"Tratamiento del tabaquismo y la obesidad mediante la auriculopuntura"

Tesina de Aitor Trapote Hernández. Curso de Auriculopuntura.

Índice:

 

1- Estado social actual

A lo largo de nuestra existencia y desde la antigüedad, cuando el hombre era solo cazador o agricultor y su único motivo de vida era la subsistencia, el ser humano ha ido evolucionando en todos los aspectos, su cuerpo, sus viviendas, sus trabajos, sus herramientas, sus costumbres,… En fin hemos ido evolucionando en algunos aspectos mejorando nuestro nivel de vida, consiguiendo que nuestro trabajo sea menos cansado o más cómodo con la mejora de nuestras herramientas de trabajo. Hemos mejorado nuestro nivel de vida con la utilización de mejores materiales de construcción de nuestras viviendas de forma que sean más cómodas y confortables. Nuestros trabajos han sufrido un aumento en su diversificación y especialización siendo mucho más numerosos que en la antigüedad y con un nivel de especialización que exige en la mayor parte de los oficios unos conocimientos previos y una formación específicapara poder ejercer nuestro oficio. Para ejercer nuestro oficio hemos desarrollado nuevas y más cómodas herramientas que nos permiten realizar nuestras funciones de manera más descansada y mucho más rápida. En fin hemos ido evolucionando hacia una sociedad en la que ahora ya lo importante no es la supervivencia sino que lo que importa es que nuestra vida sea más cómoda, fácil y placentera.

Pero ese desarrollo, esa evolución también ha traído consigo una serie de factores que alteran nuestra vida habitual y nuestro cuerpo que no siempre han sido tan deseables. En algunos casos llegana ser perjudiciales de forma que también hemos desarrollado vicios y costumbres nocivas que hemos ido interiorizando. No voy a entrar en cuestiones del porque hemos tomado esas costumbres nocivas como propias, las disculpas o engaños iníciales que nos hicieron creer en ellas, si constituyen un desahogo para el cuerpo o solo corresponden a un vicio adquirido, si provocan placer de manera superior a los daños que producen, si son saludables o al menos beneficiosas en determinadas medidas, o si el control de ellas debe ser o no reglado. Lo único que quiero hacer constar aquí es que todos y cada uno de los cambios que se han ido efectuando a lo largo de la historia de la humanidad no siempre han sido buenos. Todo desarrollo no siempre es positivo. Hasta que hemos llegado a un punto, una época en la que el hombre se encuentra totalmente mediatizado a sus herramientas, las labores asignadas y el placer propio, constituyendo ahora mismo una sociedad totalmente despreocupada y alejada de los principios de la naturaleza con los cuales se inicio nuestra andanza por el mundo.

Hay multitud de ejemplos de costumbres o avances que han llegado a ser perjudiciales para el hombre, pero yo solo me voy a referir aquí a algunos que han alterado sus costumbres de forma nociva. Tal es así que herramientas como la televisión, el ordenador, internet, los medios de locomoción modernos, las nuevas herramientas como tractores, maquinas de recogida de frutas, maquinaria industrial y un sinfín de cosas más han hecho que nuestro cuerpo sea mucho menos utilizado que en la antigüedad. Por un lado es evidente que nuestra salud y la esperanza de una vida con mejor calidad física puede versemejorada en determinados aspectos, ya que un menor desgaste físico conllevara una menor merma de nuestras capacidades, una mayor duración de nuestros órganos y una disminución de lesiones nocivas cansancio y puede que mayor longevidad en general. Pero la actual situación es que hemos mecanizado prácticamente el total de nuestra actividad física de forma que ya no es que hayamos disminuido la actividad que antes requería la vida sino que la hemos llevado a unos mínimos que nos perjudican de forma clara. Es decir que la actividad física sea innecesaria, a lo que nos ha llevado es a la atrofia de nuestro cuerpo, de tal forma que hoy en díael que lo ejercita a través del deporte, que ha podido sustituir a la actividad que antes necesitábamos para poder sobrevivir, es la excepción, el que realmente tiene que realizar el esfuerzo, buscando tiempo o diferentes formas de desentumecerse. Esta inactividad generalizada y conseguida gracias al desarrollo ha hecho que la unión que antes teníamos con nuestro propio cuerpo que era la herramienta que utilizábamos para toda actividad cotidiana y el puente que nos unía a nuestro entorno, nuestro mundo y a la naturaleza se haya transformado en un botón, una herramienta , o una orden transmitida a distancia que nos permite interrelacionarnos, trabajar, ser productivos o entretenernos sin tener que hacer mayor esfuerzo que estar sentados en nuestro sofá.

Por otro lado no solo nuestro desarrollo tecnológico sino la evolución social y denuestras costumbres ha conllevado una menor actividad física. Es decir si antes el hombre estaba obligado a ejercitar su cuerpo para pelear y sobrevivir, o para poder realizar sus funciones de recolección o vida cotidiana, hoy en día esas costumbres se han transformado en estar sentado delante de un televisor. En vez de practicar actividad física realizamos la acción de ver como la realizan otros y encima nos divierte y entretiene. Si no tenemos qué nos entretenga nos dejaremos llevar por la apatía y la laxitud y esperaremos que venga algo a entretenernos en vez de ir nosotros a buscarlos y es que supone un esfuerzo al que ya no estamos acostumbrados.

Pero es que esta nueva forma de relacionarnos con el mundo conlleva otra serie de factores. Ya no era suficiente el no realizar ningún tipo de actividad, sino que en nuestra inactividad, en ese estar sentado en el sofá, necesitamos rellenar con otras actividades sustitutivas y que nos hagan sentir placer. Quizás es que necesitamos esas endorfinas, esa sensación de bienestar que antes liberábamos con el ejercicio físico, o simplemente nos dejamos llevar por modas o costumbres que hábilmente se nos han impuesto por aquellos interesados en cambiar nuestra forma de vida o en infiltrar en ella determinados productos, pero el resultado es que practicas realmente lejanas de una vida sana y natural se han implementado en nuestra vida moderna. Valgan ejemplos de cosas tan simples hoy en día y tan fáciles de conseguir y habituales como ingerir comida que lleva mucho tiempo congelada, así como platos que han sido cocinados en fabricas y que nosotros solo calentamos. Alimentos alterados genéticamente, que guardan poco de su natural y antiguo origen. Alimentarse en cantidades excesivas y sin tener hambre, solo por el placer de comer o entretenerse. Introducir humo, alquitrán, nicotina y no sé cuantos elementos extraños y antinaturales en nuestros pulmones de manera voluntaria, así como elementos de composición química que producen placer momentáneo aunque luego vayamos a necesitarlos de manera continuada. Recurrir a productos químicos creados en laboratorio para paliar los efectos de la mas inocua de las alteraciones de salud, o bien introducir virus de manera voluntaria en nuestro organismo con el fin de evitar ese mismo virus…Todas ellas y un montón mas las realizamos a diario sin ser conscientes de que lo antinaturales que son esas practicas, sin preguntarnos cuales van a ser las consecuencias de ellas y sin ser conscientes de que hemos sobrevivido millones de años sin ellas.

Es por ello que en este pequeño prefacio me permito el lujo de decir que soluciones tan sencillas como alimentarse con comida fresca, cocinada justo antes de ser ingerida, con alimentos ecológicos y en la justa medida necesaria para nuestro organismo, realizar actividades físicas sencillas tales como sustituir pequeños desplazamientos que llevamos a cabo en medios de transporte por hacerlo ejercitando nuestras piernas, permanecer menos tiempo frente a nuestros televisores u ordenadores, realizando la práctica de un deporte en vez de ver como lo realizan otros o no llevar a cabo prácticas como fumar, consumir drogas, intentar evitar la enfermedad consiguiendo que nuestros métodos consistan también en prevenir su inicio mas que en paliar sus efectos y cuando esto haya que hacerlo, intentarlo también integrando en nuestro sistema sanitario la utilización de medios y métodos mas naturales y alejados de las puras soluciones químicas que hoy se nos dan, todo ello junto con otras muchas practicas nos acercaría mas a la autentica salud y a la armonía con nuestro entorno y mundo, acercándonos mas al conocimiento de nuestra propia naturaleza así como dejando en herencia a nuestros hijos unas mayores alternativas y más sanas para sobrevivir y convivir con elmundo que heredaran de nosotros. Sé que hoy en día esto supone un esfuerzo y nadar contra la corriente preestablecida pero también creo que el esfuerzo merecerá la pena en todas aquellas actividades que creamos necesarias cambiar, siempre y cuando no nos dejemos llevar a extremismos y la convivencia entre los sistemas naturopáticos y holísticos encuentren un equilibrio de convivencia.

