"La terapia Gestalt y los sueños"

Tesina de Andoni Alonso Nieto. Máster en Psicología de la Gestalt.

Agradecimientos:
A mis padres por traerme a este mundo
A Itziar, mi mujer, por ir juntos en el camino de la vida
Y a mi hijo Eneko, por todo lo que es

INDICE:

1 - LA PSICOLOGIA DE LA GESTALT
1.1. - Historia de la terapia Gestalt
1.2. - La terapia Gestalt
1.3. - ¿Qué es la terapia gestalt?

2 - LOS SUEÑOS EN LA TERAPIA GESTALT
2.1 - Introducción
2.2. -Elección de los elementos en los sueños
2.3. -Formas de trabajar los sueños
2.4. -Algunas Características de los sueños
2.5. - Formas de trabajar los sueños
2.6. - Beneficios que puede obtenerse de los sueños

3 -CONCLUSIÓN

4 - BIBLIOGRAFÍA

1 - LA PSICOLOGIA DE LA GESTALT
- HISTORIA DE LA TERAPIA GESTALT
La Terapia Gestalt nace, al igual que otras escuelas de psicoterapia, como reacción a valores ya establecidos, siendo el determinismo del psicoanálisis y el intervencionismo del conductismo a las que se enfrenta. Su creador es Fritz Perls, médico psiquiatra de origen judío, junto a su mujer Laura Perls (Lore Posner de soltera), psicóloga. Aunque como veremos más adelante otras personas influyeron en la gestación de esta corriente de psicoterapia.
Fritz y Laura se ven obligados a huir de Alemania con la ascensión del nazismo en el año 1933, se instalan como psicoanalistas en África del Sur, donde residen hasta 1948, año en que, aconsejados por Erich From y Clara Thompson deciden fijar su residencia en Estados Unidos.
En un primer momento la Terapia Gestalt no se llamaba así, ni pretendía ser una escuela de psicoterapia propia, pues cuando en 1942 Perls escribe “Yo, hambre y agresión” pretende aportar y enriquecer con su punto de vista el psicoanálisis. Es una obra enmarcada dentro del movimiento psicoanalítico y escrita por un psicoanalista (hay dos capítulos escritos por Laura), que llevaba, en su primera edición, como subtítulo: Una revisión de la teoría y del método de Freud. Quiere ser una revisión de la teoría freudiana de las resistencias, y allí donde Freud concede importancia fundamental a las resistencias anales, Perls traslada la génesis de los conflictos neuróticos a las llamadas resistencias orales, tomando especial importancia el fenómeno de la introyección.
Frente a la técnica de la asociación libre del psicoanálisis Perls opondrá la técnica de la concentración, donde intuimos la influencia del trabajo con el cuerpo de Wilhelm Reich.
Otras influencias que aparecen en esta obra son las del filósofo alemán Salomón Friedlander (a quien conoce allá por los años 20) con su idea del pensamiento diferencial y su concepto de Indiferencia creativa, según el cual el comportamiento humano es un proceso de equilibrio entre dos polos opuestos, siendo definida la salud del organismo y su potencial creador como la capacidad de éste de alcanzar el “punto cero”. El concepto de Holismo, de Jan Smuts, primer ministro Sudafricano, por el que la división cuerpo-mente pasa a ser vista como unidad psicosomática. Y el concepto de autorregulación organísmica de Kurt Goldstein, que viene a decir que todo organismo tiende a realizar sus posibilidades al máximo, según sus necesidades, con el fin de atender a la necesidad más urgente, según una jerarquía que llamaremos dominancia.
Otras influencias en la vida de Fritz Perls son Max Reinhard, director de teatro y el movimiento de la Bauhaus. Los psicoanálisis que realiza en Berlín, Francfort y Viena con Karen Horney, Clara Happel y Wilhelm Reich. Las supervisiones con Helen Deutsch, Otto Fenichel y Paul Federn. Los trabajos con K. Goldstein donde conoce a la que será su mujer Lore Posner.
A nivel de corrientes de pensamiento que están en el fondo de la emergencia de la Terapia Gestalt, tenemos: el Psicoanálisis (en particular el de disidentes como Otto Rank, Horney, Reich y Fromm); la Psicología de la Gestalt con sus leyes sobre la percepción y los trabajos de K. Lewin sobre la teoría del campo; la fenomenología de Bisnwanger y el existencialismo de Paul Tillich y Martín Buber que fueron profesores de Laura Perls; y el pragmatismo americano de W. James y J. Dewey.
Pero vayamos al momento en el que la Terapia Gestalt se da a conocer al mundo como tal. Estamos en el año 1951 en Nueva York, el matrimonio Perls se ha rodeado de un grupo de intelectuales entre los que están Paul Goodman, Isadore From, Paul Weisz, Elliott Shapiro y Sylvester Eastman. En un ambiente que recrea el Berlín de los años de juventud de Fritz, incluso contacta con el Living Theather. El anarquismo y la rebeldía de Perls se une al anarquismo y la crítica social de Paul Goodman (autor de teatro, novelista, poeta y ensayista…y gran conocedor de la obra de Freud y Otto Rank).
Parece ser que como resultado de estas reuniones con estos intelectuales, un manuscrito que Fritz trae desde África va tomando cuerpo y nombre. Parece ser también que el encargado de dar forma escrita a las ideas de Perls será Paul Goodman, que domina el arte de escribir.
Así pues, en 1951 se publica Terapia Gestalt: Excitación y crecimiento de la personalidad humana, bajo la triple autoría de Fritz Perls, Ralf Hefferline y Paul Goodman. En esta obra se sientan las bases teóricas de la que se llamará, de ahora en adelante, Terapia Gestalt (aunque Laura propusiera que se llamara psicoanálisis existencial). Principios que Fritz no abandonará del todo, en contra de lo que algunos creen, como lo demuestra su último libro “The Gestalt Approach” (El enfoque gestáltico) de 1973.
La principal revolución de la terapia gestalt es la de pasar de un modelo de pensamiento individualista a un modelo de campo, en donde el concepto de holismo ya no sólo se refiere a la unidad cuerpo-mente, sino que incluye al entorno. Desde este momento el objeto de la psicología y de la psicoterapia ya no es una psique, no es un sujeto, el objeto de la psicoterapia es “la experiencia” de la persona y ésta se da en un campo, que está constituido por un organismo y su entorno. Ya que el individuo no puede existir si no es en un campo. “El ambiente no crea al individuo, como tampoco el individuo crea al ambiente”. El ambiente (o entorno) y el organismo están en una relación de reciprocidad. Ninguno es víctima del otro. Su relación es de hecho una relación de opuestos dialécticos” (Perls 1973; 1951) “El estudio del modo como el ser humano funciona en su ambiente es el estudio de aquello que ocurre en la frontera (límite en algunas traducciones), de contacto entre el individuo y su ambiente”, que es donde ocurren los eventos psicológicos (Perls 1973 p. 30). Con este planteamiento la Terapia Gestalt adopta una posición sumamente novedosa, rompe con la causalidad lineal, con la noción de interno versus externo o real y contempla al sujeto como animal-social. Sitúa sus conflictos neuróticos o psicóticos en un contexto o situación. Los problemas psicológicos de las personas, pasan de ser internos a ser “problemas de contacto” (se aborda la dimensión relacional de todo síntoma) con el entorno y eso no puede ocurrir más que “aquí y ahora”.
Todo contacto organismo entorno es un ajuste creador. Esto quiere decir que, en mi encuentro con el entorno soy transformado por él (dimensión del ajuste), al mismo tiempo que soy transformador del entorno (dimensión creadora), por lo que la idea de actividad y pasividad también cambia. Para sobrevivir emocionalmente, como ocurre con las necesidades fisiológicas necesitamos del entorno para crecer y desarrollarnos. Asimilando e incorporando la novedad y rechazando lo viejo. Son las gestalt fijas y repetidas, es decir los ajustes conservadores los que crean sufrimiento (ya que provocan patrones de repetición que mantienen el status quo e inmovilizan el crecimiento), y no tanto las gestalt inacabadas que permanecen como tales hasta que se dan las condiciones para ser cerradas.
“El proceso de ajuste creativo a un nuevo material o a nuevas circunstancias incluye siempre una fase de agresión y de destrucción ya que es mediante el acercamiento, la apropiación de y la alteración de las estructuras antiguas como lo desigual se convierte en igual” (Perls 1951)
Cuando el contacto es bueno (no hay represión en el campo) y una figura clara y fuerte ha podido destacar del fondo, no existe ningún problema en lo que respecta a las relaciones entre “mente” y “cuerpo”, o entre “Self” y “mundo exterior”. Pues estos elementos, artificialmente separados por abstracciones de siglos, funcionan integradamente y en completa colaboración.
El aquí y ahora no es un eslogan, ni una técnica, es la única realidad con la que podemos trabajar si nos mantenemos en una posición fenomenológica y de campo. Es un útil para el terapeuta, no un introyecto para el paciente.
Otto Rank ya mencionaba la importancia de la relación terapéutica como situación real cuando decía “la relación terapéutica representa una auténtica experiencia vivida según la cual el paciente reacciona en cada caso según su modelo personal”. Por tanto es misión del terapeuta estar atento, y posibilitar el despliegue de la experiencia de la persona, para que trabajando “desde”, “en” la relación terapéutica, paciente y terapeuta creen una nueva situación, desde la comprensión de las dificultades y resistencias, más que desde la censura y la represión de los modos de hacer de una persona que nos muestra su manera de estar en el mundo, y que ha sido el resultado del mejor ajuste que ha podido hacer ante una situación, en un momento dado. Le ofrecemos en el aquí y ahora de la sesión individual o grupal, la posibilidad de encontrar un nuevo ajuste creador, exento de sufrimiento y ajustado a la “novedad de la actualidad”, tanto suya como del ambiente.

