dedicado tan poco tiempo a pensar lo que necesitamos que no se ha podido grabar en la memoria.
La solución se basa en prestar mayor atención y en emplear la visualización para imaginar el objeto que queremos buscar. Si así lo hacemos, al llegar al lugar (habitación, frigorífico ....) es más probable que lo recordemos. Por último, si no logro recordarlo, regreso al punto de partida y normalmente recuerdo lo que he ido a buscar, con la consiguiente pérdida de tiempo.
- ¿POR QUÉ NO ENCUENTRO LAS COSAS?
Perder cosas por la casa (llaves, gafas...) guardar objetos (documentos, cartillas, tarjetas, ropa...) y no saber dónde los hemos puesto es uno de los olvidos más frecuentes. En muchos casos colocamos las cosas sin fijarnos y al mismo tiempo pensamos en lo siguiente que vamos a hacer. No prestamos la atención suficiente o tenemos dividida en varias tareas. Al buscar más adelante las cosas nos desesperamos por tener que buscarlas en varios sitios o, tal vez, no llegar a encontrarlas.
En este olvido lo principal es el orden y la regularidad; toda persona debe tener un sitio para cada cosa que es importante, tanto en casa como en el trabajo, y asegurarse de que siempre pone esas cosas en el lugar apropiado. Además, debe seguir unos pasos comunes para colocar los objetos en su sitio. Por eso es bueno reflexionar sobre los lugares donde ponemos las cosas y repasar los a seguir.
9 - LAS ALTERACIONES DE LA MEMORIA
- ¿TODOS LOS MAYORES TIENEN PROBLEMAS DE MEMORIA?
Numerosos investigadores afirman, basándose en el rendimiento de los tests de inteligencia, que el máximo logro en las medidas de inteligencia general se consigue antes de los treinta y cinco años. Sin embargo, hay áreas (por ejemplo, el área del lenguaje) en las que puede haber mejor rendimiento en las personas de más edad si las comparamos con individuos jóvenes. Las mayoría de los autores también está de acuerdo en que las diferencias entre los individuos son muy marcadas y de que al lado del declive por el acontecer biológico de la edad intervienen otros factores de tipo educativo, laboral, social, afectivo, etc... Esto puede aplicarse a todas las áreas del funcionamiento cognitivo, incluida la memoria.
Por lo tanto, cuando decimos que la memoria disminuye con la edad no significa que esto le suceda a todas las personas. Hay muchos individuos que conservan una memoria y unas facultades intelectuales prodigiosas durante toda su vida. Por ejemplo, algunos premios Nobel reciben si galardón cuando ya han cumplido los sesenta y cinco. Pero la mayoría de las personas tienen peor memoria en la vejez que cuando eran jóvenes y hay un grupo que puede estar entre el 30-50 por 100 de personas mayores de sesenta y cinco años que tiene problemas en su vida diaria por sus trastornos de memoria. Decimos que estas personas tienen alteración de la memoria asociada a la edad.
- ¿CUÁLES SON LAS CAUSAS DE LOS PROBLEMAS DE MEMORIA EN LOS MAYORES?
Las causas más importantes son:
Puede observarse que no hay una causa única, sino que intervienen diferentes cambios. Algunos pueden modificarse y actuar sobre ellos, por lo que se puede mejorar la memoria.
- ¿POR QUÉ LOS MAYORES CREEN QUE RECUERDAN MEJOR LO SUCEDIDO HACE MUCHO TIEMPO?
El tiempo que ha pasado desde que algo ocurrió es uno de los factores más importantes que influyen en el olvido; cuanto más tiempo pase, más se olvidan los sucesos. Si comparamos nuestros recuerdos de hace veinte, diez y cinco años, recordamos menos hechos de hace veinte años, algunos más de hace diez años y muchos más de hace cinco años, y esto ocurre a todas las edades.
Sin embargo, los mayores creen que recuerdan más lo de antes, de cuando eran jóvenes o niños. En realidad, recuerdan menos, pero los hechos de los que se acuerdan los tienen en la memoria más claros porque son hechos especiales, cargados de emoción, los han recordado contando muchas veces, aunque también los han deformado. Por todo eso, a pesar de ser pocos, influyen mucho en la impresión global que se tiene sobre la propia memoria.