2- El problema a tratar

En un principio me planteé el tema a tratar y con afán innovador comencé la búsqueda de males que nos aquejan que no hubieran sido tratados en profundidad con anterioridad desde un punto de vista de aurículomedicina. Con ello buscaba también diferenciarme de cualquier otra terapia ya conocida y buscar una nueva aplicación a nuestra terapia que no hubiera encontrado hasta ahora en algún libro. Pero un día de tertulia con un gran consejero y amigo, gran conocedor de técnicas naturopáticas y dedicado al área de la salud, me planteé una pregunta sobre qué podría ser mejor para la salud de todos: una terapia que tratara un problema que afecta a poca gente, pero que no ha sido estudiado hasta ahora, o una terapia sobre un problema estudiado que afecta a muchísima gente. La respuesta para mí se basó en el deseo de ayudar a la mayor cantidad de gente posible, como principio a seguir para cualquiera que practique naturopatía. Sin poder descartar la otra opción también preciadísima decidí dejar de lado mi ego y tratar el estudio de dos problemas que afectan a gran parte de la sociedad y que lejos de ser desechados cada vez parecen más frecuentes y extendidos. Se trata pues en este compendio el tabaquismo y la obesidad, buscando una ayuda para la mejora de la salud del individuo afectado por una de esas dos afecciones. Ambos problemas tendrán su propio análisis de su situación actual, del porqué de la necesidad de terapias para ambos, el tratamiento que considero adecuado y por último las ventajas e inconvenientes de utilizar esta terapia sobre otras en estos dos problemas.

3- TABAQUISMO:

3.1 Carácter epidemiológico

Según la OMS existen en el mundo más de 1100 millones de fumadores, lo que representa 1/3 de la población mayor de 15 años. En el mundo fuman el 47% de los varones, de los que la mayoría son chinos, y el 12% de las mujeres.

El máximo consumo se da en países de escaso desarrollo, siendo los que más consumen por habitante Vietnam, Corea y República Dominicana, con prevalencias entre la población masculina del 73, 68 y 66% respectivamente.

En África subsahariana es donde el consumo es menor China, India y Rusia son las áreas que, por su volumen de población, agrupan la mayor parte de fumadores del mundo. En China fuman el 63% de los varones y el 4% de las mujeres, en la India el 40 y el 3% y en Rusia el 63 y el 30%.

En la Unión Europea donde más se fuma es en los países mediterráneos. Aquí la tendencia es a la disminución del número de fumadores en general, gracias a la disminución masculina, pero las mujeres han aumentado su porcentaje a costa de la incorporación de las adolescentes.

ESPAÑA ES EL PAÍS DE EUROPA DONDE MÁS SE FUMA

España es el país de la UE con mayor índice de tabaquismo, con un 34,4% de fumadores habituales mayores de 16 años, según la Encuesta Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad y Consumo.

Entre 80.000 y 100.000 jóvenes se hacen adictos a fumar cada día en todo el mundo, con una edad media de inicio de 13,3 años y un consumo diario de 16,8 cigarrillos. España ocupa el primer lugar de la Unión Europea en cuanto a número de mujeres jóvenes fumadoras. Se declaran consumidoras habituales de tabaco más de un 40% de las comprendidas entre los 15 y 25 años. En los últimos veinte años se ha multiplicado por tres el porcentaje de mujeres fumadoras y el tabaquismo entre ellas va a más hasta el punto que el cáncer de pulmón podría llegar a convertirse en la primera causa de muerte entre las mujeres españolas.

El porcentaje de hombres fumadores habituales ha descendido desde 1987 del 55 por ciento al 42,1 por ciento, según Sanidad.Pronto el tabaco se convertirá en la mayor causa de muerte por delante de enfermedades como el Sida, la tuberculosis, los accidentes de tráfico y los homicidios. Una persona muere cada ocho segundos en el mundo a causa del tabaquismo. En España, el tabaquismo ya es la principal causa de enfermedad y de muerte evitable y unas 56.000 personas mueren cada año por su causa directa.

En España fuman diariamente 9,5 millones de personas, lo que supone el 29 por ciento de la población de más de 15 años, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). El 53,1 por ciento de la población no fuma ni ha fumado nunca de manera habitual (un 37,7 por ciento de los varones y un 67,6 por ciento de las mujeres.Un total de 4,7 millones de personas aseguran haber logrado dejar de fumar (el 30,6 por ciento de los mayores de 15 años). Por sexos, los hombres tienen más éxito que las mujeres a la hora de abandonar el tabaquismo, concretamente un 34,8 frente al 23 por ciento.

Según la encuesta del INE, de las más de 4,7 millones de personas ex fumadoras, más de la mitad abandonan el tabaco por su propia voluntad. La segunda causa más común para dejar de fumar es por consejo médico y la tercera haber sufrido molestias por causa del tabaco.

Galicia es la comunidad autónoma con mayor porcentaje de no fumadores (el 62,8 por ciento de su población). Por detrás se sitúan Melilla (60,9), Canarias 55,6) y Asturias (55). También presentan porcentajes de no fumadores superiores a la media nacional (del 53,1 por ciento); Castilla y León, Islas Baleares, Castilla-La Mancha, La Rioja y Cataluña.

En cambio, por debajo de la media de éxito para abandonar el tabaco se encuentran Andalucía (29,9 por ciento), Madrid (29,7), Ceuta (29,1), País Vasco (28,6), Cantabria (28,3), Murcia (26,7), La Rioja (26,1), Canarias (25,9) y Melilla (19,9).

Por último dentro de este apartado de datos, el más escalofriante de todos ellos. Según datos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), actualmente se producen unas 55.000 muertes atribuibles al consumo de tabaco, lo que supone el 16 por ciento de todos los fallecimientos ocurridos en individuos adultos en España. Y teniendo en cuenta que el cáncer de pulmón tiende a manifestarse tras veinte o veinticinco años de consumo o exposición reiterada al humo de tabaco, las cifras dentro de unos años pueden aún irse incrementando.

3.2Componentes del humo del tabaco, características y fisiopatología

El humo del tabaco se comporta como un aerosol y en él se han estudiado más de 4000 productos, los cuales se dividen en 4 grandes categorías: nicotina y otros alcaloides, carcinógenos, monóxido de carbono y substancias tóxicas e irritantes. Aquí voy a tratar solo dos de ellos, el monóxido de carbono y la nicotina, cuyos efectos llegan a los conocimientos de cualquiera de nosotros, mientras que los otros componentes exigen un nivel de conocimientos propio de gente dedicada a la medicina, que no poseo, y los cuales podría mencionar aunque no entender, por lo que prefiero dejarlo para los profesionales de la medicina occidental, sus microscopios y sus reacciones químicas en laboratorios.

1.NICOTINA

Aunque gran parte de la patología asociada al consumo de tabaco no se relacione directamente con la nicotina, no hay duda sobre su gran responsabilidad en la dependencia. Representa entre el 90-95% de todos los alcaloides del tabaco.

En el Sistema Nervioso Central y en el autónomo la nicotina a dosis bajas produce un efecto estimulante. A los pocos segundos de la absorción de la nicotina, se aprecian disminución del cansancio y aumento de la concentración. En los adictos, pueden potenciarse la acción propia de la nicotina y la supresión del síndrome de abstinencia. A dosis altas es un depresor.

La actuación de la nicotina en el SNC favorece la liberación de neurotransmisores, lo cual puede explicar sus efectos estimulantes y antidepresivos. Los efectos de la nicotina, a dosis normales, en el terreno psíquico son sensación de placer y bienestar, excitación, aumento de la concentración y disminución de la ansiedad.

La nicotina tiene también efectos neuroendocrinos, incrementando la producción de hormonas que producen la aceleración del metabolismo de los hidratos de carbono y basal, que unido a la disminución del apetito producen una disminución de peso de entre 3 y 5 kilos.

Efectos sobre el perfil lipídico, produciendo un aumento del colesterol y de los niveles de triglicéridos.

Efectos cardiovasculares con un aumento de la frecuencia y automatismo cardiaco y un descenso del umbral arritmogénico. Tanto la presión sistólica como la diastólica se ven incrementadas. La exposición crónica a la nicotina produce tolerancia a estos efectos, que son más intensos tras la abstinencia nocturna. También se aprecian incrementos del gasto cardiaco y del flujo coronario. Hay un incremento del flujo cerebral y muscular, facilitado por constricciones venosas y arteriales cutáneas, que producen palidez y frialdad en la piel. La constricción arterial y las alteraciones hematológicas facilitan y aumentan las posibilidades de trombosis.

Efectos sobre el sistema respiratorio. La nicotina estimula el centro respiratorio y el sistema simpático, por lo que aumenta la frecuencia respiratoria. Se produce una depresión inmunitaria local en el pulmón. Todos estos acontecimientos favorecen la posibilidad de infecciones y de desarrollo tumoral.