La Terapia Gestalt
Este enfoque terapéutico fue creado por Fritz y Laura Perls, matrimonio alemán que sintetizó, a lo largo de los años 50 y ya en Estados Unidos, sus influencias respectivas: el psicoanálisis en el caso de Fritz (1893-1970), psiquiatra formado con Clara Happel, Wilhem Reich y Karen Horney entre otros, y la Psicología de la Gestalt o de la Forma en el caso de Laura (1905-1990), aunque pueden rastrearse otras muchas influencias más o menos implícitas: el teatro y el psicodrama, el pensamiento fenomenológico y existencialista, el zen, etc.
Encuadrada en el movimiento de la Psicología Humanista, la Terapia Gestalt comparte con dicho movimiento la visión esperanzada del ser humano que tiende a su autorrealización, no como individuo patologizado sino con recursos saludables para su desarrollo óptimo en el aquí y ahora: un tiempo presente y puntual despontojado de absolutos e inmerso en una situación interrelacional con los otros y con el mundo.
La Terapia Gestalt, más que una teoría de la psiquis, es un eficaz abordaje terapéutico y una filosofía de la vida que prima la conciencia (awareness, darse cuenta), la propia responsabilidad de los procesos en curso y la fe en la sabiduría intrínseca del organismo (la persona total que somos) para auto-regularse de forma adecuada con un medio cambiante.
Antepone la espontaneidad al control; la vivencia, a la evitación de lo molesto y doloroso; el sentir, a la racionalización; la comprensión global de los procesos, a la dicotomía de los aparentes opuestos... y requiere del terapeuta un uso de sí como instrumento (emocional, corporal, intelectual) que transmita una determinada actitud vital en vez de practicar únicamente una técnica útil contra la neurosis.
En la historia de la Gestalt norteamericana ha habido dos corrientes, a veces más contrapuestas de lo deseable: la llamada Gestalt de la Costa Este (New York, Cleveland), más interesada en la sistematización teórica, y la de la Costa Oeste (Esalen, California) que, en palabras de Claudio Naranjo, define la Gestalt como un intuicionismo que se reconoce como tal. Ambas están representadas en España: la primera, esencialmente en Valencia (a través de Jean-Marie de Robine) y la segunda en el resto de país, ya que les introductores más significativos de la Gestalt en España corresponden a esta corriente (Rony Felton en los principios barceloneses, Adriana Schnake y Claudio Naranjo en Madrid y otros lugares).