En resumen: se recuerdan menos hechos de antes, pero los que se recuerdan son muy especiales, y ahora, cuando se es mayor con frecuencia la memoria va fallando y falla más en lo reciente.
- ¿LAS PERSONAS QUE TIENEN PROBLEMAS DE MEMORIA PADECEN DE DEMENCIA?
Muchas personas tienen problemas de memoria que no tiene mayor importancia y no padecen ni nunca padecerán una demencia; sin embargo, el que sean problemas leves no quiere decir que no sean molestos. En la demencia casi siempre hay problemas de memoria, pero son graves y además se padecen otras alteraciones.
Los problemas de memoria que tiene la mayor parte de la gente, tanto joven como mayor, son los llamados olvidos cotidianos de los que ya se ha hablado. A los mayores les sucede con más frecuencia y además le dan más importancia. Las personas mayores con estos problemas decimos que tienen alteración de la memoria asociada a la edad. Esta alteración no es ninguna enfermedad y, por supuesto, no es una demencia. Con ejercicios adecuados estas personas pueden mejorar.
Pero la gente de menos edad con frecuencia también se queja de problemas de memoria. Estas personas generalmente no padecen tampoco ninguna alteración, ni siquiera leve, de la memoria. Cuando se les evalúa para medirles su memoria, nos encontramos que rinden perfectamente. Su problema suele ser por falta de atención, por ansiedad, por estado de ánimo bajo o depresión, o por otras causas en general nada graves. Un estilo de vida con estrés frecuente, prisa o muchas preocupación lleva a que nuestro funcionamiento mental, y por lo tanto a nuestra memoria, rinda poco y tenga fallos que no suelen ser importantes, aunque pueden ser molestos.
- ¿CUÁNDO HAY QUE PREOCUPARSE POR LOS PROBLEMAS DE MEMORIA?
Algunas personas mayores tienen más problemas de memoria que aquellos que trae consigo la edad. Padecen lo que se llama deterioro cognitivo leve, aunque hacen con normalidad todas las funcione de su vida diaria.
¿Cómo se puede sospechas si una persona tiene deterioro cognitivo leve?. Algunos de los síntomas se indican a continuación:
El deterioro cognitivo leve a veces evoluciona a una demencia, por lo que estas personas deben acudir al médico para que les evalúe la memoria y les indique las medidas adecuadas.
- ¿QUÉ ES LA DEMENCIA?
Demencia es el deterioro de las funciones intelectuales debido a daños cerebrales: se altera la memoria, el lenguaje, el juicio, etc... Casi siempre se acompaña de alteraciones emocionales y de la personalidad. La persona con demencia tiene grandes dificultades o no puede realizar las actividades de la vida diaria. Este trastorno va más allá del deterioro cognitivo leve y de la alteración de la memoria por la edad. El empeoramiento es progresivo y se llega a una fase de incapacidad total.
Hay varios tipos de demencia. La más frecuente es la enfermedad de Alzheimer. También es frecuente la demencia por causas vasculares o de la circulación sanguínea en el cerebro. Algunos tipos de demencia son reversibles, es decir, que la demencia puede tratarse y curar o al menos mejorarse el rendimiento intelectual. Actualmente los tratamientos que existen no curan la enfermedad, pero hacen que se mantengan sus funciones intelectuales y viva con mejor calidad de vida durante más tiempo.
- ¿QUÉ ES LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER?
La enfermedad de Alzheimer es la más frecuente de las demencias. Se llama Alzheimer porque el médico que primero la describió fue el psiquiatra alemán Alois Alzheimer. Es una enfermedad en que las neuronas o células del sistema nervioso central degeneran y mueren; en consecuencia, el cerebro se va atrofiando poco a poco.
En personas mayores de sesenta y cinco años la padecen algo más del 5 por 100, y por encima de los ochenta y cinco, la prevalencia es mayor del 30 por 100. Hay también un pequeño porcentaje, algo menos del 5por 100, de personas de menos de sesenta años que la padecen. En España hay más de medio millón de enfermos con demencia; de estos, alrededor de cuatrocientos mil son enfermos de Alzheimer.
Comienza casi siempre con pérdida de memoria, que cada vez se hace más grave. Posteriormente vienen alteraciones del lenguaje y de las demás funciones cognitivas. Llega un momento en que la persona no reconoce a sus familiares y es incapaz de realizar actividades aparentemente tan sencillas como lavarse o comer. La duración de la enfermedad se encuentra entre los cinco y diez años.