Efectos sobre el sistema gastrointestinal, produciendo un incremento en la secreción gástrica y se sospecha que la nicotina es responsable de un deterioro inmunitario gastrointestinal.

Efectos sobre el embarazo y la lactancia. La nicotina atraviesa la barrera placentaria y llega al líquido amniótico. Los hijos de madres fumadoras presentan menor peso en el nacimiento que los de las no fumadoras. La nicotina pasa, aunque en poca cantidad, a la leche materna.

Interacciones metabólicas pudiendo acelerar o ralentizar el metabolismo según el individuo consumidor. Lo que sí está claro es que afecta sobre el metabolismo.

2.MONÓXIDO DE CARBONO – CO

Se produce en cualquier tipo de combustión. Su concentración normal en el aire es del 0,001% . La concentración de CO en el humo del tabaco representa en los puros el 6%, en la pipa entre el 1 y el 3%, mientras que en los cigarrillos, que tienen una mejor combustión, ronda el 2%. La mayor parte se elimina por la respiración, el 1% se oxida a CO2 y sólo entre un 10 y un 15% se une a la hemoglobina.

El mecanismo fundamental de su toxicidad radica en su afinidad 210 veces superior por la hemoglobina que el oxigeno - O2, con lo que se reduce el O2 transportado y facilita la hipoxia celular. Niveles elevados de la parejamonóxido de carbono – Hemoglobina, pueden desencadenar, en sujetos previamente predispuestos, alteraciones coronarias y descompensaciones cardiacas y respiratorias.

3.3 Formas de administración

Aunque el tabaco se ha consumido por diferentes vías con fines medicinales o rituales, hoy la gran mayoría se consume fumado, dejando la vía oral y la transdérmica para la reducción progresiva en el tratamiento de deshabituación. También existen pequeños grupos que utilizan tabaco de mascar o inhalado, este tipo de administración se ve con una incidencia significativa en trabajadores de fábricas de explosivos o substancias inflamables en las que está prohibido fumar. En nuestro país principalmente se consume fumado y la inmensa mayoría en forma de cigarrillos.

El consumo fumado del tabaco conlleva un problema añadido de gran importancia y es que no solamente lo consume el que realiza la actividad, sino que el humo exhalado y el propio desprendido por el tabaco mientras se consume afecta al resto de personas que se encuentran a su alrededor dando lugar a lo que se denomina consumo pasivo. Es la tercera causa de muerte evitable en los países desarrollados. Sólo el 25% del humo del tabaco se inhala por el fumador con la llamada corriente principal. El 75% restante pasa a la atmósfera, procedente de la combustión pasiva entre caladas, con la llamada corriente lateral o secundaria en la que algunas sustancias alcanzan concentraciones especialmente significativas, estas son las que afectan al fumador pasivo.

Las enfermedades más relevantes asociadas al tabaquismo pasivo son las cardiovasculares, las ulmonares crónicas y los cánceres, especialmente el de pulmón. En pediatría se asocian al tabaquismo materno durante el embarazo y a la inhalación pasiva cuando uno o ambos padres son fumadores, con más trascendencia si lo es la madre. En la exposición intrauterina las enfermedades con las que se relacionan son la muerte súbita del lactante, el bajo peso al nacer y la hipertensión pulmonar del recién nacido. Cuando los niños alcanzan mayor desarrollo y se exponen al tabaquismo ambiental son de destacar la otitis media, las bronquiolitis y el asma.

Estadísticamente se ha comprobado que el riesgo de padecer cáncer de pulmón aumenta hasta en un 25% en los fumadores pasivos, dependiendo de la cantidad y tiempo de exposición, parece ser más importante el contacto doméstico que el laboral. El riesgo de padecer cardiopatía isquémica en fumadores pasivos es mayor que en los libres de exposición al tabaco, pero en un porcentaje mucho menor. Se pueden calcular en España cerca de 5000 muertes anuales por exposición pasiva y crónica al tabaco, lo que iguala las cifras de muertos en accidente de tráfico.

Dado que el tratamiento del tabaquismo pasivo no es factible a través de ninguna terapia, por no tratarse de un tabaquismo consciente, ni voluntario, ni deseado no haré aquí gran referencia a esta forma de consumo.

3.4 Patología asociada al consumo de tabaco.

Las enfermedades relacionadas con el consumo del tabaco son la primera causa de muerte prematura en los países desarrollados. El tabaco afecta principalmente al aparato respiratorio, al corazón, al sistema circulatorio y tiene una enorme trascendencia en la generación tumoral.

La OMS considera que al año mueren 4 millones de personas a causa de enfermedades relacionadas con el tabaco y de seguir las tendencias de consumo, en el año 2020 morirán 10 millones.

El consumo de cigarrillos es el responsable del 30% de los fallecimientos por cáncer, del 20% por enfermedades cardiovasculares y del 80% por EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica).

En España, un trabajo publicado por Banegas y cols. considera que en 1998 se produjeron 55613 muertes atribuibles al tabaco, lo que representa un 16% del total de muertes entre individuos de 35 o más años. La distribución por sexos asigna un 92,5% de estas muertes a varones y un 7,5% a mujeres.

Seguidamente haré una breve relación de algunas de las patologías que se han comprobado corresponden o se agravan con el consumo habitual de tabaco.

Es la primera causa de muerte en los países desarrollados, se calcula que entre un 25 y un 30% de éstas se deben al tabaco, siendo la cardiopatía isquémica la más relacionada con éste. Los fumadores tienen entre 2 y 4 veces más probabilidades de padecer enfermedad coronaria que los no fumadores.

En España en 1994 murieron por esta causa 130834 personas, representaron el 39% del total de las defunciones de ese año, con una tasa bruta de mortalidad de 334 por 100000 habitantes. La cardiopatía isquémica representa un 30% de las muertes por esta causa y la enfermedad cerebrovascular otro 30%, repartiéndose el 40% restante las otras causas de enfermedad cardiovascular.

El estudio de Framingham, en 1967, demostró que por cada 10 cigarrillos diarios la mortalidad aumenta en un 18% en hombres y un 31% en mujeres.

Algunas de las patologías relacionadascon enfermedades cardiovasculares son:

Aunque las referidas anteriormente son las que se producen con más frecuencia y encierran mayor gravedad, podríamos añadir sinusitis, otitis, rinitisy otras alteraciones inflamatorias de la cavidad oral y de las vías aéreas altas,así como enfermedades endocrinológicas.

3.5 Efectos de la retirada del consumo

Tanto los síntomas como los signos que aparecen en el síndrome de abstinencia, dependen de las dosis que se empleaban y del tiempo de adicción.

Los síntomas de abstinencia, suelen ser los opuestos a los producidos con la administración de la droga. La nicotina, como síntomas de abstinencia puede presentar: malestar general, irritabilidad, ansiedad, aumento del apetito, problemas de concentración, somnolencia con dificultades para conciliar el sueño o mantenerlo, cefaleas y depresiones. Podemos añadir un síntoma que no se suele recoger en los cuestionarios, es la hiperalgesia o Sensación elevada a estímulos dolorosos.

El aumento de peso se puede explicar por varias circunstancias que se potencian, como la disminución del metabolismo basal, el aumento del apetito, en especial hacia los hidratos de carbono, con una percepción más placentera de la satisfacción del apetito, a lo que se suma la mejor apreciación de los sabores. Otro síntoma característico es el llamado craving o urgencia nicotínica, caracterizado por la necesidad urgente de conseguir nicotina para el alivio delsíndrome de abstinencia, que es máximo en las 4 primeras semanas.

Los signos de la abstinencia más importantes son la bajada de la tensión arterial y la frecuencia cardiaca, dependientes tanto del tiempo de adicción como de las lesiones cardiovasculares existentes en el momento de la supresión tabáquica, y la mejoría en la coloración y de la temperatura de las zonas periféricas. Analíticamente se aprecia una reducción de los niveles de cortisol y adrenalina. En el electroencefalograma se aprecia un aumento de las ondas a y q propias del sueño y un descenso de las b, típicas del despertar.

En los test de vigilia, memoria y psicomotores hay una pérdida de puntuación, mientras que en los de hostilidad, ésta aumenta.

4-Estudio del tratamiento

Para llevar a cabo el tratamiento que acabe con el problema del tabaco hay que tener en cuanta qué es lo que queremos evitar. No se trata aquí de tratar la bronquiolitis, los problemas cardiacos, estomacales, etc. Se trata de evitar el problema que causa esas patologías y para ello debemos estudiar el inicio del problema. Si conseguimos saber porqué se fuma, tratando sus causas hallaremos la solución.