Qué es la Terapia Gestalt
Si la Terapia Gestalt es ante todo, en palabras de Claudio Naranjo, la forma de hacer terapia originada por Fritz Perls, la pregunta acerca de las raíces de este tipo de terapia necesariamente nos remite a aquéllas en que pudo beber o inspirarse el propio Perls (1893-1970).
Los intereses del Fritz adolescente no se orientaban precisamente a lo teórico. Rebelde, enfrentado a la tradición religiosa judía familiar -que consideraba hipócrita-, y fascinado por su temprana experiencia teatral con Max Reinhardt, ve interrumpidos sus estudios de medicina, iniciados por compromiso frente a la presión paterna, para pasar por la terrible experiencia de las trincheras en la Primera Guerra Mundial. Graduado como neuropsiquiatra una vez terminada ésta, su espíritu inconformista, desencantado, y a la vez vitalista, le pone en contacto con la vanguardia del movimiento de la Bauhaus de Berlín. Aquí, entre una pléyade de artistas, poetas, arquitectos y pensadores disidentes, encuentra al filósofo neokantiano Solomon Friedländer, en cuya teoría sobre la "indiferencia creativa" -basada en la complementariedad de los opuestos y la existencia entre ellos de un "punto cero" de equilibrio- iba a encontrar Fritz, en sus propias palabras, "un antídoto contra mi confusión y extravío existenciales". Por esta época, no obstante, iba a acudir también en busca de solución a la que habría de ser su primera psicoanalista, y a la vez su primera introductora crítica al mundo del psicoanálisis: Karen Horney.
Los influjos se superponen. Por un lado, el de su tratamiento y ulterior formación psicoanalítica en Frankfurt, Berlín y Viena, de la mano de otros famosos analistas que le llevan a establecerse y mantenerse él mismo como psicoanalista ortodoxo por más de diez años, primero en Berlín y luego, huyendo de los nazis, en Sudáfrica, donde irá fraguándose su propia síntesis terapéutica. Particular importancia ejerció en él como terapeuta Wilhelm Reich, que habría de agudizar su conciencia de la importancia del cuerpo como factor de anclaje y expresión de los conflictos neuróticos.
Por otra parte, aún en Alemania, coincidiendo con sus inicios psicoanalíticos, resultará decisivo su contacto -sobre todo a través de Lore, su futura mujer- con la "Escuela de la Psicología de la Gestalt" de Frankfurt (Köhler, Wertheimer, Kurt Lewin...) y las conclusiones de ésta en el estudio de los mecanismos de la percepción. Según tales conclusiones, toda percepción sensorial es fruto de la interacción que tiene lugar entre los estímulos presentes en el medio y la "configuración significativa" (Gestalt) que de ellos hace el sujeto en un momento dado. Es decir, el sujeto no percibe lo que hay, la totalidad caótica de estímulos presentes ("fondo"), sino que los organiza selectivamente o destaca tan sólo aquello que en cada momento o situación le resulta significativo ("figura").
Estos psicólogos no pretendían utilizar sus investigaciones para fines terapéuticos, pero Perls, guiado por su agudo instinto práctico, rescataría más adelante como base de su futura terapia la idea de que toda vivencia psicológica humana (y no sólo la percepción sensorial) se estructura de esa misma forma interactiva entre el sujeto y lo que constituye su medio o entorno en cada momento. Organismo y medio forman, pues, un "todo", un campo interactivo. Y como en toda situación psicológica el medio lo forman otra u otras personas, las distintas personas implicadas en una situación configuran a ésta como conjunto significativo (Gestalt), en términos de figura y fondo, que resulta diverso para cada uno en función de sus respectivos intereses o necesidades del momento. De ahí la posibilidad de conflictos, pero también la posibilidad de soluciones armoniosas derivadas de la consideración de la totalidad del "campo". Toda Gestalt es dinámica, procede de una necesidad y tiende a satisfacerla. Por eso, cuando el organismo satisface su necesidad vuelve a un punto cero de equilibrio (coincidencia con Friedländer), hasta que la tensión surgida de una nueva necesidad vuelve a generar una nueva Gestalt de la situación en orden a satisfacer aquélla y alcanzar así un nuevo equilibrio dentro del ciclo permanente de "autorregulación organísmica" que caracteriza la vida. Cuando la satisfacción, por uno u otro motivo, no se alcanza, la Gestalt queda "inconclusa", y puede quedar en el individuo una energía interrumpida que a través de situaciones repetitivas busque más tarde su necesaria compleción.
Precisamente, para Perls, el eje de su terapia giraría, en primer lugar, en torno a una fe inquebrantable en la capacidad humana de "autorregulación organísmica", a nivel individual y social (esto quiere decir fe en la capacidad "biológica" del organismo humano, individual o grupal, para traer al primer plano, directamente o a través de síntomas, la conciencia de la necesidad pendiente de satisfacción). En segundo lugar, y consecuentemente, basándose en el concepto dinámico operativo de "Gestalt inconclusa", Perls orientaría su terapia a la detección y resolución en el presente de las "situaciones inacabadas" en la vida del individuo, en cuanto que están en el origen del estancamiento de su energía y, por tanto, de su neurosis.
De aquí que Perls acabara tardíamente por cambiar el nombre de su específica forma de terapia, a la que en un principio denominaba "Terapia de Concentración" (en los síntomas), y optara por darla a conocer como "Terapia Gestalt" (hacia 1950).
Aparte estos influjos, hay que añadir, todavía en la etapa alemana, algún contacto más episódico que sistemático con el movimiento existencial (Buber, Tillich, Scheler...) y con la fenomenología de Husserl. "Al menos me había compenetrado de una cosa: la filosofía existencial exige que uno tome la responsabilidad de su propia existencia", dice en su autobiografía, donde también califica a su terapia de "existencial" , al lado de la Logoterapia de V. Frankl y la terapia del Dasein de Binswanger. Rasgos existenciales de la terapia Gestalt son también concebir la relación terapéutica como una relación "Yo-Tú" (Buber), y el énfasis en el "aquí y ahora". La raigambre fenomenológica, presente ya en la misma Escuela de la Psicología de la Gestalt, se hace más patente aún en Perls con su insistencia en el desarrollo de la conciencia de lo obvio ("awareness", darse cuenta), sin interpretaciones, como vía de captación de la realidad, y en su alejamiento de todo interés por el inconsciente. Por cierto, Perls, que siempre admiró mucho a Freud, comenta en su autobiografía: "Estoy profundamente agradecido de lo mucho que me desarrollé oponiéndome a él".
De esta forma, Perls, poseedor de una mente poderosa, dotada de una fuerza lógica, crítica e integradora de primer orden pese a no ser ante todo un teórico, iba a adscribirse -más por olfato e instinto vital derivados de su propia personalidad y experiencia que como fruto de una trabajosa decantación intelectual- a las nuevas corrientes filosóficas de su tiempo (fenomenología y existencialismo, sobre todo), y también a la nueva física cuántica y relativista, separándose así de las corrientes cartesianas, asociacionistas y mecanicistas que dominaban la filosofía y la ciencia en el cambio de siglo y que estaban en buena parte en la base de toda la concepción psicoanalítica freudiana.
La síntesis personal de Perls, que empezó a tomar cuerpo tardíamente (con casi 50 años), no dejaría de enriquecerse con nuevos aportes hasta en sus últimos años, lo que de por sí pone de relieve, además de su admirable vitalidad, la estrecha coherencia con su propia vida que presidió desde siempre su particular forma de trabajo terapéutico. Entre esos nuevos elementos, aparte primero la concepción holística de Jan Smuts (con quien trabó amistad en Sudáfrica) y el psicodrama de Moreno o los trabajos de Ida Rolf y Eric Berne, cabe destacar como más importantes, sobre todo, el contacto directo que tuvo con la filosofía oriental y la meditación Zen a lo largo de su estancia de dos meses en un "dojo" japonés. En los principios taoístas de integración de opuestos -Yin y Yang-, y la atención centrada en el presente y el valor del vacío propios del Zen, encontraría una confirmación amplificadora de posiciones ya anteriormente adoptadas por él en la misma dirección.
De esta forma, su enfoque terapéutico, firmemente encuadrado dentro del Movimiento de la Psicología Humanista o de Desarrollo del Potencial Humano surgido en California en los años 60 de la mano de Abraham Maslow, Alan Watts y Carl Rogers, entre otros, acaba asomándose así a la dimensión espiritual transpersonal, que estaba en germen en ese movimiento, trascendiendo con ello los estrechos planteamientos psicologizantes en que había estado inmerso en gran parte el mundo de la psicoterapia freudiana hasta el momento.