Los cuidadores de estos enfermos, casi siempre los familiares, soportan la enfermedad, y esta carga llega a ser excesiva. Las Asociaciones de Familiares de Enfermos de Alzheimer pueden ser un apoyo importantes para estas personas.
Una pregunta que se hacen los familiares de enfermos es si ellos van a padecer también Alzheimer. La respuesta es que la enfermedad de Alzheimer que padecen algunos mayores no se hereda; sin embargo, sí se ha comprobado que tienen alguna probabilidad más de padecerla que aquellas personas sin familiares con esta enfermedad. Pero hay también otros muchos factores que intervienen, la mayoría desconocidos aún.
- ¿LA DEPRESIÓN PRODUCE ALTERACIONES DE LA MEMORIA?
Se ha visto en otras preguntas que la memoria está influida por numerosos factores, entre ellos los de tipo emocional y de estado de ánimo. Ente los síntomas de la depresión se encuentran los trastornos de memoria, aunque este síntoma se presenta con menos frecuencia que la tristeza, el decaimiento, la ansiedad, el insomnio, la falta de apetito, etc... Por otra parte, algunos síntomas de la depresión intervienen para que el rendimiento de la memoria sea más deficiente; hay falta de atención, disminución de interés por el entorno, se enlentece el pensamiento, etc... Cuando una persona se recupera de la depresión, las alteraciones de memoria que produce desaparecen.
También pueden producir problemas de memoria los tratamientos para la depresión. Sin embargo, estas alteraciones debidas a los tratamiento son temporales, y cuando la depresión ha mejorado y se suspenden, el efecto de empeoramiento de la memoria que producían desaparece.
Respecto a la depresión hay que recordar que es una enfermedad importante y que se debe acudir al médico, Los fármacos antidepresivos hay que tomarlos siempre con el control adecuado. Cuando mejora o se resuelve la depresión, los trastornos de la memoria debidos a esta alteración desaparecen.
- ¿QUÉ SE PUEDE HACER PARA EVITAR EL DETERIORO COGNITIVO?
Estas recomendaciones se dirigen a toas a llevar un estilo de vida saludable para su cuerpo en general y para su cerebro en particular:
- ¿CÓMO SOLUCIONAR LOS OLVIDOS COTIDIANOS?
En la vida diaria existen unos olvidos más frecuentes que debemos tratar de solucionar. Aquí se aportan lagunas indicaciones para olvidos específicos, pero también pueden realizarse estrategias comunes a gran parte de ellos, especialmente los relacionados con la memoria de las actividades del pasado y del futuro. Estas estrategias actúan disminuyendo la probabilidad de que se produzca el olvido, pero nunca son infalibles.
Las estrategias se deben aplicar cuando estamos realizando la acción. Intervienen en la fase de registro de la acción (la atención) y en la fase de retención o almacenamiento para que la acción quede grabada en nuestra memoria (verbalización y visualización-asociación). Hay además otras estrategias para recordar posteriormente que esta acción se ha realizado y actúan en la fase de evocación del recuerdo.
Estas pautas se deben practicar de forma habitual y preguntarse si se mantienen los olvidos o se van reduciendo gracias a seguir estos pasos.
- ¿QUÉ CONSEJOS SE DEBEN SEGUIR PARA MEJORAR LA MEMORIA?
Estos consejos que se indican con útiles para que la memoria funcione adecuadamente y sea un instrumento útil.
10 - BIBLIOGRAFÍA
- Fernández Ballesteros, R., Moya Fresnada, R., Iñiguz Martínez, J., Zamarrón, D.,. ¿Qué es la Psicología de la vejez?. Biblioteca Nueva.
- Stuart-Hamilton. Psicología del envejecimiento. Morata.
- Montorio, I., Izal, M., Editores.
- Intervención Psicológica de la vejez. Aplicaciones en ámbito clínico y de la salud. Síntesis.
- Labrador, F.J., Cruzado, J.A. y Muñoz. Manual de técnicas de modificación y terapia de conducta. Pirámide.
- Montejo, Pedro y Montenegro, M., Gimnasia para la memoria. Espasa.