Se consideran dos tipos de dependencia, una psicosocial y otra física.

1. Dependencia psicosocial y conductual

En este apartado influyen tanto el alivio de situaciones estresantes, como la mejora de los rendimientos intelectuales y disminución de la sensación de fatiga, como los derivados de situaciones casi ritualizadas asociadas al consumo del tabaco (postres, fiestas, reuniones).

2. Dependencia física.

Es la derivada de las propias sustancias contenidas y liberadas con el consumo. Ya han sido analizadas muchas de ellas por lo que no perderé tiempo en hablar de la sensación de necesidad de tabaco que el cuerpo manda al fumador en sus periodos de abstinencia.

El tipo de tabaquismo sufrido será determinado en función de nuestra propia experiencia tras entrevistarnos con el paciente, el cual nos contestará a preguntas encaminadas a determinar el porqué fuma, los efectos que sufre su cuerpo cuando lo hace tanto como cuando no lo hace y los problemas que le conllevan el vicio del tabaquismo en su quehacer diario y de los cuales quiere desprenderse de forma inequívoca con nuestra ayuda. El cuestionario a desarrollar y su extensión será determinado por cada terapeuta pero su finalidad es llegar a la conclusión inequívoca de que el paciente es consciente de su problema, del porqué se produce y de que está firmemente decidido a abandonarlos, solicitando nuestra ayuda para tal efecto.Conseguir que sea consciente que la curación debe venir de su mano y de su propia naturaleza es el objetivo desmintiendo mitos de curaciones milagrosas llevadas a cabo con esfuerzos o terapias ajenas al paciente. Toda curación empieza por uno mismo y desde uno mismo.

Dadas las múltiples afecciones de las que el tabaco es responsable y los múltiples órganos que a los que afecta, estimulando o relajándolos me parece imposible el intentar tratarlos todos, ya que el tratamiento auricular seria extensísimo de intentarlo. Intentar también controlar los órganos afectados más importantes me parece un error, ya que vistos los efectos producidos individualmente, es de difícil precisión cuál de ellos va a afectar en mayor o menor medida a una posible retirada del tabaco. Esos son los motivos fundamentales por los que se han dejado más de lado los efectos y la dependencia física en el tratamiento a seguir y me he centrado más en los factores psicológicos a controlar, estimando que controlados los factores psicológicos y produciéndose una reducción o una abstinencia total de consumo, se controlaran los efectos físicos en el organismo y por lo tanto la dependencia física a las sustancias.

En ambas dependencias hay un componente común que es la ansiedad. Ya sea la propia del fumador conductual, que se encuentra aliviada en el momento del consumo de tabaco, como la que se genera en el dependiente físico en el momento de abstinencia y que le impulsa a volver a consumir. Por tanto, para mi parecer, es obligado el control de la ansiedad en cualquier tratamiento contra el tabaco que pretenda llegar a buen fin. En el estudio de tratamientos realizados se observa su estimulación en algunos, mientras que en otros es un factor desechado. Por mi parte intentaremos tratar este factor a través del punto de control de ansiedad situado en el lóbulo.

Como ya he comentado anteriormente la abstinencia del tabaco aumenta la agresividad del individuo. Esa agresividad hace que tengamos momentos de descontrol y que en esos momentos de descontrol la actividad corporal sea mayor, con lo que el cuerpo nos va a pedir en mayor medida el consumo de tabaco que nos llevaría a tranquilizarlo, incrementando nuestra ansiedad y aumentando las posibilidades de una recaída. Es pues una cadena que hay que evitar: agresividad, descontrol, ansiedad, consumo. También teniendo en cuenta el estudio hecho de terapias ya aplicadas en el problema del tabaquismo, tales como programas Delta y sus alternativos, en todos ellos procuran incidir en el punto de agresividad, ya que controlarlo, a mi forma de entender, ayuda a evitar el consumo y controlar conjuntamente otra serie de factores en los que influye esa agresividad, como pueden ser en nuestra relación con los demás y el entorno, que también pueden constituir un problema importante en la abstinencia del tabaco. Por todo ello en la terapia que propongo será también de obligada interrelación el punto de agresividad, también situado en el lóbulo del pabellón auricular.

Un tercer factor muy importante a la hora de dejar el consumo de tabaco es el hecho de que el mayor porcentaje de éxito es para aquellas personas que realmente quieren dejarlo. Es decir las terapias ya sean naturales o las propuestas por parte de la medicina alopática, tienen el mayor porcentaje de éxito cuando es el individuo el que da el primer paso hacia la curación. Desde el prisma de la naturopatia podríamos decir que es el individuo, su cuerpo y mente los que dan el primer paso para que el cuerpo vuelva a su situación natural de no consumo de sustancias externas y nocivas para él. El cuerpo y mente del consumidor se preparan y desean dejar el tabaco. Se preparan para los efectos de la abstinencia y desean superarlos. Las terapias aplicadas lo que hacen es paliar un poco esos efectos y ayudar al cuerpo a cumplir su voluntad de sanarse. Ninguna terapia extraerá la nicotina de nuestro cuerpo, lo hará por sí mismo y de forma natural volviendo a su condición de salud inicial, pero para ello lo primero y necesario es querer. Por eso también en mi terapia activaremos el punto de voluntad, situado en el trago de la oreja, reforzando al individuo en su deseo de dejar de fumar y fortaleciendo su fuerza de voluntad para que no decaiga ante las adversidades de la abstinencia y sea capaz de voluntariamente rechazar el tabaco y de sobreponerse a través de su propia fuerza a las posibles recaídas venciendo a las tentaciones que se le aparecerán en forma de cigarrillo.

En los siguientes gráficos se verán los puntos a tratar en ambas orejas.

tabaco 2.bmp

Fig. 1 Tratamiento del tabaquismo

1- Pto. Ansiedad

2- Pto. Agresividad

3- Pto. Voluntad

El tratamiento que propongo se llevaría a cabo en ambos pabellones auriculares, con un tratamiento de agujas semipermanentes y la duración inicial que propongo es de diez días. El tiempo es el establecido para que la ansiedad y dependencia a la nicotina hayan bajado lo suficiente como para que la persona no necesite ayudas externas de ningún tipo. No obstante en el momento de retirar el tratamiento se propone preguntar al paciente sobre su grado de ansiedad y el estado general en que se encuentra referente a los días pasados y su previsión en los siguientes. Si la persona manifestara la mas mínima duda sobre su capacidad para por si mismo continuar sin fumar, o si la continuación del tratamiento va a reforzar su posición, el tratamiento se renovaría por otros diez días con la colocación de agujas nuevas en los mismos puntos. Después de estos diez días recomiendo dejar descansar al menos una semana al paciente para retornar al tratamiento siempre que él lo considere necesario y esté de acuerdo.

Para terminar este apartado me gustaría aconsejar al naturopata auriculoterapeuta que refuerce la posición del paciente con otras terapias alternativas que no son incompatibles con la descrita y que le van a ayudar a rebajar su nivel de ansiedad con respecto a la abstinencia, siendo algunas aconsejables el masaje relajante, la visita a algún spa, así como una alimentación sana, no muy copiosa y evitar alimentos y sustancias que puedan alterar su estabilidad como café o bebidas alcohólicas, al menos durante el tratamiento.

 

5 - OBESIDAD

5.1- Qué es la obesidad

Hace 50 años se introdujo la obesidad dentro de la clasificación internacional de enfermedades y actualmente puede ser considerada una epidemia universal ya que si en 1995 había 200 millones de adultos obesos en el mundo y otros 18 millones de niños menores de 5 años con sobrepeso, actualmente se estima que unos 300 millones de personas en el mundo son obesas, constituyendo la obesidad un importante problema médico y de salud pública. Contrariamente a lo que pudiera pensarse, la epidemia de la obesidad no está restringida a las sociedades industrializadas, pues en los países en desarrollo se estima que 115 millones de personas sufren problemas relacionados con la obesidad y a menudo su aumento es más rápido en estos países que en los países desarrollados. Es una situación compleja con repercusiones psicológicas y sociales graves y que afecta a todas las edades y grupos socioeconómicos.

En su Informe sobre la Salud en el Mundo 2002, la Organización Mundial de la Salud (OMS) clasificaba a la obesidad entre los 10 riesgos principales para la salud.

La obesidad contrariamente a lo que muchos creen no es un trastorno alimentario, como pueden ser la anorexia, bulimia, la anorexia nerviosa entre otros. La obesidad no deja de ser una cuestión de números de energía, una resta entre cantidades que hay que controlar para que la salud sea estable. Otro caso será que esa cuenta energética sea defectuosa y las causas que la provoca, que son temas que trataré más adelante.