2 - LOS SUEÑOS EN LA TERAPIA GESTATL
INTRODUCCIÓN
Freud pensaba que los sueños representaban la vía regia que conduce al inconsciente. En cambio, para Perls son el camino que conduce a la integración. Evidentemente, ambas ideas son aceptables y definen dos concepciones que en sí mismas no son opuestas sino complementarias.
La terapia gestáltica dispone de una serie de juegos para conocer, comprender y elaborar las conductas que el soñante o paciente trae a la consulta. En este sentido los sueños ocupan un lugar privilegiado en este enfoque, por la inmediatez con que pueden ser vividos y experimentados.
Los sueños tienen varias funciones y grandes beneficios para los soñantes. Incluso aquellas personas que creen que no sueñan, sabemos que tienen actividad onírica cada noche. Parece que no es posible una existencia sana sin sueños. Los beneficios, la finalidad y las funciones de los sueños van más allá de lo pudiéramos imaginar.
Desde hace varias décadas se vienen realizando innumerables estudios podemos encontrar en la amplia gama de libros que se publican constantemente. Para los investigadores del sueño y de los sueños, la función primordial de éstos es la de fijar el aprendizaje que hemos hecho durante el día. Gracias a los sueños el aprendizaje se graba en las células de nuestro cerebro y queda a nuestra disposición. Pero como veremos tienen varias funciones más.
La técnica que utilizan los terapeutas Gestálticos para trabajarlos, y llegar a comprender su mensaje y su significado, consiste en pedirle primeramente al soñante que relate el sueño en forma presente, es decir, que lo relate como estuviera soñando en este mismo momento. Mediante este sencillo mecanismo la persona se compenetra más íntimamente con su sueño que si habla simplemente acera de él. A continuación se trata de situar el sueño en el espacio, distribuyendo las diferentes partes de que se compone como si se estuviera representando en un escenario. Así el sueño se convierte en una experiencia nueva viva que le permite a la persona adquirir un mayor compromiso con lo que le está sucediendo en su sueño.
Todos estos pasos están estructurados en función del concepto que tiene Perls acerca de los sueños, a los que considera como proyecciones y representaciones de los distintos aspectos de la personalidad del que sueña. En su obra: Sueños y existencia escribe lo siguiente: "Hago representar al paciente todos los papeles, porque sólo representándolos se puede llegar a la identificación total, y la identificación contrarresta la alienación" (Perls, 1974). Es decir, intenta que la persona se dé cuenta de aquellas partes suyas que están proyectadas, ya sea en personas, en objetos o en conceptos.
La alienación se produce cuando la persona niega la existencia en ella de partes que le pertenecen. "Ese no soy yo", decimos cuando algunos aspectos de nosotros no nos gustan. Esto le empobrece al individuo, y sus intercambios con el mundo se hacen más reducidos y deformes.
Perls evita toda interpretación, sustituyéndola por dar a la persona la posibilidad de descubrirse a través de sus proyecciones, y de realimentar otras conductas más satisfactorias.
Para Polster y Polster (1977) el sueño ofrece otra perspectiva además de la proyectiva, aportada por Perls. Para estos autores el sueño sirve para sondear las posibilidades de contacto de la persona, y para aumentar la interacción entre el paciente y el terapeuta, entre el paciente y ciertos aspectos de sí mismo, entre el paciente y otras personas del grupo o de su vida -no sólo las proyecciones, ya que ni todo es proyección en la vida ni en los sueños, y los sueños son mucho mas ricos que meras proyecciones, es decir, que el sueño no sólo contiene proyecciones, sino que también puede verse, a través de él, el tipo de contacto que establece el paciente con los demás, la activación de sus angustias, de sus temores, y todas las características que puede asumir el contacto en cada persona, en cada momento.
Sin embargo, si nos fijamos atentamente, vemos que Perls, al elaborar los sueños, combina ambos aspectos: la proyección y el contacto. Asimismo, le hace ver a la persona aquellas conductas evitativas y enquistadas que le impiden valerse por sí misma.
La habilidad de Perls en el manejo de los sueños es extraordinaria, por su capacidad de desplazar la atención de un aspecto del sueño a otro, dando así profundidad y amplitud a la experiencia, ya que unas veces trabaja el sueño como proyección, otras hace hincapié en la conciencia que el soñante tiene de sus sentimientos, otras en el contacto que la persona establece con los demás, y otras en los aspectos corporales y en los movimientos o en el tono de voz que presentan en esos momentos su cuerpo o sus palabras.
Estos desplazamientos de un aspecto a otro es una de las grandes ventajas del método gestáltico, así como la flexibilidad que le otorga al terapeuta para elegir el punto de atención, o para dejarlo en el caso de que aparezcan aspectos más importantes en ese momento, como pueden ser movimientos, frases o sentimientos y emociones.
En este sentido, la libertad es muy grande en los trabajos con sueños. Puede ocurrir que una frase, un movimiento, un tic, en un momento determinado en que nos encontramos trabajando, llame nuestra atención; entonces pasamos a ocuparnos de este nuevo aspecto que surge en el aquí y el ahora.

ELECCIÓN DE LOS ELEMENTOS EN LOS SUEÑOS
En todo trabajo con sueños conviene ver qué parte o partes del sueño hay que trabajar, en caso de que éste sea muy extenso, y qué es lo más importante o lo menos importante, en función del tiempo del que disponemos.
Algunas veces no nos fijaremos en el contenido del sueño, sino en las emociones que éste despierta en el paciente.
Por otro lado, la función del terapeuta durante un trabajo de sueños es sumamente variada. El terapeuta gestaltista dispone de una serie de alternativas, entre las cuales puede elegir la que le parezca más eficaz para la elaboración del material que le da el paciente; esta elección se puede realizar de las siguientes maneras:
1. Unas veces es el mismo paciente quien elige la parte del sueño que quiere trabajar, ya sea porque le resulta más llamativa o más enigmática, o porque le preocupa más en ese momento.
2. Otras veces será el terapeuta el que elija. En este caso la elección se llevará a cabo basándose en unos principios que él cree importantes, tales como:

a. Tomar la parte en que vemos que aflora el conflicto y donde las resistencias no son tan marcadas como para desecharlo por el momento.

b. Prestar más atención a las emociones y a los sentimientos que se están produciendo en el paciente, que al mismo tema del sueño. Para ello es importante que se dé cuenta de lo que está haciendo o sintiendo, es decir, que se focalice en las conductas no verbales.
Otras veces nos fijamos no en lo que dice sino en cómo lo dice (con rabia, en forma de víctima, sonriéndose), y podemos dejar que se adentre en las emociones que van surgiendo (fundamentalmente, en la emoción más fuerte) para que se vaya metiendo en el centro mismo de esas emociones y en su localización a nivel físico, con lo cual puede llegara tener vivencias muy intensas y liberadoras de energía.
Y esto se debe a que el sueño es, la mayoría de las veces, el medio a través del cual se expresan, más o menos encubiertamente, fuertes emociones y zonas conflictivas, en las que tenemos que sumergirnos si queremos entrar en contacto directo con aquellas partes enfermas, inhibidas, reprimidas, negadas o proyectadas. La riqueza de los sueños es tal, que sólo experimentando con uno de estos trabajos podemos apreciar su importancia y trascendencia.
El terapeuta tiene que estar siempre con la atención despierta para captar las maniobras del paciente por evitar entrar en estos aspectos, muchas veces poco gratos. Tiene que estar atento a las manipulaciones del paciente, a cualquier signo o palabra cargada de emoción; tiene que darse cuenta de la incongruencia entre lo que está narrando y cómo lo narra, para detectar si, como mecanismo defensivo, inhibe toda la parte emocional de lo que dice, evitando emocionarse o entrar en contacto con sentimientos dolorosos.