El cuerpo humano para la vida no es un elemento que una vez que se ha puesto en marcha sigue circulando sin parar infinitamente. Necesita una energía para desarrollar su actividad y para continuar con vida. Esa energía la medimos en forma de calorías y se la aportamos al cuerpo a través de los nutriente, es decir alimentos que ingerimos. La obesidad refleja un desequilibrio entre la ingesta energética y el gasto calórico. Es decir lo que hacemos es introducir, en forma de alimento, más calorías de las que gastamos.Los cambios producidos en la dieta en los países desarrollados en las últimas décadas, junto con un estilo de vida sedentario, han desempeñado un papel destacado en la génesis del problema. El sobrepeso y la obesidad constituyen actualmente un importante problema de Salud Pública en las sociedades desarrolladas. La obesidad se puede definir como un acumulo excesivo de grasa corporal que se traduce en aumento de peso, aunque no todo aumento de peso se debe al incremento del tejido adiposo. Desde la perspectiva de la Salud Pública, hay que considerar la relación que existe entre la composición corporal-adiposidad y la mortalidad a largo plazo para poder establecer el concepto de "peso saludable". Se reconoció como "peso ideal" el peso asociado a una menor mortalidad. Ser obeso y estar excedido de peso no es exactamente lo mismo. Una persona obesa tiene una gran cantidad de grasa corporal de más, no simplemente unos pocos kilos. Las personas obesas están muy excedidas de peso y corren el riesgo de tener graves problemas de salud.

Existen diferentes métodos para evaluar la grasa corporal. La antropometría es el método más empleado tanto en la práctica clínica como en la investigación epidemiológica y para ello utilizan un parámetro de medición denominado "índice de masa corporal" (IMC). En primer lugar, un doctor mide y pesa a la persona. Después el doctor utiliza esos datos para calcular otra cifra, el IMC. Una vez que el doctor calcula el IMC de un niño o un adolescente, coloca esa cifra en un gráfico específico para compararla con la de otras personas de la misma edad y sexo. Por lo general, se considera que una persona cuyo IMC se encuentra por encima del percentil 95 (es decir, que el IMC es superior al del 95% de las personas de la misma edad y sexo) tiene sobrepeso. Normalmente, se considera que una persona con un IMC entre los percentiles 85 y 95 está en riesgo de excederse de peso. Obesidad es el término que se utiliza para el sobrepeso extremo. No obstante, existen algunas excepciones a esta fórmula. Por ejemplo, una persona con mucha musculatura (como un físico culturista) puede tener un IMC elevado sin ser obesa porque el exceso de peso se debe a los músculos y no a la grasa.

Lo más importante de tener un peso normal no es lucir de determinada manera, sino sentirse bien y mantenerse saludable. Tener demasiada grasa corporal es dañino para el cuerpo de muchas maneras.

La buena noticia es que nunca es tarde para modificar los hábitos alimenticios y de ejercicio para controlar el peso, y esos cambios no tienen por qué ser tan grandes como probablemente se crea.

5.2 - Situación en España

La cantidad de personas obesas está aumentando. En el mundo, hay aproximadamente 1.200 millones de personas con sobrepeso y al menos 300 millones de éstas, son obesas, a pesar de que la obesidad es uno de los 10 riesgos para la salud más fáciles de prevenir, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud. En los Estados Unidos, más de 97 millones de adultos (es decir, más de la mitad) tienen sobrepeso y aproximadamente uno de cada cinco adultos es obeso. Entre los adolescentes y los niños mayores de 6 años, más del 15% está excedido de peso; esta cifra triplica la cantidad de personas jóvenes que tenían sobrepeso en la década de 1970. En los Estados Unidos, al menos 300.000 muertes por año están asociadas con la obesidad.

En los Estados Unidos, las mujeres tienen un riesgo levemente mayor de volverse obesas que los hombres. La raza y la etnia también pueden ser factores determinantes: en los adolescentes, la obesidad es más común entre los americanos mexicanos y los afroamericanos.

España es el segundo país de la Unión Europea, detrás de Malta, con mayor porcentaje de niños obesos o con sobrepeso entre los 7 y los 11 años, según las conclusiones de un estudio presentado por la Comisión Europea, que alertó de que la obesidad se ha convertido en una epidemia que afecta cada año a 400.000 niños más en los Veinticinco Países de la UE.

Es preocupante el fenómeno de la obesidad entre la población infantil y joven -de 2 a 24 años-, situada en un 13,9 %, y el del sobrepeso, que se sitúa en un 26,3 % . En esta franja de edad la prevalencia es mayor en los chicos -15,6 % que en las chicas -12 %.

Los valores más altos se presentan en la pubertad y, en concreto, en el grupo de edad de los 6 a los 12 años, con una prevalencia de un 16,1 %. La obesidad se ha triplicado los últimos 15 años entre los españoles de 6 a 12 años y hoy en día son los más obesos de la Unión Europea, tras los de Grecia, Italia y Malta.
La última encuesta de nutrición realizada por la Consejería de Salud de Cataluña expone los siguientes datos: un 10 % de los catalanes de 4 a 5 años –un 11 % niños y un 8,5 % niñas- han sido diagnosticados como obesos porque pesan casi el doble del previsto para su edad y altura. Esta circunstancia se debe a "cambios gravísimos" en la dieta española que ha hecho una transición de la dieta mediterránea a otra con altos contenidos de azúcares y grasas. Los jóvenes españoles de entre 13 y 17 años aparecen en las estadísticas más sanos, con un 21 por ciento de obesidad o sobrepeso, detrás de ingleses, chipriotas, irlandeses, griegos y búlgaros.

En el año 2005 España ocupaba el tercer lugar entre los países de Europa con mayor porcentaje de obesidad infantil.

Según el ministerio de sanidad y consumo español, del 2005 hasta ahora el porcentaje de niños con obesidad ha aumentado notoriamente, siendo ahora España el país europeo con el porcentaje de obesidad infantil más alto.

Hasta ahora no hay estudios fiables estadísticos del índice de sobrepeso y obesidad entre los adultos españoles, ya que los estudios son relativamente nuevos y antaño no existían estudios para hacer comparativas con los actuales perola tendencia a ascender es evidente. Sin embargo si los hay sobre la situación actual y es ciertamente alarmante.

Dentro del Estado Español, la población adulta –de 25 a 60 años- presenta un índice de obesidad de un 14,5 %, y el sobrepeso llega a un 38,5 %. Esto significa que uno de cada dos adultos presenta un peso superior al recomendado.

La obesidad es más frecuente en mujeres -15,7 %- que en hombres -13,4 %-. También se ha comprobado que el índice de obesidad aumenta conforme nos hacemos mayores, logrando cifres de un 21,6 % y un 33,9 % en hombres y mujeres mayores de 55 años, respectivamente.

Según los últimos estudios, es posible que se haya subestimado el problema de la obesidad en Europa, ya que algunos países han declarado cifras inferiores a las reales, y se calcula que más de 200 millones de adultos de toda la Unión Europea pueden tener sobrepeso o estar obesos. Los kilos que ganan los europeos acarrean consecuencias desastrosas para la salud pública y suponen una enorme carga económica calculada entre el 2 y el 8 por ciento del gasto sanitario. La obesidad es un factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión, el infarto, las enfermedades respiratorias, la artritis y algunos tipos de cáncer. Además, se ha atribuido a la epidemia de obesidad que invade Europa el incremento del número de personas afectadas de diabetes tipo 2.

Muchos países de ingresos bajos y medios se enfrentan en la actualidad a una doble carga de morbilidad. Por un lado siguen teniendo el problema de las enfermedades infecciosas y la subnutrición, pero al mismo tiempo están sufriendo un rápido aumento de los factores de riesgo de las enfermedades crónicas, tales como el sobrepeso y la obesidad, sobre todo en el medio urbano. Ha llegado un punto en el que no es raro que la subnutrición y la obesidad coexistan en un mismo país, una misma comunidad e incluso un mismo hogar.

Esta doble carga de morbilidad es causada por una nutrición inadecuada durante el periodo prenatal, la lactancia y la primera infancia, seguida del consumo de alimentos hipercalóricos, ricos en grasas y con escasos micronutrientes, combinada con la falta de actividad física.

5.3 - Causas de la obesidad

Las personas aumentan de peso cuando el cuerpo recibe más calorías de las que quema. Estas calorías adicionales se almacenan como grasa. La cantidad de sobrepeso que lleva a la obesidad no se acumula en unas pocas semanas o meses. Dado que ser obeso es más que tener unos cuantos kilos de más, generalmente las personas obesas han estado ingiriendo más calorías de las necesarias durante años.