c. La elección del tema suele hacerse empezando siempre por los elementos inanimados, ya que éstos producen menos racionalizaciones que si escogemos personas, y porque las personas pueden producir más angustia y, por tanto, más defensas y rechazo a trabajar con ellas. No obstante, llegado el momento -que suele ser cuando aparece algún familiar significativo para el paciente, con el cual tiene asuntos pendientes y situaciones inconclusas por haberse dado cuando él era aún muy pequeño, o porque esa figura desapareció antes de que pudiera enfrentarse o despedirse de ella-, no dudamos en trabajar con personas y dejar los elementos inanimados hasta otro momento, si es preciso.
Hay que evitar trabajar aquellos sueños donde todos los elementos que aparecen son inanimados -sin movimiento ni vida-, ya que, en algunos casos, estos sueños suelen producirlos los psicóticos o personas prepsicóticas, y su trabajo puede precipitar una crisis, ya que nos van introduciendo en las partes "muertas", sin vida, de la persona, donde no hay energía. Lo mismo ocurre con los sueños en los que aparecen los pacientes comiendo excrementos. Hay que prestar atención a estos dos tipos de sueños.
Cuando hablamos de elementos inanimados nos referimos a todos aquellos en los que no hay ninguna posibilidad de crecimiento, ni hay movimiento de ningún tipo. Si aparecen agua, árboles o cualquier elemento que contenga vida dentro de sí, ya no tiene ese aspecto.

d. Otras veces nos quedamos con las situaciones inacabadas y trabajamos con ellas hasta que el paciente las termina y las cierra. Como vimos anteriormente, toda situación que no ha podido ser concluida, ni por tanto su necesidad satisfecha, provoca una detención de la energía, que no se pondrá en funcionamiento hasta que dicha situación sea terminada.

e. Elegimos los elementos opuestos o bipolares. Esto se hace así porque casi siempre, en los opuestos, uno de ellos domina dentro de la polaridad en detrimento del otro; un rasgo predomina sobre su opuesto, con lo que nos privamos de ejercer o poder ser ambas cosas. Por ejemplo, un introvertido se priva de las ventajas que podría reportarle poder ser en determinadas circunstancias extrovertido o al extrovertido el ser introvertido.

FORMAS DE TRABAJAR LOS SUEÑOS
A continuación enumero algunas formas que dispone la Gestalt para trabajar los sueños.

1. Método de la silla caliente o de la silla vacía. Éste es uno de los más usados en gestalt, y consiste en hacer que la persona dialogue con las distintas partes o elementos que aparecen en sus sueños. Procuramos realizar este juego de la silla vacía con los opuestos, que suelen ser los elementos que más frecuentemente producen conflicto, y tratamos de que ambos se integren en la personalidad como partes que son del sí mismo, aunque no podamos verlo, por esa predominancia que un rasgo mantiene sobre su opuesto. Este diálogo puede realizarse también entre el paciente y una persona significativa para él. Este juego le permite al paciente no sólo adquirir la habilidad para ponerse en el punto de vista de los demás, sino también recuperar las proyecciones puestas en los otros, que le impiden verlos tal como son.

2. Técnica del ir y venir. Esta técnica la usaba Perls (1976) en sus grupos. Consiste en empezar a trabajar el sueño de la forma habitual, y llegado a un punto en que consideramos que ha dicho algo importante, se le trae al grupo para que les diga eso mismo a algunos de sus compañeros. Por ejemplo, si una paciente, al identificarse con un trozo de hielo, dice: "Soy fría y rígida", se le pide que les diga eso mismo a algunos compañeros del grupo y que añada cualquier cosa que se le ocurra. Puede decirles: "Soy rígida y fría, y como te acerques a mi te voy a enfriar".
Puede añadir cualquier frase a partir de la primera idea que surgió. Esto enriquece la experiencia y el darse cuenta.
Esta técnica se basa en el juego de hacer la ronda, y es muy provechosa para evitar que frases importantes le pasen desapercibidas al paciente.

3. Ir de un elemento a otro del sueño. Es una variante de la técnica anterior. Se puede usar esta técnica dentro del mismo sueño, haciendo que la persona vaya de un elemento a otro, tratando de recuperar aspectos proyectados en los diversos elementos. Esta variedad tiene la ventaja de que se pueden ver en poco tiempo muchas proyecciones; pero tiene la desventaja de que, al darle muchos datos al paciente, no los asimile y se pierda entre las proyecciones. Un cierto tiempo de asimilación es indispensable para que el darse cuenta y sus efectos sean provechosos.

4. Técnica de la proyección-identificación. Esta técnica consiste en tratar que persona se identifique con alguien que aparece en el sueño, que es un personaje significativo, y que desde ese alguien vaya diciendo cómo actuar: y cómo se comportaría de ser él ese personaje. Esta es una forma basta te rápida de ponerse en contacto con los sentimientos y con las emociones, así como en el punto de vista del otro. Con los niños se obtienen muy buenos resultados, y para ellos es más sencilla que cualquiera de las otras técnicas. Un ejemplo de esta técnica sería el siguiente: "Si tú fueras esa persona (papá, mamá, la maestra) ¿cómo actuarías?" Con esta sencilla fórmula de identificación-proyección, le permitimos al paciente que, pueda identificarse con otro personaje, exprese los sentimientos y las emociones de forma proyectada, que de otra manera no se atrevería a formular.
Con los niños esta técnica es muy productiva ya que para ellos es como un juego en el que se les permite representar algún personaje a través el cual pueden expresar, sin temor, sentimientos agresivos o de ira, que de otra manera no podrían o no se atreverían a expresar. También se puede hacer con dibujos o pinturas realizadas por los niños; para esto se les invita a que respondan a las siguientes preguntas: "¿Qué harías tú si fueras ese lobo que has dibujado? ¿Cómo actuarías si tú fueras la maestra, el papá, la mamá, el perro, etc.?"

5. Técnica de seguir cada nueva imagen que va surgiendo en el soñante a medida que vamos trabajando el sueño o una sensación física. El trabajo con sensaciones físicas y su seguimiento progresivo es uno de los ejercicios con los cuales se puede profundizar más, y cuyos resultados suelen ser más satisfactorios y duraderos. El trabajo con el cuerpo nos pone en contacto directo con las tensiones y por tanto, con los conflictos. Después de un buen trabajo corporal, la energía vuelve a discurrir con fluidez por la zona bloqueada, y se produce una nueva sensación de vida. La respiración se hace más amplia y el cuerpo en general adquiere un nuevo tono vital. Las mejillas vuelven a adquirir un color sonrosado, como si una parte de la vida, bloqueada en esa zona, se recuperará, y la voz puede volverse más firme y a la vez más ligera. Hay un cambio general en el aspecto del paciente, que podemos percibir en todo su cuerpo.

6. Representación colectiva del sueño. Esta técnica ha sido propuesta por J. Zinker (1980). Esta forma de elaborar o trabajar los sueños va más allá del sueño mismo e incluso del soñante. Esta modalidad consiste en utilizar la colaboración activa y masiva de los miembros del grupo. Para ello el soñante tiene que repartir los papeles entre los miembros del grupo, a la vez que acepta a otros actores voluntarios, todos los que interpretan trozos de su sueño. El soñante elige entre los compañeros de grupo a algunos de ellos para que representen elementos que aparecen en su sueño, con lo cual los demás tienen la oportunidad de explorar también las proyecciones hechas sobre esos elementos, ayudando al soñante a elaborar su sueño, a la vez que elaboran aspectos suyos. Según Zinker, este sistema tiene la ventaja de asegurar la participación activa del grupo y sacarlo del papel de observador que normalmente tiene. Este sistema está más relacionado con la técnica psicodramática que con la gestáltica, pero no por ello deja de ser provechoso a la hora de trabajar con los sueños y obtener los mejores resultados de los mismos, tanto a nivel grupal como individual, en poco tiempo.
Para Perls y para los gestaltistas los sueños son una especie de mensaje existencial, y cualquier técnica es buena si se la utiliza en el momento oportuno.

ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DE LOS SUEÑOS
1. Los sueños se recuerdan siempre mejor cuando se está medio dormido, al terminar de soñar. La profundidad y la inmediatez del mismo hace que sea más probable y fácil recordarlo.

2. El significado del sueño está en función de las características del que sueña, de su experiencia vital y de su situación actual.

3. Todas las personas soñamos un promedio de cuatro a cinco veces por noche. El no recordar los sueños se debe, la mayoría de las veces, a que no los prestamos atención, y a que los procesos que suceden no son tan perturbadores como para producir pesadillas. A veces, la intención de recordarlos no es suficiente para que esto ocurra, ya que hay defensas que impiden que los recordemos. Y esto sucede así porque frecuentemente los sueños no nos dicen cosas agradables sobre nosotros mismos.

4. Lo que predomina en los sueños son las impresiones visuales (en general son éstas lo que más se recuerda del sueño); sin embargo también intervienen otros sentidos tales como el olfato, el tacto, y como todos sabemos también aparecen las emociones.

5. Los colores aparecen frecuentemente en los sueños. Sólo aquellas personas menos sensible a los colores, o las personas abotargadas, producen los sueños en blanco y negro. También aparecen en los depresivos y en las etapas próximas a las fases depresivas.

6. En algunas personas se producen sueños recurrentes o sueños repetitivos, en los que, unas veces, cambian algunos aspectos y algunos elementos, y otras, permanecen intactos a lo largo del tiempo que duren. Estos sueños repetitivos son los que Perls califica de síntoma. de un asunto pendiente, de situación inacabada que se repite una vez tras otra, como un aviso para solucionar dicha situación. Estos sueños, una vez trabajados, tienden a desaparecer. Se extrae el mensaje, se cierra la situación pendiente, y dicho sueño deja lugar a otros.

7. Las pesadillas, debido a la intensidad con que se las vive, tienen generalmente un significado valioso para el soñante, además de encerrar un mensaje. Suelen aparecer en momentos de crisis para la persona que las sueña. Otras veces aparecen en momentos en que padecemos alguna enfermedad o tenemos fiebre alta.

8. Los sueños son un fenómeno normal que aparece desde el nacimiento. Algunos investigadores aseguran que ya antes del nacimiento hay cierta actividad en el cerebro que podría asemejarse a la actividad onírica. Se cree que también se producen en los animales. De hecho, en algunos momentos mientras duermen se producen movimientos oculares rápidos, que son los que se dan en los períodos del soñar, así como sonidos y movimientos involuntarios.

9. Sucede, a veces, que algunos ruidos y otras percepciones que nos llegan del exterior (tales como olores o sensaciones) se incorporan y se mezclan con el resto del sueño llegando a pasar desapercibidos. De todas formas lo que ocurre más a menudo es que no se los toma en cuenta.

10. Hay personas que pueden influir en la producción de sus sueños, agregarles elementos, producir determinados temas, o despertarse dándose cuenta de que están soñando y continuar el sueño dentro del sueño. Con la hipnosis se pueden inducir sueños relacionados con problemas presentes o pasados. De todas formas, se desconoce el mecanismo que lo lleva a ese sueño, aunque está bastante relacionado con la inducción de cualquier tipo de conductas mediante órdenes hipnóticas.

11. Los sueños son la parte más simbólica que producen los seres humanos. No se sabe tampoco por qué son tan simbólicos. Tal vez por la manera en que aparecen sean más aceptables los mensajes que nos traen, que si su contenido fuera más explícito y directo. La censura procura mitigar el dolor y la crítica que les acompañan a menudo.

12. Si privamos de soñar a una persona despertándola cada vez que comienza a soñar, después de varios días (de tres a seis) aparecen síntomas de irritabilidad y perturbaciones emocionales. De aquí se deduce que el soñar no solamente es natural sino imprescindible para los seres humanos. Si los privamos del sueño más tiempo, podemos provocarlos trastornos más graves.

13. Entre gemelos univitelinos se dan casos de tener el mismo sueño a la vez.
Este tipo de sueños podemos decir que entra dentro de la parapsicología y de lo inexplicable por el momento.