Los genes a menudo desempeñan un papel importante en el aumento de peso. Algunos de tus genes le dicen a tu cuerpo cómo metabolizar los alimentos y cómo utilizar las calorías adicionales y la grasa almacenada. Algunas personas queman calorías más rápido o más despacio que otras debido a sus genes. Es lo que conocemos como metabolismo y cuanto más rápido sea más calorías quemará.

La obesidad puede ser hereditaria, pero es difícil determinar hasta qué punto depende de los genes. Muchas familias comen los mismos alimentos, tienen los mismos hábitos y tienden a pensar de manera similar sobre temas relacionados con el peso (por ejemplo, les insisten a los niños que coman mucho para ponerse "grandes y fuertes"). Todas estas situaciones pueden contribuir al aumento de peso, por lo tanto a veces es difícil determinar si una persona nace con una tendencia a la obesidad y el sobrepeso o si aprende hábitos alimenticios y de ejercicio que la llevan a aumentar de peso. En la mayoría de los casos, los problemas relacionados con el peso surgen por una combinación de factores genéticos y hábitos. Algunas enfermedades, como los problemas de la glándula tiroides o las alteraciones genéticas infrecuentes, son causas poco comunes del aumento de peso.

Algunas veces, las emociones también pueden estimular la obesidad. La gente tiende a comer cuando está afligida, ansiosa, triste, estresada, o incluso aburrida. Después de comer demasiado, estas personas se sienten culpables y comen más para enfrentar esas emociones negativas; de este modo, crean un círculo difícil de romper.

Uno de los factores más importantes en el aumento de peso es el estilo de vida sedentario. Actualmente, las personas son mucho menos activas que en el pasado, ya que ocupan su tiempo libre frente a la televisión, los ordenadores y los videojuegos. Nuestras vidas están dominadas por los automóviles; de hecho, muy poca gente camina o utiliza una bicicleta para ir a algún lugar. Cuanto más ocupados estamos, menos tiempo tenemos para cocinar comidas saludables; por lo tanto, cada vez más gente come en restaurantes, compra comida para llevar o compra comidas rápidas en almacenes o comidas preparadas para calentar. Todas estas comidas por lo general contienen mucha más grasa y calorías que las caseras, preparadas a partir de alimentos frescos.

Todo esto se debe como ya determine en la introducción al abandono de la forma de vida natural y a la intención sistemática de hacer nuestra vida más cómoda, moderna y automática, sin darnos cuenta que no es la más natural ni la más saludable. Es más cómodo, rápido y menos cansado abrir una lata y calentar unas legumbres precocinadas al microondas que comprar las legumbres, verduras, cortar los ingredientes, limpiarlos, ponerlos al fuego, esperar a que se cocinen… Pero desde luego es menos natural y más pernicioso para nuestra salud, no solo por los componentes prefabricados, sino porque además conlleva una escasez de movimientos que tampoco favorece mi salud. A menudo nuestro trabajo o forma de vida son los que no nos permiten tener el tiempo, los conocimientos o las ganas necesarias para elaborar una comida de forma natural.

También hay que unir a todos estos factores una serie de ellos sociales. La costumbre de celebrar comiendo es algo arraigado en nuestra sociedad y esa costumbre no sería excesivamente peligrosa si no fuera por la frecuencia y cantidad con la que la ejercemos. Me refiero a que esas celebraciones son cada vez más abundantes y consisten en comer cada vez más. Navidad, Semana Santa, cumpleaños, aniversarios, cenas o comidas de negocios, bodas, bautizos, comuniones, encuentros de amigos, celebraciones de empresas, comidas de verano, invierno, fin de año, carnavales… Todas ellas no son más que excusas para juntarnos alrededor de una mesa y comer sin control.

De nuevo tengo que invocar el término medio de las cosas. No quiero que esto se convierta en una prohibición a comer en restaurantes, o que alguien interprete que debe volver a cultivar sus propios alimentos o a cocinar en hogueras o comer crudo. En el medio esta la virtud y hay que saber aprovechar los tiempos modernos y combinarlos con los pasados para obtener lo mejor de cada uno. Se puede combinar tranquilamente una comida sana y natural con las cadenas de producción y distribución de alimentos, unos ingredientes sanos con nuevas formas y nuevos utensilios para cocinar.

5.4 - Obesidad y salud

La obesidad es nociva, tanto para el cuerpo como para la mente. No sólo hace que la persona se sienta cansada e incómoda, sino que además puede deteriorar las articulaciones y someter a otras partes del cuerpo a un esfuerzo adicional. Cuando una persona está excedida de peso, le cuesta más seguirles el ritmo a los amigos, hacer deportes o simplemente caminar de un sitio a otro. La obesidad también está asociada a problemas respiratorios, como el asma y la apnea nocturna, así como a problemas en las caderas y las articulaciones de las rodillas, que pueden llegar a desencadenar lesiones graves acompañadas de operaciones quirúrgicas.

La obesidad también puede tener consecuencias más graves. En personas jóvenes, puede provocar enfermedades que antes se consideraban únicamente un problema de los adultos, tales como la hipertensión, altos niveles de colesterol, enfermedades del hígado y diabetes tipo 2, una enfermedad que implica que el cuerpo tiene dificultades para convertir los alimentos en energía, lo que provoca niveles elevados de azúcar en la sangre. A medida que pasan los años, la gente obesa tiene más probabilidades de desarrollar una enfermedad coronaria, un fallo cardíaco congestivo, problemas de vejiga, y en las mujeres, problemas en el aparato reproductor. La obesidad también puede provocar un derrame cerebral, implicar mayores riesgos de algunos tipos de cáncer, como el de mama o de colon, e incluso causar la muerte.

Además de otros posibles problemas, la gente obesa tiene más probabilidades de estar deprimida. Esto puede iniciar un círculo vicioso: cuando la gente tiene sobrepeso, se siente triste o incluso enojada y come para sentirse mejor. Después se siente peor por haber comido. Y cuando una persona se siente deprimida, es menos probable que salga y haga ejercicio, con lo cual tiene tiempo libre y se encuentra deprimido así que vuelve a comer para sentirse mejor...

- Prevención natural de la obesidad

Existen fármacos que van a mejorar la quema de calorías, aumentando el metabolismo, existen también fármacos que inhiben el hambre, controlan los estados de ansiedad, estrés, los trastornos alimenticios… Pero todos ellos tienen un denominador común y es que actúan una vez que la persona ya se encuentra enferma. Es decir primeo llega la enfermedad y después llega la cura. Existen a su vez miles de curas milagrosas, pomadas, cremas, aparatos de gimnasia, fajas, pastillas, infusiones, electro estimuladores…. Todos ellos capaces de hacernos perder kilos y centímetros con un mínimo esfuerzo y con resultados más o menos probados. Solamente la cantidad de productos y la demanda que existe de ellos, nos puede hacer una idea del volumen de dinero que mueve como negocio la forma física saludable, así como de la dimensión del problema y de la preocupación que ejerce sobre los que sufren esta enfermedad y su deseo de conseguir un nivel de vida y salud mejor.

La naturopatía persigue el mismo fin de llevar a cabo el transcurso de nuestra vida de una forma saludable y entre sus objetivos también se encuentra el de la forma física saludable. La diferencia con los métodos anteriores raya en que para los principios naturopáticos no podemos esperar a que la enfermedad haga su aparición, sino que a través de unas pautas intentamos que la enfermedad, o más bien la ausencia de salud, no nazca. Pero no solo eso sino que las técnicas naturopaticas sirven también para una vez que la enfermedad ha hecho su aparición preparar nuestro organismo y que vuelva a su estado de salud que no debió perder. Por tanto las técnicas naturopaticas persiguen el mismo fin que las alopáticas solo que además también cumplen una función de prevención que la anterior no hace. Otra de las ventajas de las técnicas naturopaticas en la obesidad, es que no es necesario que nadie te las recete, tú mismo puedes empezar a practicarlas sin necesidad de recetas, visitas médicas, farmacéuticos, productos de fabricación química,…sólo hay que seguir una serie de normas o pautas generales y una vez que uno se acostumbra a ellas y se integran en su vida, no suponen ni el más mínimo esfuerzo.

No voy a hacer ahora ningún tratado de técnicas naturopáticas contra la obesidad y más teniendo en cuenta que este trabajo se refiere en concreto a una de ellas, pero no puedo dejar pasar la oportunidad para recomendar pautas generales que complementarán la técnica comentada en este trabajo. Se trata de la alimentación sana y el ejercicio asiduo. Una dieta rica en proteínas pero que a su vez contenga fibra, hidratos y grasas en cantidades saludables, hará que nuestro organismo funcione correctamente. No creo que se puedan dar cantidades especificas ni alimentos concretos para llevar a cabo este objetivo, es decir no quiero entrar en dietas hipocalóricas o disociativas, simplemente de la observación de nuestro propio cuerpo y metabolismo deberemos establecer las pautas alimentarias a seguir, así como las cantidades que nos van permitir mantener en equilibrio nuestro peso. Frutas, verduras, carne, pescado y lácteos en su justa medida constituirán una dieta que nos permitirá conseguir una forma física envidiable a la par que saludable.