FORMAS DE TRABAJAR LOS SUEÑOS PROPIOS
Wilson Van Dusen apunta una serie de normas para trabajar los sueños propios. Vamos a enumerar aquí algunas.
1.- Suponer que todo lo que hay en el sueño soy yo. Para ello trato de identificarme, en fantasía, con esos aspectos que aparecen en el sueño, desde una casa a un animal o a cualquier cosa que forme parte del mismo.
2.- Cuando uno no se puede identificar con alguno de los personajes del sueño, tratamos de interpretar ese personaje, y desde ese papel le diremos al soñante qué es lo que está tratando de decirle y lo torpe que se pone ante algo que no le gusta escuchar o de lo que está evitando darse cuenta. En general suelen ser cosas desagradables; de ahí la dificultad para identificarnos con ellas.
3.- Expresar todo lo que se va sintiendo en el sueño. Vamos describiendo lo que vamos viendo y sintiendo, tratando de reconocer significados del mismo que nos han pasado desapercibidos en una primera mirada.
4.- Tratar de trabajar los sueños nada más despertarse, cuando uno se encuentra aún medio dormido. En este estado el sueño está aún "caliente", y es más fácil recuperar tanto la trama como las emociones y los sentimientos que tuvimos en el mismo.
5.- Buscar en los sueños pequeños comentarios no muy halagadores para el soñante, ya que los sueños suelen mostrarnos por lo general aspectos poco agradables. Incluso cuando aparecen elogios, éstos suelen ir mezclados con algunas dosis de críticas.
6.- Aunque algunas veces parece que los sueños son premonitorios, no buscar esa característica, ya que rara vez sabe uno lo que están prediciendo hasta que ocurre el acontecimiento. La mayor parte de las veces el sueño está hablando de cosas presentes, y nos da información con respecto a éstas. Lo que ocurre es que interviene en ellos mucha información que tomamos de forma inconsciente de nuestro medio y de nuestras relaciones y contactos.
7.- Los sueños reflejan pensamientos muy profundos que pueden trascender nuestro entendimiento ordinario, resultándonos casi imposible penetrar en su significado.
8.- Los sueños "grandes" o extensos y profundos suelen recordarse con mayor facilidad, y con frecuencia muestran partes muy importantes y formas de actuar de la persona a niveles muy profundos. En esos sueños hay como un volcarse introspectivamente hacia dentro, a la vez que el mensaje es más trascendental para la vida del que lo sueña, En esos casos es mejor mirarlos globalmente (no por trozos) y ver cuál es el mensaje como totalidad, cuál es el sentimiento que predomina a lo largo del sueño, y cómo nos vemos en él, en caso de que aparezcamos en el mismo.

BENEFICIOS QUE PUEDEN OBTENERSE DE LOS SUEÑOS
Del trabajo personal con nuestros sueños podemos obtener múltiples beneficios, entre los que podemos destacar los siguientes:
a) Nos recuerdan nuestras necesidades.
b) Nos muestran una nueva visión de lo que estamos haciendo o viviendo en nuestro presente existencial.
c) Nos avisan cuando empezamos a tener problemas o conflictos con los demás, con el medio ambiente o con nosotros mismos.
d) Nos dan, de una manera interna, una visión del valor que tienen para nosotros determinadas personas.
e) Nos proporcionan una visión más clara de nuestros verdaderos valores, y pueden clarificarlos si están enmarañados o confusos.
f) A veces nos indican formas de actuar más coherentes que las que estamos utilizando en esos momentos.
Estos beneficios podemos ir observándolos a medida que vamos trabajando nuestros sueños y nos ponemos en contacto más directo con su significado y, en definitiva, con su mensaje.
Para finalizar este último capitulo, transcribo una líneas sobre los sueños, de Adriana Schnake (1987): "Solo cuando una persona se ha metido entera en ser una caja cerrada y vacía o un objeto decorativo o un cubo de basura... y ha medido todo lo limitado y "falible" que hay en el mismo y ha aceptado la angustia de este límite, ha podido desde ahí ver el endiosamiento y omnipotencia con que combate esto y ha logrado tener energía para defender su existencia. Aunque fuera algo perecedero y débil, logra darse cuenta de que hay en él un ser real y único con determinación a ser lo que es y a aceptar con satisfacción su existencia”.

3 - CONCLUSION
El objetivo de la Gestalt es el de ayudar a la gente a redescubrirse y ser capaz de darse cuenta de lo que realmente esta viviendo, sea cual sea su vivencia o experiencia.
La vida es una continua terapia, hay momentos en la cual, no nos damos cuenta de todo lo que somos y que si escucháramos a este todo, tendríamos muchas respuestas.
Tomar conciencia de los sueños y llevarlos al ahora, no ayudara en el camino de nuestra vida y a entender muchos de nuestros comportamientos y actuaciones de nuestro ser.
Y para concluir, manifiesto que resulta ineludible aceptar lo que somos, aunque no corresponda al yo ideal o al yo ideal que nos gustaría ser, somos los que somos y es todo aquello que nos completa y nos aleja del estado mental por la pérdida del sentimiento de nuestra identidad.

4 - BIBLIOGRAFIA
- Peñarrubia, Francisco “Terapia Gestalt, la vida del vacío fértil”, Alianza Editorial. Segunda edición 2010.
- Baumgardener, Patricia “Terapia Gestalt, teoría y practica fritz Perls” Editorial Pax México 2008.
- Persl, Fritz “Sueños y existencia: terapia Gestáltica”, Cuatro Vientos, 2002.
- Van Dusen, Wilson “La profundidad natural en el hombre”, Cuatro vientos, 2004 (8ª edición).
- Schnake, Adriana “Los diálogos del cuerpo: El enfoque holístico de la enfermedad, Cuatro Vientos, 2005 (8ª edición).
- A.E.T.G, Asociación Española de Terapia Gestalt, fundación en 1981
- Martín González, Ángeles “Manual Practico de Psicoterapia Gestalt” Editorial y años desconocido.
- Temario del Master en psicología de la Gestalt por la Escuela Superior de técnicas y Estudios Avanzados-ESTEA