Comer bien no significa hacer dieta constantemente para perder unos cuantos kilos. En lugar de eso, intenta tomar decisiones saludables todos los días:

Por otro lado la practica asidua de deporte, entendiendo éste como una forma natural de movilizar nuestro cuerpo, nos permitirá ayudar a desechar, todos los elementos sobrantes de nuestro organismo a la vez que servirá para engrasar nuestros engranajes para un mejor funcionamiento. Al igual que anteriormente nuestra propia observación deberá llevarnos a la intensidad del ejercicio a realizar, debiendo para unos constituir un simple paseo y para otros una rutina diaria y constante. Aunque como regla general y sobre todo para aquellos que ya padecen un problema de sobrepeso la pauta general será empezar a activar el cuerpo y una vez conseguido esto mantenerse activo.

Para mantenerte activo, solo hay que intentar hacer ejercicio durante 30 o 60 minutos todos los días. La actividad física tampoco tiene que ser extenuante. Caminar, nadar y estirar son buenas maneras de quemar calorías y te ayudan a estar en forma. Se pueden realizar las siguientes actividades para mantenerse en movimiento:

5.5 - Patologías asociadas a la obesidad

Las consecuencias que la obesidad y el sobrepeso pueden tener en la salud son numerosas y variadas, desde un mayor riesgo de muerte prematura a varias dolencias debilitantes y psicológicas, que no son mortales pero pueden tener un efecto negativo en la calidad de vida. El riesgo aumenta progresivamente a medida que lo hace el IMC. El IMC elevado es un importante factor de riesgo de enfermedades crónicas, tales como:

Las enfermedades cardiovasculares (especialmente las cardiopatías y los accidentes vasculares cerebrales), que ya constituyen la principal causa de muerte en todo el mundo, con 17 millones de muertes anuales.

La diabetes, que se ha transformado rápidamente en una epidemia mundial. La OMS calcula que las muertes por diabetes aumentarán en todo el mundo en más de un 50% en los próximos 10 años.

Las enfermedades del aparato locomotor, y en particular la artrosis.

Algunos cánceres, como los de endometrio, mama y colon.

La obesidad infantil se asocia a una mayor probabilidad de muerte prematura y discapacidad en la edad adulta.

Los principales problemas específicos de salud asociados a la obesidad y el exceso de peso son:

El grado de riesgo depende entre otras cosas de la cantidad relativa de exceso de peso, la localización de la grasa corporal, cuánto se ha subido de peso durante la edad adulta y la cantidad de actividad física. La mayoría de estos problemas pueden mejorarse adelgazando un poco (entre 10 y 15%), especialmente si también se aumenta la actividad física.

- Diabetes de tipo 2

De todas estas graves enfermedades es la diabetes de tipo 2 (que normalmente se desarrolla en la edad adulta y está asociada al sobrepeso) o la diabetes mellitus no insulino dependiente, la que está más ligada a la obesidad y el exceso de peso. De hecho el riesgo de desarrollar una diabetes de tipo 2 aumenta con un IMC que esté bastante por debajo del límite de la obesidad (IMC de 30). La probabilidad de que las mujeres obesas desarrollen una diabetes de tipo 2 es 12 veces mayor que en mujeres con un peso saludable. El riesgo de padecer este tipo de diabetes aumenta conforme el IMC sea más alto, especialmente en las personas con antecedentes familiares de diabetes, y disminuye si se pierde peso.

- Enfermedades cardiovasculares e hipertensión

Las enfermedades cardiovasculares incluyen las enfermedades coronarias, los accidentes cerebro vasculares y la enfermedad vascular periférica. Estas enfermedades son las responsables de una gran proporción de las muertes (una de cada tres) en los hombres y mujeres de los países industrializados y su incidencia está también aumentando en los países en vías de desarrollo.

La obesidad predispone al individuo a varios factores de riesgo cardiovascular, entre ellos la hipertensión y elevados niveles de colesterol en sangre. En las mujeres, la obesidad es la variable más importante en las enfermedades cardiovasculares, después de la edad y la presión sanguínea. El riesgo de sufrir un infarto es unas tres veces mayor en una mujer obesa que en una mujer delgada de la misma edad.

Las personas obesas son más propensas a tener altos niveles de triglicéridos en sangre ( lípidos sanguíneos ), y colesterol LDL, con lipoproteínas de baja densidad ( colesterol malo ) y bajos niveles de colesterol HDL con lipoproteínas de alta densidad (colesterol bueno ). Este perfil metabólico es característico en personas obesas con una alta acumulación de grasa intra abdominal y normalmente se asocia a un mayor riesgo de padecer enfermedades coronarias. Usualmente, si se pierde peso, los niveles de lípidos en sangre (grasas) mejoran. Si se pierden 10 kg, se puede producir un descenso del 15% en los niveles de colesterol LDL y un aumento de un 8% en los de colesterol HDL.

La relación entre la hipertensión (alta presión arterial) y la obesidad está bien documentada, y se calcula que la proporción de hipertensión atribuible a la obesidad es del 30-65% en las poblaciones de Occidente. De hecho, la presión arterial aumenta si se incrementa el IMC; Por cada 10 kg de aumento de peso, la presión arterial sube 2-3mm Hg. Por el contrario, si se baja de peso disminuye la presión arterial, y normalmente, por cada 1% de reducción de peso, la presión arterial disminuye 1-2mm Hg.

La prevalencia de la hipertensión en adultos con sobrepeso es tres veces mayor que en adultos sin sobrepeso, y el riesgo de hipertensión en personas con exceso de peso entre 20-44 años es casi 6 veces mayor que en los adultos con peso normal.

- Cáncer

Aunque la relación entre la obesidad y el cáncer no está bien definida, hay varios estudios que han descubierto que el sobrepeso está asociado a la incidencia de ciertos tipos de cáncer, y más concretamente, cánceres gastrointestinales y de origen hormonal. Se ha observado que las mujeres obesas tienen un mayor riesgo cáncer mamario, endometrial, ovárico y cervical, y hay evidencias de que en los hombres hay un riesgo más elevado de padecer cáncer de próstata y cáncer rectal. La asociación más clara es la que existe entre el cáncer de colon y la obesidad, que triplica su riesgo tanto en mujeres como en hombres.

- Osteoartritis

Las enfermedades degenerativas de las articulaciones, como la rodilla, son complicaciones normales asociadas a la obesidad y el sobrepeso. Se piensa que el daño mecánico de las articulaciones se produce debido al exceso de peso que tienen que soportar. También es más común en las personas obesas el dolor lumbar, que puede ser una de las causas principales de absentismo laboral en personas obesas.

- Aspectos psicológicos

La obesidad se considera una lacra en muchos países Europeos, y se percibe como una apariencia física no deseable y un signo de los defectos de carácter que se supone que indica. Incluso los niños de seis años perciben a otros niños obesos como "vagos, sucios, estúpidos, feos, mentirosos y tramposos".

Las personas obesas tienen que enfrentarse a la discriminación. Según los estudios realizados en el Reino Unido y en Estados Unidos, las jóvenes con exceso de peso ganan mucho menos que las mujeres sanas, sin sobrepeso o que otras mujeres con problemas crónicos de salud.

También es más frecuente que las personas obesas coman compulsivamente, y que tengan una largo historial de desórdenes alimentarios que se caracterizan por los atracones y las variaciones de peso.

5.6 - ¿Cómo reducir la carga de obesidad y sobrepeso?

La obesidad, el sobrepeso y las enfermedades relacionadas con ellos son en gran medida evitables.

A nivel individual, las personas pueden:

La puesta en práctica de estas recomendaciones requiere un compromiso político sostenido y la colaboración de muchos interesados, tanto públicos como privados. Los gobiernos, los asociados internacionales, la sociedad civil, las organizaciones no gubernamentales y el sector privado tienen funciones fundamentales que desempeñar en la creación de ambientes sanos y en hacer asequibles y accesibles alternativas dietéticas más saludables. Esto es especialmente importante para los sectores más vulnerables de la sociedad (los pobres y los niños), cuyas opciones con respecto a los alimentos queconsumen y a los entornos en los que viven son más limitadas.

Las iniciativas de la industria alimentaria para reducir el tamaño de las raciones y el contenido de grasas, azúcares y sal de los alimentos procesados, incrementar la introducción de alternativas innovadoras, saludables y nutritivas, y reformular las actuales prácticas de mercado podrían acelerar los beneficios sanitarios en todo el mundo.

Como ya he expuesto anteriormente la obesidad se puede deber a diversos factores. El más común de todos ellos, es decir, el caso general es el que voy a intentar tratar. Consiste en la obesidad derivada de una mala ingesta de alimentos, una alimentación desordenada o sin sentido con carencias en algunos aspectos y sobredimensionada en otros. Es decir el tratamiento no se va a dirigir a obesidades derivadas de una incorrecta función de glándulas tiroideas, ni de una predisposición genética a la obesidad, sino a todos aquellos que han dejado de lado por razones diferentes, falta de tiempo, mala educación alimentaria, costumbres inadecuadas, o cualquier otra el camino de una dieta sana que les ha llevado a un sobrepeso que pretenden abandonar con el cambio de sus costumbres y con la ayuda de la auriculopuntura.

Todo esto al igual que en el caso del tabaquismo debemos establecerlo en una entrevista previa, en la que debemos de forma inequívoca llegar a la conclusión de que esas son realmente las causas de la obesidad y que realmente el paciente tiene la intención de poner solución a ese problema de forma inmediata. Esas conclusiones llegaran de la mano de nuestras preguntas referentes a cantidades y alimentos digeridos normalmente a lo largo del día y a los problemas que generan su obesidad en su vida diaria a los que realmente quiere dar solución. De nuevo el cuestionario a realizar de forma personal con el paciente será establecido por el terapeuta, siendo esta vez su finalidad inequívoca llegar a la conclusión que la obesidad sufrida no es de carácter biológico, sino conductual, que el paciente tome conciencia de los problemas que le conlleva diariamente y que desea ponerle solución de forma inequívoca solicitando para ello nuestra ayuda y no una solución milagrosa. Con ello conseguimos que sea consciente que debe poner de su parte y a su servicio la energía propia necesaria para llegar a su curación y que no es un mero capricho o intento de que los demás solucionemos sus problemas.

Existen diferentes estudios que relacionan la auriculopuntura y el tabaquismo. Diferentes estudios, realizados por diferentes entidades y terapeutas como El Instituto Mexicano de Medicinas Tradicionales Tlahuilli, A.C, el Departamento de Medicina de Rehabilitación del Hospital Universitario de Kaohsiung en Taiwán, el experto acupuntor Dr. Decheng Chen, (enviado oficial a Egipto por el Ministerio de Salud Chino) para el estudio dela obesidad sobre 260 pacientes, o el estudio realizado sobre un total de 800 pacientes por los terapeutas A. Apostolopoulos y M. Karavi. Cada estudio con diferentes puntos a tratar, diferentes campos de estudio, diferentes tiempos de tratamiento y diferentes resultados, con un solo denominador común: la auriculopuntura ayuda en el tratamiento de la obesidad. En algunos estudios han tratado el componente psicológico, en otros han actuado sobre diferentes glándulas, en otros inhibiendo el hambre, estimulando estomago e intestinos….Hay tratamientos permanentes, en otros se realzan varias sesiones a la semana. Cada uno ha obtenido unos resultados diferentes y en un compendio de ellos razonados se propone el siguiente tratamiento como alternativa a los ya existentes.

En primer lugar existe un factor psicológico en el tratamiento de la obesidad que es de tener en cuenta. No puedo dejar de lado que comer es para algunos una válvula de escape de sus problemas, un placer, una forma de satisfacer algunas ansiedades y que el tratamiento puede crear nuevas ansiedades o incluso puede conllevar un cierto sentimiento de culpa por encontrarse en una situación dada por una mala gestión personal. Por eso es importante en este tratamiento el factor psicológico. Para ello trataremos el punto Shenmen, situado en la fosa triangular, punto que además servirá para sedar al paciente que come compulsivamente o por ansiedad.

Como factor a tratar intentaremos también actuar y activar el componente metabólico que puede ser causa de parte de la obesidad del paciente o que simplemente va a contribuir a acelerar la quema de grasas retenidas por el mismo que quiere dejar de ser obeso. Así de esta forma si su metabolismo poseía alguna deficiencia, o si la ingesta de alimentos era demasiada para el ritmo metabólico de su cuerpo, estimulando ese componente, conseguiremos que se iguale la ingesta al consumo o que se acelere el consumo de forma que la obesidad del paciente disminuya. Lo haremos a través del punto del sistema Endocrino situado en la base de la Concha cavum, cerca de la escotadura intertraguica.

Por último trataremos ya factores físicos intervinientes en la obesidad. Es evidente que lo más llamativo en una persona obesa es el tamaño que llega a alcanzar y sobre todos sus órganos el estomago suele ser el más llamativo. Es el órgano que primero crece y empieza a dar la alarma de este problema en cualquiera de sus fases. Es por tanto para mí un punto a tratar importante en dos vertientes diferentes. La estimulación va a llevar a caso una reducción del tamaño de este órgano consiguiendo en primer lugar que el volumen del mismo al ser menor conlleve una mejoría estética, física y que permita una mayor movilidad al individuo ayudándole a realizar actividad física que a su vez le va a permitir mejoría en el problema de la obesidad. Por otro lado la disminución de tamaño del estomago va a permitir que el paciente se sacie con menor cantidad de alimento que a su vez se traduce en menor ingesta de calorías a quemar. Esto lo lleva a cabo la medicina occidental a través de una costosa y peligrosa intervención quirúrgica, pues bien yo propongo hacerlo a través del punto del estomago que se encuentra en la cruz del Helix en el límite entre las dos hemiconchas superior e inferior.

Otro factor físico para tratar es el principal causante de las recaídas de las dietas hipocalóricas. El gran culpable de muchas muertes en el mundo y que el mundo desarrollado debiera tener desarraigado. El Hambre. La sola idea de una dieta a llevar a cabo que no sacie al individuo nos arrastra a la inevitable sensación de hambre que en el caso del mundo desarrollado se suple comiendo, y por lo general alimentos desaconsejados. Intentaremos pues inhibir ese mal llamado hambre en nuestro paciente a través del punto Hambre situado en el trago del pabellón auricular.

Este sería pues el tratamiento básico que propongo para la obesidad. Los puntos serían:

Ya he comentado con anterioridad al tratamiento el hecho de cómo evitar la obesidad cambiando nuestros hábitos alimenticios y actividad física. Es decir el tratamiento naturopatico de la obesidad no consiste solo en la inserción de agujas en la oreja. Es un compendio de dieta hipocalórica, ejercicio físico de acuerdo a las capacidades del paciente que se irán ampliando a medida que reduzca no solo peso sino también volumen y una ayuda extra para llevar a cabo todo esto a través de la aurículoterapia.

El tratamiento también como en el caso del tabaquismo se realizará en ambas orejas y con agujas semipermanentes, ya que estudios realizados demuestran estadísticamente que los tratamientos semipermanentes sobre la obesidad dan mejor resultados de perdida de peso que los consistentes en sesiones semanales aunque sean diarias. Parece ser que el carácter ininterrumpido de la estimulación semipermanente favorece el tratamiento. También recomiendo el control del peso en un principio quincenal, espaciándolo a mensual al ir llegando a los límites del peso ideal. La restauración de las agujas debe ser inmediato en el caso de caída de alguna de ellas y en todo caso deben ser renovadas por nuevas también quincenalmente. No prescindiría de ninguno de los puntos tratados hasta el final del tratamiento si bien es cierto que en caso de detectar en el paciente tendencias a una ansiedad extrema, depresión o agresividad o tendencia a carácter triste suspendería momentáneamente el tratamiento, para ocuparme de esas dolencias y una vez restablecido su carácter normal retomarlo de nuevo.

No finalizo este apartado sin recomendar al terapeuta que refuerce la posición del paciente en sus visitas quincenales o en cada ocasión posible, mostrándole sus mejorías por pequeñas que sean y animándole a continuar con la dieta y el ejercicio físico, puntualizando los apartados favorables y celebrando cada logro ya sea a nivel de pérdida de peso o de incremento en la actividad física, comparándolos con la situación inicial de partida. Así el propio paciente será capaz de apreciar su mejoría y sentir que sus esfuerzos están siendo recompensados.

Con esto doy por terminado el trabajo-estudio realizado sobre dos de los problemas de salud más comunes en nuestra sociedad. Quiero hacer constar que he intentado tratar los problemas desde el punto de vista de dar una solución que pueda contribuir al paciente en su propio deseo de mejorar, como creo debe tratar un terapeuta naturopata al paciente, desde el respeto al cuerpo del paciente, a sus errores y aciertos y a la propia fuerza del paciente que bien encauzada dará solución a todos sus problemas. Deseo terminar el tema con una cita propia que siempre he pretendido este presente.

Mis manos no son manos que sanan, pero ayudan en el camino de la sanación.

 

7-Bibliografía: