“Asma, tratamientos convencional y natural ”
Tesina de Isabel Parra Alfaro. Curso de Naturopatía General.
INTRODUCCIÓN
El asma, también conocido como asma bronquial, es una enfermedad crónica del sistema respiratorio que afecta cerca del 5% de la población, siendo dos veces más frecuente en hombres que en mujeres y todavía más común en niños con edades inferiores a los diez años. Soy una de esas personas aquejadas de asma bronquial y es esta la razón por la cual he decidido focalizar la presente tesis en esta patología.
Asma, que al parecer significa “jadeo”, ha sido una enfermedad que en las más remotas civilizaciones como el Antiguo Egipto, China o la India, le fue atribuido un origen sobrenatural, entendiéndose en muchas ocasiones como un castigo divino. Es por esto que la mayoría de los remedios para enfrentarse a este mal requerían de ceremonias donde participaban exorcismos, oraciones e, incluso, sacrificios. Pero lejos de estas supercherías, que a pesar de lo que puedan parecernos hoy en día a una sociedad que ha perdido la fe en su cultura contaban con un factor psicológico importante para condicionar un tratamiento paliativo, nos enseñó tratamientos naturales para hacer frente a esta enfermedad, siendo por ejemplo en la cultura China donde se recurría a la acupuntura o la moxibustión.
Deberíamos remontarnos a la obra de Homero, en el siglo VIII a. C., para encontrarnos por primera vez una referencia a este mal bajo el término de asma, pues es en su famosa e importantísima ‘La Iliada’ donde describe dicha patología con este nombre. Pero será Hipócrates de Cos (460 a. C. – 377 a.C ) quien acuñe este término en su Teoría Humoral a esta enfermedad que él consideraba meramente un síntoma caracterizado por respiración entrecortada, ortopnea, ahogos o tos. Será con el transcurrir del tiempo cuando la descripción de asma se ajustará a la realidad que hoy conocemos de la enfermedad.
¿Y cuál es esa realidad?
El asma, como señalábamos, es una enfermedad de carácter crónico que afecta a los pulmones. Las vías aéreas de quienes padecen esta enfermedad son extremadamente sensibles y activas, reaccionando de forma violenta a factores externos irritantes o a aquellas substancias conocidas como alérgenos. Los tejidos de las vías se inflaman, los músculos colindantes se contraen y provocan una mayor producción de mucosa; siendo en consecuencia que se dificulte la entrada de aire. Cuando los síntomas empeoran puede producirse una crisis de asma y dependiendo de su duración así como de su tratamiento puede derivar en una crisis severa que podría llegar a ocasionar la muerte. Es una enfermedad conocida popularmente como “El grito silencioso” debido a la importante presión exterior que el individuo padece y ante la cual no sabe hacer frente.
A lo largo de esta tesis concretaremos qué es el asma, sus causas y características, y exploraremos como la medicina natural hace frente a esta patología.
Índice
- Introducción
I. Definición
II. Causas
III. Síntomas
IV. Clasificació
V. Diagnóstico
VI. Tratamiento convencional
VII. Tratamiento alternativo
VIII. Conclusión
- Bibliografía
El asma es una patología crónica que afecta a los pulmones debido a la inflamación y obstrucción de las vías aéreas, conductos que transportan el aire hacía el interior y exterior de los órganos principales del sistema respiratorio. Esta inflamación es debida a una respuesta desmesurada a determinados estímulos por parte del árbol bronquial que conecta la tráquea con las zonas del pulmón donde se efectúa el intercambio de gases, la asimilación del oxigeno y la expulsión del dióxido de carbono de nuestro organismo. Esta respuesta exagerada provoca que las vías respiratorias se contraigan, estrechándose, y produciendo una mayor mucosidad que perjudicará el paso del aire.
Es esta una enfermedad que afecta a más de mil millones de personas alrededor del mundo, con una prevalencia del 5% en adultos y del 20% en niños, siendo todavía hoy en día causa de muerte en determinadas poblaciones y perjudicando la calidad de vida de las personas aquejadas. Es, además, una patología que a día de hoy no encuentra cura pero con el tratamiento adecuado puede controlarse y mejorar notablemente la situación de aquellos que la padecen.
Es de suma importancia que los individuos que padecen asma bronquial conozcan los diferentes factores desencadenantes de esta patología así como, o por tanto, a qué pueden ser alérgicos para así poder llegar a evitar la exposición que podría derivar en la sucesión de síntomas de la enfermedad o un estado de crisis asmática.
Aunque no todas las personas que puedan padecer asma bronquial son sensibles a los llamados neumoalérgenos sí existe una cantidad de individuos alérgicos que sufren de asma. Los alérgenos, que por su definición son todas aquellas sustancias que pueden provocar alergia, que deberemos tener en consideración son los siguientes:
- Epitelio animal; por su proximidad con el hombre, el pelo y las escamas de piel de los animales domésticos como perros, gatos…
- Ácaros; subclase de arácnido microscópico que en el ámbito domestico se encuentra en el polvo (en tan solo un gramo de polvo pueden coincidir 5.000 ácaros) que se alimentan de las células muertas de la piel humana, siendo sus heces responsables del 50 % de las alergias respiratorias.
- Pólenes de plantas, como gramíneas, parietarias o de árboles, son causantes del asma estival, siendo en primavera cuando se produce la polinización.
- Moho o Hongos microscópicos, aquellos que crecen en lugares húmedos, como el Aspergillus o Alternaria.
Además de otros alérgenos como los alcoholes de lana o el polvo, deberemos tener presente los factores ambientales que pueden incurrir en una crisis asmática:
- Exposición a sustancias irritantes como el humo de tabaco, productos de limpieza domésticos, insecticidas, lámparas de queroseno, humo de chimenea, olores intensos como el de las pinturas o alérgenos laborales característicos de determinadas profesiones como pueda ser la carpintería, agricultura o peluquería. Hay que destacar que en individuos fumadores aquejados de asma bronquial existe una mayor presencia de enfermedades concomitantes como rinitis, dermatitis o conjuntivitis.
- Contaminación atmosférica, que deviene en un aire de pobre calidad en particular dentro del ámbito urbano debido a la contaminación automovilística e industrial y que guarda una estrecha relación con la aparición del asma bronquial en los individuos e incluso con un aumento de la morbilidad asmática. Es, precisamente por esta razón, que la incidencia de asma, así como su morbilidad, pueda variar tanto de una región a otra. En los últimos veinte años, a causa de la contaminación ambiental, se ha registrado un aumento de individuos afectados por esta enfermedad.
- Medicamentos como la aspirina y sus derivados o aquellos requeridos para el tratamiento de la tensión arterial o en colirios para los ojos. Señalar que el uso temprano de antibióticos puede llegar a provocar la aparición de asma bronquial en el individuo.
- Las cesáreas suelen asociarse con mayor frecuencia a esta enfermedad debido, probablemente, a una alteración del sistema inmune del recién nacido.
- Infecciones virales o respiratorias, como catarros o gripe.
- Estrés psicológico y/o ansiedad.
Otros factores que pueden llegar a desencadenar la aparición de síntomas de asma bronquial son:
- Ejercicio físico.
- Variaciones climáticas (ambientes húmedos, aire frío, … ).
- Emociones intensas (miedo, risa, llanto, … ).
- Aditivos de comidas comerciales (glutamato monosódico, meta bisulfitos, caseinato sódico, caseinato cálcico).
- Desorden adrenal.
Es importante, además, tener presente que existe un factor hereditario en el desarrollo de la enfermedad; siendo indispensable, por tanto, conocer los antecedentes familiares que pudieran indicar una asociación atópica. En este caso, deberíamos saber de antecedentes en la familia de enfermedades como urticaria, eccema o rinitis, así como del propio asma bronquial. De todas maneras, aunque hasta este momento diversos estudios puedan haber relacionado más de 100 genes con el asma bronquial, muchos de los cuales participantes del sistema inmune o moduladores de los procesos de inflamación (respuesta de nuestro organismo frente a una enfermedad), no se conoce exactamente las condiciones hereditarias que influyen en la transmisión de esta enfermedad pero sí se ha podido comprobar como un determinado número de afectados contaban con estos mismos antecedentes familiares.
Podríamos por tanto establecer una particular clasificación de las causas que sería la siguiente:
Aquellas que pueden iniciarse en la infancia y que presentan antecedentes familiares en cuanto a alergias y a la propia enfermedad, pudiendo estar por tanto asociadas a manifestaciones alérgicas, contaminación atmosférica y factores hereditarios.
- Intrínsecas o idiopáticas:
Suele afectar a mayores de 35 años y son aquellas causas relacionadas con los trastornos emocionales o la exposición a microorganismos o sustancias químicas.
Para poder realizar un diagnóstico al respecto de la situación de esta patología resulta imprescindible conocer cuáles son sus síntomas, teniendo presente que, dependiendo de cada individuo, la gravedad varía según el tipo de síntoma, la intensidad mostrada así como la frecuenciacon la que se reproducen; siendo importante para saber también del progreso de cada paciente, teniendo en cuenta que la sucesión de los síntomas se muestran en ocasiones de manera esporádica y otras se suceden casi diariamente.
Por tanto, los síntomas más frecuentes que describen esta enfermedad y que debemos tener en cuenta son los siguientes:
- Tos: Se define como una contracción espasmódica de carácter repentino que sucede en una liberación violenta de aire, siendo una herramienta de nuestro organismo para mantener la garganta y las vías respiratorias limpias o permeables. En lo que respecta a la patología que tratamos suele mostrarse de forma secay persistente aunque puede llegar a exponerse con producción de esputos (o flema, expectoraciones en una tonalidad verde amarillenta). Además, cuando se realiza ejercicio físico así como con relación a emociones como reír o llorar puede devenir en el individuo accesos de tos de estas características.
- Disnea paroxística: Con disnea nos referimos a la dificultad respiratoria que se presenta como respiracióninterrumpida o pesada, en cuanto a paroxismo hablamos de empeoramiento o accesos violentos de este síntoma. Esta sensación de falta de aire suele ser consecuencia del cierre de los conductos del aparato respiratorio. En procesos de gravedad, la fatiga precisa que el individuo permanezca sentado dado que podría llegar a perjudicar su capacidad para el habla causando afonía.
- Sibilancias: Ruidos respiratorios producidos a causa de estrechamiento y obstrucción de las vías respiratorias debido por lo general a la presencia de mucosa. Pueden ser audibles a distancia, con un sonido característico similar a pitidos. Aunque son de corta permanencia, pueden durar de minutos a días hasta más de unas semanas incluso desaparecer espontáneamente así como aparecer de manera imprevista. Empeoran en la noche o primeras horas de la mañana, en la realización de algún esfuerzo o actividades físicas, al inhalar aire frio o debido a la presencia de acidez gástrica (reflujo).
- Dolor y/o sensación de opresión en el pecho: Se manifiesta como una tirantez en el pecho o una sensación de peso.
- Tiraje intercostal: Retracción de la piel entre las costillas al respirar a consecuencia de la reducción de la presión en la cavidad torácica.
- Aleteo nasal: Ensanchamiento de la abertura de las fosas nasales durante la respiración que describe un mayor esfuerzo para respirar.
Otros síntomas que pueden describir una situación de emergencia ante la cual debemos estar alerta son los siguientes:
- Cianosis (tonalidad azul de la piel por una carencia de oxigeno) normalmente en las zonas que donde son afectadas son los labios y cara.
- Reducción del nivel de conciencia, como adormecimiento duro o desconcierto, durante un ataque de asma.
- Sudoración
- Pulso saltón, también llamado capricante, es un pulso fuerte y acelerado.
- Ansiedad intensa,por causa de estacomplicada inspiración.
- Respiración anómala donde la exhalación se retrasa el doble que la inhalación.
- Paro respiratorio de carácter transitorio.
El asma puede clasificarse según los diferentes agentes desencadenantes que pueden provocar el cuadro sintomático. Esta clasificación es la siguiente:
- Asma alérgica: Ocasionada por la exposición a alérgenos como el polen o el epitelio animal. Se presentan tanto antecedentes familiares como personales de alergia o eccema (afección de la piel). El Asma Estacional se engloba dentro de esta categoría dado que aparece en relación a los alérgenos estacionales, como ocurre en primavera cuando las plantas en floración liberan una mayor cantidad de polen al aire, o a finales de verano o principios de otoño, debido al moho de las hojas de los arboles.
- Asma no alérgica: Son aquellas crisis de asma que no son causadas por alérgenos sino por otros factores como sustancias irritantes (productos de limpieza, desodorantes, perfumes, pinturas, humo de tabaco o de leña, contaminación ambiental o sustancias químicas variadas), infecciones respiratorias que pueden mostrar los síntomas (gripes, sinusitis, catarro común), los cambios súbitos de temperatura del aire (en particular el aire frio) y/oel reflujo gastroesofágico.
- Asma producida por esfuerzo: Aquellos síntomas que se muestran durante o inmediatamente después del ejercicio o actividad física. Entre un 40 % y un 80 % de la población asmática infantil presenta síntomas durante el transcurso de una actividad física.
- Asma nocturna: Se refiere a aquellos síntomas de la enfermedad que pueden empeorar en la media noche, ocasionalmente entre las dos y las cuatro de la mañana. Aunque puede mostrarse en individuos con cualquier tipo de asma, suele ser más frecuente en aquellos cuya enfermedad está mal controlada alcanzando índices de mortalidad del 70 %.
En relación a los niveles de control establecidos sobre el paciente ya diagnosticado de asma podemos reconocer las siguientes clasificaciones:
- Controlado: Refiriéndose a aquellos que no muestran síntomas diarios y/o nocturnos, no necesitando por tanto de medicamentos de rescate y encontrándose por tanto los parámetros de su flujo espiratorio máximo (PEF o FEM, que es el flujo de aire expelido por los pulmones) en niveles normales.
- Parcialmente controlado:Refiriéndose en este caso a aquellos individuos afectados de asma que sí muestran síntomas diurnos o los muestran más de dos veces por semana, así como algún síntoma nocturno y que puede padecer una o más crisis por año. Este paciente si necesita de medicamentes de rescate, recurriendo a su uso como mínimo a dos veces por semana.
- No controlado:Aquel individuo que puede mostrar varios síntomas de asma con persistentes exacerbaciones (accesos violentos de la enfermedad) semanales.
Krappelien llegó a establecer una clasificación gradual más específica para los centros de atención primaria que exponía de la siguiente manera:
- Grado I: En caso que el enfermo pueda haber mostrado cinco crisis sin necesidad de ser ingresado.
- Grado II: Entre cinco y diez crisis de asma a lo largo del año.
- Grado III: Más de diez crisis o historia de ingresos en el último año.
Además, en función de la gravedad y en base a los síntomas así como en la función pulmonar, también podríamos tratar de las siguientes categorías:
- Asma intermitente:Los síntomas se presentan menos de una vez por semana con síntomas nocturnos menos de dos veces al mes. Las exacerbaciones son breves y el individuo no muestra nuevos síntomas entre una crisis y la siguiente. En las pruebas realizadas por espirometría o flujometría el resultado de la PEF (flujo espiratorio máximo) supera el 80 %.
- Asma persistente:En esta categoría podemos diferenciar tres variedades; la persistente leve con síntomas que se presentan más de una vez por semana y cuyo resultado de la PEF es menor al 80 %, la persistente moderada con síntomas diarios y cuyo resultado de la PEF se encuentra entre el 50 % y el 80 %, y la persistente grave que se muestra con síntomas continuos que limitan cualquier actividad o esfuerzo físico y cuyo resultado de la PEF es inferior al 50 %.
Antes de todo el individuo que padece la enfermedad así como sus familiares o allegados deben tener presente en qué momento es necesario solicitar consulta al médico de cabecera. Obviamente, es necesario acudir al médico de cabecera cuando el individuo presenta uno o varios síntomas de la enfermedad o cuando ya diagnosticada la enfermedad los síntomas empeoran o no muestran mejoría con el tratamiento, o los ataques exigen de una mayor dosis en cuanto a medicamentos de rescate o de acción prolongada. Así mismo, como parámetro por añadidura, si el individuo presenta complicaciones respiratorias al hablar es conveniente consultar con nuestro médico de cabecera. Debemos recalcar que resulta esencial el poder transmitir al médico cuanta mayor información sea posible del estado del sujeto en cuestión, siendo conscientes que en ocasiones puede resultar conflictivo debido a la posible situación que pueda presentarse poder expresar todos y cada uno de los síntomas que se muestran recomendamos tener siempre presente una pauta por seguir para que el médico pueda realizar una correcta y completa historia clínica.
Esta pauta deberá seguir los siguientes puntos:
-
Especificar los síntomas que puedan mostrarse: sibilancias o ruidos respiratorios, dificultad al respirar, opresión en el pecho, tos con expectoración...
- Orden de aparición de los distintos síntomas: cuando pudo comenzar, su duración y la frecuencia con la que puedan presentarse. También se debe comentar si se puede establecer una relación entre los distintos síntomas con factores estacionales; si suceden de manera esporádica o se muestran de forma permanente; así como el momento del día en que estos aparecen, por la mañana, al caer la noche o bien entrada en ella.
Factores que puedan haber desencadenado los síntomas o que participen de su agravamiento: sustancias alérgenas como aquellas propias a las estaciones como el polen, el contacto con animales domésticos o la exposición a ácaros de polvo; sustancias irritantes o químicas como olores fuertes, de pintura o el humo del tabaco; infecciones respiratorias; determinados estados emocionales como estrés y/o el miedo, ira, llanto o risa; la práctica de ejercicio o actividades que supongan un esfuerzo físico;el consumo de medicamentos como la aspirina, fármacos destinados al tratamiento del corazón, antiinflamatorios o colirios; variaciones ambientales que puedan asociarse al trabajo, un cambio de domicilio o alguna salida de vacaciones; cambios atmosféricos que puedan suponer una exposición a bajas temperaturas; el tipo de alimentación que podamos haber llevado; el ciclo menstrual o encontrarse en estado de gestación.
- Historia natural de la enfermedad: cuándo dio inicio la presencia de los distintos síntomas; el desarrollo de los mismos; aquellas infecciones respiratorias que se puedan haber padecido durante la infancia; si nuestros progenitores, familiares o personas de nuestro entorno con las que podamos convivir padecen de un hábito tabáquico; aquellos antecedentes familiares que pudieran relacionarse de algún modo con la enfermedad; si ya fue diagnosticado, quién, cómo y cuándo pudo diagnosticarlo; el tratamiento que se pueda estar siguiendo así como la periodicidad en la que el individuo pueda medicarse; aquellas patologías que puedan asociarse con la presente sintomatología; características de las crisis que se padecen y de qué manera afectan a la vida del individuo.
- Características del hábitat del individuo: el lugar donde reside y el estado en que pueda encontrarse (si sufre de humedades, cuenta con calefacción o aire acondicionado, si tienen en su hogar alfombras o tapicerías, su ropa de cama, cortinas, …); dónde y en qué estado trabaja; si asiste a un centro educativo y elapoyo que pueda recibir por parte de su entorno.
- Miedos y dudas que puedan presentarse frente el tratamiento que el médico pueda recetar: el nombre de los fármacos, su funcionalidad, las dosis que deben tomarse así como los horarios en que debe hacerse y por cuanto tiempo, los posibles efectos secundarios que puedan desarrollar, las interacciones con otros fármacos y la actitud que el individuo deberá tomar frente las crisis o una nula mejoría de su enfermedad.
La responsabilidad frente al individuo que padece de la enfermedad debe ser compartida entre los profesionales del campo sanitario, tanto el equipo de atención primaria formado por médicos y enfermería como por las especialidades relacionadas con la patología que en este caso son se circunscriben a las de neumología y alergología. Es, por tanto, exigible tanto por parte del individuo como de sus familiares o allegados una adecuada comunicación entre los distintos niveles asistenciales, coordinación que resulta indispensable para asegurar un correcto seguimiento de la enfermedad.
Es responsabilidad del médico de cabecera ofrecer un diagnostico así como clasificar la enfermedad en función de los medios que disponga, atender en lo posibilidad la enfermedad, controlar y realizar un seguimiento del individuo, informar y/o educar al respecto de la enfermedad tanto al individuo como a su familia o allegados y coordinarse con el médico especialista responsable, pueda ser neumólogo o alergólogo. En lo que respecta al médico especialista este debe confirmar el diagnóstico en caso de que se presente necesidad de hacerlo, atender a los pacientes que se encuentran hospitalizados y tratarlos en situaciones especiales como dependencia al tratamiento farmacológico, complicaciones de la enfermedad, gestación u otras enfermedades asociadas que puedan ser relevantes para el paciente. De igual forma, debe informar y/o educar tanto al paciente como a su familia o allegados y mantener una correcta comunicación y coordinación con el centro de atención primaria.
También el individuo, o como ya hemos recalcado sus familiares y/o allegados, debe conocer cuando demandar un servicio de urgencias de la misma manera que cuando solicitar una consulta al médico de cabecera. ¿Cuándo, entonces, acudir al servicio de urgencias? Cuando el individuo puede mostrar una severa dificultad respiratoria en estado de reposo, somnolencia o estados de confusión, así como un intenso y persistente dolor torácico.
El diagnóstico del asma parte de una valoración del cuadro clínico, la historia familiar y los antecedentes de crisis. Es importante, como ya comentamos, transmitir la mayor información posible al médico responsable.
El examen físico resulta indispensable a la hora de establecer un diagnóstico conciso de la enfermedad. El examen físico permitirá descubrir detalles o síntomas de la enfermedad como pueda ser dermatitis alérgicas o conjuntivitis, de la misma manera el examen suele dejar ver en la auscultación (mediante estetoscopio) las características sibilancias de esta enfermedad, aunque en determinadas ocasiones la obstrucción de las vías aéreas puede ser tal que se presente un singular silencio en el momento de realizar este examen; por otro lado el examen del tórax puede mostrar una retracción subcostal o intercostal relevante para poder establecer el diagnostico.
Existen otros exámenes o pruebas que deben ser complementarias al examen físico para formar un diagnóstico completo.Exámenes de sangre, radiografías del pecho o de los senos paranasales o pruebas de alergía son algunas de ellas pero destacaremos las que consideramos más importantes:
- Espirometría simple: De la cual podremos obtener los siguientes valores:
- Volumen Corriente:se conoce como la cantidad de aire a la que podemos recurrir en cada respiración no forzada, limitándose el especialista por convenio médico a medir el volumen espirado y no el inspirado.
- Volumen de Reserva Inspiratoria: partiendo del Volumen Corriente entendemos el Volumen de Reserva Inspiratoria como la cantidad máxima de aire que podemos inspirar.
- Volumen de Reserva Espiratoria: de nuevo, partiendo del Volumen Corriente entendemos el Volumen de Reserva Espiratoria como la cantidad máxima de aire que podemos espirar.
- Capacidad Vital: consideramos Capacidad Vital como la suma de los anteriores volúmenes, siendo por tanto el volumen máximo que podemos inspirar y espirar en condiciones normales.
- Espirometría forzada: donde en función del volumen pulmonar mediremos la velocidad del flujo del aire, obteniendo los siguientes valores:
- Volumen Espiratorio Forzado: tras una inspiración máxima, es la cantidad de aire expulsado durante el primer segundo de la espiración máxima.
- Capacidad Vital Forzada: en condiciones forzadas, la capacidad máxima de inspirar y espirar aire, siendo los resultados siempre superiores a la Capacidad Vital normal y recurrido debido a que en determinadas enfermedades durante una exhalación más lenta la capacidad de aire forzada de los pulmones puede ser menor a la capacidad vital.
- VEF1/CVF:relación porcentual de la capacidad forzada espirada durante el primer segundo del total exhalado para la capacidad vital forzada, siendo los parámetros normales superiores al 70 %.
- Flujo espiratorio forzado entre el 25% y el 75% de la capacidad vital forzada (FEF25-75): resultado obtenido del cálculo consistente en dividir la línea en la gráfica de la espiración forzada total en cuatro partes y seleccionar la mitad media.
Existe, empero, un volumen que no podrá medirse con la espirometría, siendo este el Volumen Residual, el volumen de aire que permanece en los pulmones tras una espiración máxima sin llegar a ser nunca liberado del organismo hasta el momento de la defunción. Así, uniendo los resultados de la Capacidad Vital con el Volumen Residual podríamos llegar a resolver la Capacidad Pulmonar Total.
- Prueba de broncoprovocación con metacolina: cuando hablamos de metacolina nos referimos a una sustancia química que muestra la capacidad de provocar a nivel celular, siendo un requerido agente broncoconstritor y productor de miosis (contracción de la pupila del ojo). Se utiliza principalmente en el diagnóstico de la hiperactividad bronquial, siendo suministradapor vía oral en pequeñas dosis así como en forma de aerosol y en personas con las vías aéreas irritadas (en este caso, individuos que puedan padecer asma bronquial) debe producir un efecto broncoconstrictor como conclusión de la prueba. Este examen suele realizarse en personas adultas y no tanto en niños.
La prueba consiste exactamente en la realización de una espirometría o curvas de flujo volumen (volumen de flujo espirado) antes, durante y con posterioridad de la administración de metacolina dosificada de menor a mayor concentración en el individuo. La duración de la prueba es de aproximadamente una hora, siendo su ejecución sencilla, pero puede llegar a presentar algunos síntomas adversos como por ejemplo dolor de cabeza, dificultad respiratoria, tos o expectoración, aunque siempre de manera leve. Otro síntoma que puede desarrollar el individuo sometido a la prueba es la producción de broncoespamos, siendo necesario entonces que la administración por parte del médico especialista de un broncodilatador inhalado, y en caso que los broncoespasmos se sucedieran de manera continuada y violenta sería requerida el uso de fármacos adicionales como los corticoides. Recordamos la necesidad mas que la conveniencia de que tanto el individuo como sus familiares o allegados demanden al médico especialista toda la información al respecto de la prueba, siendo que el médico especialista deberá pedir el consentimiento de individuo para la realización de esta prueba. Antes de la ejecución del examen, al individuo se le pedirá que corresponda a las siguientes pautas:
- Eludir las comidas copiosas y no realizar ningún tipo de actividad física que pueda suponer un esfuerzo las dos horas previas.
- No fumar en el transcurso de 24 horas antes del examen
- No recurrir a los siguientes medicamentos antes del examen:
- Cromoglicato de Sodio durante las ocho horas previas a la realización del examen.
- Broncodilatadores de acción corta como el salbutamol o la terbutalina en las ocho horas previas al examen, o bromuro de ipratropio en el transcurso de las 24 horas previas a la prueba.
- Broncodilatadores de acción prolongada como el formoterol y el salmeterolen el transcurso de las 48 horas previas al examen.
- Broncodilatadores orales como teofilina en el transcurso de 48 horas previas a la realización del examen.
- Otras pruebas:
- Gasometría arterial: Esta prueba sirve para diagnosticar los valores de oxigeno y dióxido de carbona que puedan encontrarse en la sangre arterial, estableciendo por tanto el grado de ventilación y oxigenación así como el equilibro del ácido-base o acidez (pH) que presenta el organismo del individuo. Es una prueba a la que tan solo se recurre en casos excepcionales.
- Radiografía del tórax: Entendemos como radiografía del tórax a la visualización de la cavidad torácico y los órganos que se encuentran en ella, como son los pulmones o el corazón, así como también los huesos del pecho. Esta prueba es requerida para poder llegar a excluir algunas patologías respiratorias que puede llegar a presentar síntomas similares al asma bronquial como son la neumonía, la laringotraqueobronquitis o comúnmente Crup (también conocida como síndrome de croup, el cual afecta tanto a infantes como a niños jóvenes, por lo normal entre los 3 meses y los 5 años de edad), entre otras patologías. La prueba también será requerida en niños así como cualquier individuo que padezca asma bronquial y que se vea aquejado por alguna crisis anormal, que pueda presentar algún síntoma imprevisto o que la respuesta al tratamiento sea inadecuada.
- Prueba esteroidal: Sirve para calcular el grado inflamatorio mediante el tratamiento de prednisona y broncodilatadores durante dos semanas.
- Pruebas cutáneas: Son exámenes para diagnósticos en alergología y determinar el tipo de hipersensibilidad que pueda padecer el individuo, consistente en la punción de sustancias alérgenas bajo la supervisión del médico especialista que observará la reacción de la piel. Esta prueba suele efectuarse en el antebrazo, pero también puede centrarse en la parte superior del brazo o la espalda.
- VI - Tratamiento convencional
En esta primera parte del tratamiento nos referiremos únicamente al tratamiento convencional, dejando para más adelante el tratamiento alternativo y natural.
El paso previo antes de iniciar o demandar un tratamiento médico es el de proceder a la identificación de aquellos factores que puedan influir en la aparición de los síntomas que deriven en una crisis asmática, como los factores alérgenos o ambientales. Si al individuo no le resulta posible de evitar dichos factores o le es insuficiente, se recurrirá al tratamiento que el médico especialista pueda llegar a estipular. Cabe recordar que no existe una cura para esta patología, por lo que no debemos confiar en curas o tratamientos milagrosos.
Podríamos señalar que existen dos vías a la hora de abordar el tratamiento convencional del asma bronquial y sus síntomas, que se concretarían en la prevención de la aparición de los síntomas de la enfermedad o en el control de los propios síntomas una vez se presenten en el individuo. Expuesto de otra manera:
- Tratamiento preventivo: Refiriéndonos a aquel cuyo objetivo será prevenir los síntomas del asma bronquial mediante el uso regular de medicamentos como broncodilatadores, antihistamínicos o corticosteroides; así como terapias determinadas como la llamada terapia respiratoria o la inmunoterapia específica.
- Tratamiento sintomático: Aquel destinado a controlar o aliviar los síntomas característicos del asma bronquial que pueden sobrevenir en un estado de crisis. Este tratamiento dependerá, por tanto, de los medicamentos de acción rápida o inmediata que puedan derivar de la adrenalina o los corticoides, así como también la oxigenoterapia (administración de oxigeno en mayores cantidades de las que pueda encontrarse en el aire), entre otros.
Como podemos observar, a los individuos que puedan padecer asma bronquial se les administra dos tipos diferenciados de medicamentos que pueden ser clasificados en función a la utilidad que se les conceda:
- Medicamentos de control, de base o preventivos: Aquellos que tratan de evadir los síntomas de la enfermedad a medio y largo plazo. En este grupo de medicamentos podemos encontrar los siguientes:
- Corticosteroides para inhalar, tales como Azmacort, Vanceril, AeroBid, Flovent; cuyo objetivo básico es el de prevenir los estados inflamatorios.
- Inhibidores de leucotrienos, donde podemos encontrar el Singulair y Accolate.
- Broncodilatadores de acción prolongada, como el Serevent, que tratarán de abrir las vías respiratorias.
- Omilizumab, Xolair, cuya finalidad será la de bloquear la ruta que el sistema inmunitario pueda utilizar para llegar a desencadenar algunos síntomas de asma.
- Cromoglicato disódico (Intal) o nedocromilo sódico (Tilade).
- Aminofilina o teofilina, siendo actualmente su uso poco común.
- En ocasiones puede llegar a requerirse el uso de un solo medicamento que combine broncodilatadores y esteroides, como Advair o Symbicort.
- Medicamentos de rescate o de alivio rápido: Aquellos destinados para tratar los síntomas de la enfermedad en el momento de su desarrollo, siendo los más comunes en este grupo los broncodilatadores, cuyo objetivo es agrandar el diámetro de las vías aéreas para facilitar la circulación del aire.
- Broncodilatadores de acción corta, cuyo uso común es mediante inhaladores, como Proventil, Ventolin y Xopenex, entre otros
- Los corticosteroides, tales como metilprednisolona, pueden administrarse directamente por vía intravenosos (dentro de la vena) durante una crisis severa, junto con otros medicamentos mediante inhalación
Podríamos plantear una clasificación más genérica de algunos de los medicamentos utilizados en el tratamiento del asma bronquial que se mostraría de la siguiente manera:
- Agonistas:Nos referimos como agonistas a aquellas substancias que muestran la capacidad de unirse a un receptor y provocar de esta manera una respuesta en la célula. En lo que corresponde al tratamiento del asma bronquial, los agonistas utilizados lo serán de los llamados receptores adrenérgicos beta2 siendo de corta duración. Entre estos agonistas encontramos los siguientes: salbutamol, levalbuterol, terbutalina y bitolterol. En el pasado, los medicamentos agonistas provocan efectos secundarios en el individuo como temblores, pero con el tiempo esos efectos se han visto reducidos en los tratamientos de inhalación al facilitar que el medicamento inhalado llegue prácticamente directo a los pulmones. En cambio, aquellos medicamentos agonistas que puedan ser administrados en el individuo por vía oral o mediante inyección sí pueden presentar estos efectos secundarios al distribuirse, en gran medida, por el organismo. En estos efectos secundarios podemos encontrarnos, además de los mentados temblores, trastornos del ritmo cardíaco e hipertensión arterial. También es importante señalar que el uso habitual o crónico de este tipo de medicamentos puede disminuir su eficacia sobre el individuo situándolo en una posición de riesgo para su salud.
- Agonistas adrenérgicos de menor selectividad: Donde nos referiremos a la adrenalina inhalada o las tabletas de efedrina. Son medicamentos de alivio sintomático y que no deben ser de uso prolongado, dado que pueden presentar efectos adversos en el sistema cardiovascular del individuo. En situaciones de crisis, este tipo de medicamentos pueden ser administrados directamente mediante inyección pero no es una práctica aconsejable debido a los efectos secundarios que presenta. Por otro lado, la adrenalina inhalada se ha mostrado eficaz para terminar con estados de crisis asmática.
- Anticolinérgicos: Cuentan con la ventaja de que no producen efectos cardíacos adversos al individuo pero con la desventaja de requerir aproximadamente una hora para surtir efecto, no mostrando por tanto la misma capacidad que los mentados agonistas. En este grupo de medicamentos destacaremos al bromuro de ipratropio.
- Glucocorticoides: Administrados por inhalación, son medicamentos de prevención para los síntomas del asma bronquial.
Los individuos que puedan padecer un tipo de asma bronquial de carácter leve, esto es, aquellos que puedan llegar a padecer ataques o crisis con escasa frecuencia, puede recurrir a los medicamentos señalados como de rescate o de alivio rápido cuando urja necesidad. Por el contrario, aquellos individuos que puedan padecer un tipo de asma bronquial más persistente deberán recurrir a los medicamentos de control o de base con cierta regularidad para poder prevenir los distintos síntomas de la enfermedad. En caso de padecer una crisis severa de asma bronquial el individuo requerirá de una evaluación por parte del médico especialista, pudiendo llegar a ser necesaria una hospitalización donde se le administrará oxigeno así como los medicamentos oportunos por vía intravenosa.
La manera más común y recomendada para la administración de los distintos medicamentos destinados al tratamiento del asma bronquial es mediante la inhalación, siendo para esto que se recurrirá unos dispositivos llamados inhaladores. Debemos señalar que estos tratamientos se consideran complementarios y en absoluto excluyentes.
Los inhaladores se presentan como dispositivos de pequeño tamaño con la propiedad de liberar la medicación de forma que pueda ser inhalada. Gracias a su tamaño pueden ser llevados con cierta comodidad por el individuo y así requeridos en el momento que pueda urgir necesidad al presentarse una crisis o los síntomas de esta. Por supuesto, el individuo debe ser aleccionado en el uso del inhalador para su utilización adecuada y que el medicamento pueda llegar con la dosis adecuada a los bronquios, cumplimentando así con su función.
Podemos diferenciar distintos tipos de inhaladores que expondremos a continuación:
- Inhalador presurizado: Aquel que se presenta en una estructura donde encontramos un cartucho metálico en la cual se encuentra contenida la medicación a dispensar disuelta en forma de gas y que una vez presionado dicho cartucho metálico la medicación sale expelida junto con el gas a través de una boquilla de plástico, siendo necesario por parte del individuo que realice la inspiración en coordinación con la pulsación del mentado cartucho. En ocasiones puede requerirse el uso de cámaras espaciadoras que puedan facilitar la administración del medicamento, estas cámaras suelen ser dispositivos de plástico donde se descarga el contenido del inhalador para a continuación ser inhalado por el individuo
- Inhalador de polvo seco: Este tipo de inhalador se antoja más moderno y accesible para el individuo al no exigir una coordinación entre la pulsación del propio dispositivo y la inspiración del individuo, dado que una vez se efectúa la inhalación el medicamento, que se presenta en forma de un polvo muy fino, se libera de manera automática.
Existen también los llamados Nebulizadores, aparatos eléctricos o que puedan funcionar mediante batería (pilas), que permiten transformar un medicamento en solución salina para el tratamiento del asma bronquial en un vapor fino de fácil inhalación. El medicamento, ya en forma de vapor, se administra a través de un pequeño tubo que se encuentra acoplado en la boquilla de una mascarilla facial, dicha mascarilla presenta forma de embudo y se sitúa sobre la boca y la nariz del individuo. El nebulizador es recurrido, especialmente, por niños y bebés, dado que no exige que el individuo participe activamente de su administración. No son, por tanto, elementos pequeños, si no al contrario son grandes y ruidosos, lo que dificulta su transporte. Además, la medicación administrada mediante el nebulizador tarda de cinco a diez minutos en realizar el recorrido hacía su destino, los pulmones. Por el contrario, el nebulizador permite una administración continuada de la medicación.
Como podemos suponer, la principal finalidad en el tratamiento del asma bronquial es conseguir y establecer un control de esta enfermedad que pueda permitir al individuo llevar una vida “normal” en la que se le permita desempeñar las distintas actividades cotidianas sin ningún tipo de limitación por parte de la patología. Otro objetivo será el prevenir tanto los síntomas de la enfermedad como la aparición de una obstrucción crónica de las vías aéreas que podría devenir en mortalidad por asma bronquial. Para que estos objetivos puedan ser llevados a cabo será necesario que tanto el médico como el individuo así como familiares y allegados al mismo elaboren un plan personalizado para el individuo que padece la enfermedad en función de la gravedad de la misma, utilizando a ser posible la mínima cantidad o dosis necesaria de fármacos por tal de evadir los diferentes síntomas.
Y así, por tal de lograr evitar estos síntomas de la enfermedad plantearemos unos parámetros a seguir en cuanto a medidas de prevención que expondremos de la siguiente manera:
- Control ambiental: Evitar la exposición a sustancias alergénas como puedan ser pólenes, ácaros o epitelio animal. Algunos consejos prácticos para evitar tales exposiciones serían las siguientes:
- En el transcurso del periodo estival donde pueda darse la polinización tratar de mantener las ventanas de la habitación cerradas durante la tarde y la noche así como al viajar en automóvil mantener también las ventanillas cerradas.
- Deberemos utilizar ropa de cama adecuada y cubrir con las fundas oportunas tanto el colchón como la almohada así como lavar con una periodicidad semanal nuestra ropa de cama con agua a 60ºC. Utilizar, además, aspirador, tratar de reducir la humedad de la habitación y la ropa (que debe ser de algodón y evitar acrílicos), y a poder ser secar siempre la ropa al sol. Asimismo, suprimiremos alfombras, almohadones, cortinas, tapizados de tela y moquetas.
- El individuo aquejado de asma bronquial no podrá disfrutar de la compañía de animales en su domicilio y se verá en la necesidad de mantener un contacto controlado con aquellas personas que puedan convivir con animales.
- Actividades físicas: No dejar de realizar ejercicios físicos con la excusa de la enfermedad, recurriendo al uso de broncodilatadores inhalados antes de realizar la actividad por tal de prevenir los síntomas de la patología.
- Cumplimiento terapéutico: Es necesario por tal de prevenir y evitar los síntomas de la enfermedad seguir en todo momento por parte del individuo el tratamiento que el médico pueda haber estipulado para el mismo. Habría de diferenciar, en cualquier caso, los tratamientos de control del asma con los tratamientos de alivio inmediato, es decir, los tratamientos preventivos de los tratamientos sintomáticos. En el primer caso, ha de seguirse el protocolo indicado por parte del médico, siendo necesario su administración cada día y durante periodos prolongados de tiempo de manera previamente pautada. En el caso de los tratamientos de alivio inmediato debe recurrirse al mismo en caso de necesidad en el momento en que puedan presentarse los primeros síntomas de la enfermedad. Nunca debe recurrirse al tratamiento sintomático en sustitución del tratamiento preventivo, y el individuo debe ser plenamente consciente de esta importante diferenciación. El recurso excesivo por parte del individuo del tratamiento de alivio inmediato es síntoma de un empeoramiento de la enfermedad y de la necesidad de un cambio en el tratamiento de control del asma.
- Evitar fármacos: Se deberá evitar aquellos fármacos que puedan ser desencadenantes de crisis como la aspirina o antiinflamatorios no esteroideos.
- No fumar: El individuo aquejado de asma bronquial evitara en todo momento los ambientes opresivos y la exposición pasiva al aire contaminado con aire de tabaco. En caso que el propio individuo pueda ser fumador, suprimirá de inmediato sus hábitos tabáquicos.
Existen situaciones excepcionales que tanto el médico como el individuo o sus familiares y allegados deberán tener presentes a la hora de efectuar un tratamiento personalizado. Estas situaciones son las siguientes:
- Gestación: En principio, no se considera que se presente una necesidad significativa para que las mujeres que puedan padecer asma bronquial y se encuentren en periodo de gestación deban alterar su tratamiento habitual, pues se concibe que los medicamentos usuales no deben afectar de ninguna manera al feto. Corresponde señalar que los esteroides inhalados se focalizan en los pulmones de la paciente siendo por tanto que se absorbe en cantidades considerablemente menores en el torrente sanguíneo. Por otro lado, los esteroides orales sí se absorben en el torrente sanguíneo de la paciente pero no en grandes cantidadespor lo que no resultan perjudiciales para el feto, siempre y cuando no se recurra a dosis muy elevadas, algo poco normal en lo que respecta al tratamiento de crisis. También debemos señalar que el asma es uno de los trastornos respiratorios más frecuentes en el transcurso del embarazo y que a consecuencia de los cambios hormonales que pueda padecer la paciente la enfermedad puede verse alterada de alguna manera, pero a pesar de esto solo un tercio de las mujeres embarazadas que pudieran padecer asma empeoran, aunque con un control adecuado de la enfermedad no existen riesgos realmente significativos para la paciente o el feto. La paciente tan solo deberá exigirse una mayor precaución a la hora de realizar los ejercicios respiratorios que puedan implicar una respiración superficial rápida, el tipo de respiración jadeante, que podría desencadenar un estado de crisis.
Por supuesto, es indispensable unos cuidados y la adquisición de nuevos hábitos, y si por ejemplo la paciente es fumadora tendrá que abandonar con inmediatez este mal hábito.
- Lactancia: Es importante que la paciente acuda a consultar a su médico a la hora de tomar algún medicamento durante el periodo establecido de la lactancia, siendo que los medicamentos tomados por inhalación apenas se encuentran presentes en la leche materna mientras que aquellos medicamentos que puedan ser ingeridos por vía oral se encuentran presentes en cantidades poco considerables que no tendrá por qué perjudicar al recién nacido.
- Ejercicio físico: La práctica de actividades físicas siempre es recomendable pues entre otras cosas promueve una mejoría de las funciones cardiorespiratorias y musculares. No obstante, y aunque a priori no existe ningún tipo de inconveniente para que el individuo aquejado de asma bronquial practique ejercicio físico, debe tenerse presente algunos puntos:
- No presentar síntomas de la enfermedad antes de la ejecución de las actividades físicas, de lo contrario, este esfuerzo conllevaría un agravamiento de los síntomas.
- Antes de la ejecución de las actividades físicas y por tal de prevenir la aparición de síntomas de la enfermedad se aconseja el uso de broncodilatadores de acción rápida inhalados quince minutos antes del ejercicio.
- En todo momento, el individuo debe llevar consigo los medicamentos que le han sido recetados y respetar siempre el tratamiento pautado por su médico.
- Para la práctica de actividades físicas es aconsejable encontrarse en un recinto cerrado, pero de no ser posible evitar los días fríos, lluviosos y/o con viento.
- Para cualquier tipo de actividad física, y aunque no pueda padecerse asma bronquial, siempre es recomendable la realización previa de ejercicios de calentamiento y estiramiento.
Otras consideraciones:
- Los síntomas de la enfermedad pueden aparecer cinco o quince minutos después de la realización del ejercicio físico; presentándose con disnea, tos intensa, opresión torácica y sibilancias.
- El AIE es un tipo de asma inducido por el ejercicio que se presenta a causa de la sensibilidad excesiva de las vías respiratorias a las alteraciones bruscas de temperatura y/o humedad.
- Ocurre que al efectuar algún tipo de actividad o ejercicio físico que suponga un sobreesfuerzo la gran mayoría de personas realizan su respiración a través de la boca, perdiéndose debido a esto la protección que nos concede el respirar por la nariz, que además de calentar y humedecer el aire que inspiramos realiza una tarea de limpieza de sustancias agresivas. Este hecho, el realizar la respiración por la boca, se considera un agravante de los síntomas del asma bronquial pero aparte debemos considerar otros factores que durante la práctica de ejercicio físico pueden presentarse y empeorar los síntomas de la enfermedad como puedan ser los contaminantes atmosféricos, la polinización o las infecciones de las vías respiratorias.
- Aquellos individuos aquejados de asma bronquial deben tener mayor precaución en cuanto a la práctica de deportes de invierno, como el esquí, ya que como hemos podido señalar el frío puede ser uno de los factores desencadenantes de los síntomas de la enfermedad.
- Asimismo, la práctica de buceo con escafandra puede acarrear un riesgo considerable a los individuos que padecen asma bronquial, por lo que se recomienda nadar siempre y únicamente sobre la superficie del agua. La natación es el deporte que puede presentar un menor riesgo para el individuo.
- Es aconsejable que el individuo aquejado de asma bronquial se dirija a su médico de cabecera para consultar sobre la práctica de deportes que puedan conllevar un gran esfuerzo físico; como son el futbol, el rugby, el baloncesto, el ciclismo o las llamadas carreras de resistencia.
- Son los deportes que puedan realizarse en un ambiente de aire templado y mayor humedad, como la mentada natación, aquellos que presentan un menor riesgo para el individuo afectado de asma bronquial.
- Trabajo: Al igual que hemos comentado la existencia de un asma inducido por el ejercicio físico, existe también un tipo de asma relacionado directamente con el trabajo y que se ha venido en llamar asma ocupacional. Los síntomas que pueda presentar este tipo de asma son similares a los del asma bronquial convencional, pero determinándose por unas características particulares:
- Los síntomas de la enfermedad no existían antes del inicio de la actividad laboral.
- Los síntomas se presentan o se ven agravados en el lugar de trabajo, en ocasiones una vez finalizada la jornada laboral.
- La salud del individuo mejora fuera del lugar de trabajo y los síntomas vuelve a presentarse casi con inmediatez una vez retomado el trabajo.
- Para poder llegar a diagnosticar una asociación entre los síntomas de la enfermedad y el lugar de trabajo se recurrirá a pruebas de provocación inhaladora inespecíficas y específicas.Dado que no siempre es posible evadir las sustancias que propicien la aparición de síntomas es sumamente aconsejable un diagnóstico precoz que pueda favorecer una adecuada evolución de la enfermedad, siendo por tanto que los síntomas podrían llegar a controlarse con el adecuado tratamiento, aunque no siempre esto es posible y en determinados casos el individuo debe evitar cualquier exposición abandonando por tanto su lugar de trabajo, incluso siendo obligado a cambiar de ocupación por tal de establecer un adecuado control de su enfermedad.
- Aquellas actividades laborales que se relacionan con este tipo de asma, el asma ocupacional, son las siguientes: carpintería (debido al uso de barnices o el tipo de maderas), agricultura y ganadería (por la exposición a ácaros, epitelio animal, polvos de grano, etc.), panadería y confitería (harina, colorantes, etc.), pintura automóviles (resinas, endurecedores, etc.), industria química (pinturas, resinas, etc.), galvanizados (niquelados, cromados, etc.), industria farmacéutica (antibióticos), industria de detergentes o industria de plásticos y resinas.
- Viajes: Como pueda ocurrir con la práctica de ejercicios físicos no debe presentarse ningún tipo de impedimento para los individuos aquejados de asma bronquial a la hora de salir de viaje. Empero, existen algunas consideraciones que deberá tener presente:
- Llevar siempre consigo toda la medicación estipulada en el tratamiento, tanto el preventivo como el sintomático, asegurándose de que será suficiente para la duración del viaje incluso si este se ve prolongado por cualquier motivo.
- Conocer los principios activos del medicamento por si urgiera comprarlo en otro país.
- Tener presente que al viajar tanto en automóvil como en autobús o en tren el individuo puede verse expuesto a alérgenos comunes en la alfombra, los tapices o el sistema de ventilación del vehículo, por lo que se aconseja airear el mismo antes de iniciar el viaje así como mantener siempre cerradas las ventanillas.
- Antes de emprender un viaje en avión, sobre todo si este es de larga duración, consultar al médico de cabecera si podría llegar a requerirse de oxigeno adicional, algo que solo suele ser necesario en los casos de asma bronquial severo. En ese caso, el individuo deberá informar a la línea aérea con la anticipación necesaria. Señalar que a nadie se le puede negar el derecho a viajar en avión por su necesidad de oxigeno suplementario, siempre y cuando haya realizado los arreglos pertinentes antes de la fecha de vuelo.
- También a la hora de emprender un crucero el individuo deberá tener en consideración factores como el clima y la temporada del lugar de destino.
- Tener presente que en el aire frío que pueda presentarse en climas gélidos y/o secos es un irritante para aquellos individuos que padecen asma bronquial. Mientras, en climas húmedos más tropicales, el individuo puede encontrarse expuesto a determinados alérgenos como hongos o ácaros.
- Las habitaciones de determinados hoteles, debido principalmente a su decoración, pueden acumular grandes cantidades de alérgenos. Es de recibo señalar la existencia de hoteles que disponen de habitaciones antialérgicas.
- Durante periodos estivales donde se da una considerable polinización los individuos que puedan verse aquejados de asma bronquial deberán evitar ir de camping, llevando consigo inyectables de adrenalina en caso que así el médico lo convenga.
Por supuesto, siempre es necesario consultar cualquier duda que pueda presentarse con el médico de cabecera.
- VII - Tratamiento alternativo
Antes de hablar sobre los distintos tratamientos alternativos que podemos encontrar frente al convencional, debemos reincidir en ser conscientes que no existe un remedio ni cura milagrosa alguna para el asma bronquial, por tanto, todo tratamiento irá destinado a la prevención o alivio de los síntomas de la enfermedad en el individuo.
Además, cabe resaltar antes de profundizar en este tema que todo tratamiento alternativo frente a un tratamiento convencional cuenta con la ventaja de, al ser intrínsecamente natural, no acarrear grandes riesgos ni efectos secundarios para el individuo. De todas maneras, conviene también subrayar, que ambos tratamientos pueden llegar a ser perfectamente complementarios, siendo siempre en caso de padecimiento de crisis asmática aconsejable el recurrir a los métodos dictaminados por el médico especialista en el tratamiento convencional.
Comenzaremos, antes de exponer las distintas terapias naturales y dietas a seguir para la prevención o cura paliativa de la enfermedad, enlazando con lo ya expuesto en el capítulo dedicado al tratamiento convencional con algunas recomendaciones generales que también se circunscriben adecuadamente en lo que conocemos como el tratamiento alternativo de la enfermedad. Así presentaremos una vez más estas recomendaciones e incluiremos algunas que podamos no haber comentado con anterioridad.
Cómo hemos podido recalcar, lo más importante para prevenir los síntomas del asma bronquial es evitar el contacto con sustancias alérgenas. Para lograr este propósito el individuo ha de seguir los siguientes puntos en su día a día:
- Realizar una limpieza diaria del hogar. Para ello no utilizaremos la escoba, sino que recurriremos al uso de aspiradores o de un paño húmedo. Se aconseja en este caso el utilizar aspiradores de agua o con filtro HEPA.Los filtros HEPA son un tipo de filtro de aire de demostrada eficiencia que pueden eliminar aproximadamente un 99’97% de partículas, siendo recurridos en muchos aviones modernos para evitar la propagación de agentes patógenos. Su aplicación biomédica es por tanto considerable para evitar la propagación de infecciones. Además, se debe evitar el contacto con el polvo, por que si es posible el individuo recurrirá a algún tipo de barrera que cubra boca y nariz, como una mascarilla.
- Mantener el lugar de residencia aireado.
- En caso de plantearse un cambio de domicilio es preferible optar por un lugar soleado y cálido.
- Lamentablemente, no es aconsejable que un individuo que pueda padecer asma bronquial conviva con animales.
- En la habitación del individuo no deben encontrarse peluches.
- Evitar la presencia de cortinas pesadas en el domicilio, así como moquetas y alfombras. Sustituir, si conviene, por terrazo, cerámica, parquet o cualquier tipo de superficie lisa que nos permita una limpieza más fácil. Las cortinas, además, deben ser lavadas cada quince días.
- En lo referente a la ropa de cama, sustituiremos aquella que pueda contener lana, miraguano, algodón crin o plumas por materiales sintéticos. Para los colchones y las almohadas se deberán comprar fundas especiales antiácaros impermeables. En cuanto al cabezal de la cama, no recomendamos que sea acolchadas, optando por somieres de láminas de madera.
- Absolutamente toda la ropa de cama debe ser lavada a 60º centígrados de agua caliente, en periodicidad semanal o quincenal. Las mantas al menos una vez al mes también a 60 º.
- Cubriremos sofás y sillones con materiales impermeables, evitando muebles tapizados para el domicilio.
- No se aconseja entelar ni empapelar las paredes del domicilio, así como el uso de estocados. Las paredes deben de ser de pintura lisa y lavable.
- Se utilizarán acaricidas (sustancia química plaguicida para eliminar la presencia de ácaros en el hogar) en el domicilio cada día. Asimismo, se recurrirá al uso de deshumificadores parareducir la presencia de ácaros. Nunca debe utilizarse humificadores.
- Evitar lugares concentrados de humo de cigarrillo. Aquellos familiares o allegados de un individuo que pueda padecer asma bronquial se abstendrán de consumir cigarrillos en presencia de este. Por supuesto, un individuo que padezca asma bronquial no debe fumar.
- No exponerse a sustancias químicas ya sean provenientes de la industria de plástico o la industria de pinturas.
- Usar el acondicionar de aire del automóvil con la debida prudencia. No utilizarlo nunca con el ajuste que toma aire del exterior y lo enfría, ya que podría contener partículas de polen y estas partículas con el aire frío podrían provocar una crisis asmática.
- En los meses fríos abrigarse adecuadamente con bufandas anchas que puedan cubrir boca y nariz, para así poder respirar aire cálido y húmedo.
- A la hora de realizar ejercicio físico o cualquier tipo de actividad física que pueda suponer un sobreesfuerzo, se deberán practicar ejercicios de respiración, respirando siempre por la nariz dado que de hacerlo por la boca se secaría y enfriaría la parte posterior de la garganta, induciendo a la aparición de los síntomas del asma. Por supuesto, es necesario un precalentamiento, ya que el correr de manera deprisa sin ese precalentamiento podría suponer una excitarían que derivara en los síntomas de asma. Además del precalentamiento, hay que arrancar siempre con lentitud, luego ya se irá adecuando al ritmo.
- No quemar leña.
- Evitar emociones fuertes.
Una gran mayoría de tratamientos alternativos del asma estarán principalmente destinados a refrescar el interior del vientre del individuo con baños genitales y el uso de cataplasmas de barro en el transcurso de la noche, con el fin de conseguir una regularización de su digestión y, asimismo, congestionar su piel. Es por esto que se aconseja antes de realizar las frotaciones del cuerpo del individuo con agua fría recurrir a ortigarlo por tal de facilitar la descongestión de los bronquios. El individuo deberá reposar en cama tanto con la cabeza como con el pecho en posición ascendente, buscando siempre el calor en sus pies y manos.
De igual manera, el tratamiento convencional podrá complementarse con sencillos baños calientes (de 36º a 44º) y progresivos (cada cuarenta y ocho horas) de piernas, siempre y cuando no existan contraindicaciones a este respecto que podría estar relacionado con problemas de circulación.
Se recomendará al individuo el realizar ejercicios respiratorios al aire libre por tal de buscar la purificación y robustecer los órganos respiratorios. El yoga es una práctica muy favorecedora para los enfermos de asma así como la realización de ejercicios de Tai Chi.
La atención en la nutrición de los individuos que puedan padecer asma estará destinada sobre todo o particularmente en el caso que la enfermedad pueda tener un origen alérgico, situación en la cual sí será del todo imperativo evitar el consumo de carnes y sal, recurriendo en aquellos periodos donde las crisis puedan presentarse con frecuencia a dietas basadas en el consumo de frutas (crudas) y verduras.
En lo referente a dietas, estas serán por tanto sin carnes, aliños o excitantes, centrándose en el consumo de ensaladas y frutas crudas. También es muy positivo consumir té de limpiaplata, tusilago o liquen islandés. Por ejemplo, el consumo de té Kombucha ofrece varios beneficios; mejora la digestión regulando el estreñimiento, influye favorablemente en el crecimiento de cabello y uñas, elimina toxinas, a nivel externo alivia quemaduras provocadas por el sol y aclara manchas en la piel, ofrece sensación de bienestar general y, lo que nos incumbe, ayuda en los problemas respiratorios así como en el asma. El kombucha no guarda relación alguna con las conocidas algas kombu, siendo una bebida fermentada de origen eslavo con una tradición ancestral en el tratamiento de la salud. Pero no nos llevemos a equívoco, no es un hongo, sino una curiosa simbiosis de levaduras y otros microorganismos que posee varias propiedades pero que destaca por su efecto desintoxicante, el cual proviene, al parecer, de la presencia de ácido glucurónico.Podríamos aprovechar ahora para hablar también del hongo Reichi, cuyo consumo está limitado por su sabor amargo pero que ofrece múltiples propiedades medicinales. Siendo utilizado en China para el tratamiento de problemas relacionados con el hígado, se ha demostrado científicamente sus atributos en el tratamiento de contracturas musculares, tortícolis e inflamaciones osteoarticulares, asimismo, posee una poderosa acción antioxidante y, en el caso que nos ocupa, es utilizado para enfermedades de orígenes alérgicos como puedan ser la dermatitis o el asma. En Occidente suele presentarse en forma de tabletas o cápsulas dispuestas para su administración, como siempre, se deberá consultar al profesional sanitario oportuno el modo de empleo en cada situación individual.
Es también muy adecuado para el individuo que pueda padecer asma bronquial el tomar un vaso diario de zumo de medio limón o tomar higos secos, los cuales deben ser lavados y enjuagados en agua caliente, dejándolos en remojo durante toda la noche antes de su consumo. También se puede cortar un pedazo de cebolla y colarla con dos rábanos en un poquito de agua y propóleos o miel de abeja para beberlo cada hora o dependiendo de la intensidad del malestar que pueda acarrearnos el asma bronquial. La cebolla cruda dispuesta en jugo muestra propiedades antibióticas y antiinflamatorias así como facilita la expulsión de la mucosidad. Hay quien, en caso de fuertes crisis, se deja debajo de la lengua un pedacito de ajo crudo durante toda la noche. El ajo crudo machacado tiene propiedades antiasmáticas y expectorantes. Se recomienda por tanto y además el consumo de jugos elaborados a partir de zanahoria, espinaca, berro, nabo, rábano, apio o limón.
En lo que respecta al asma infantil, diversos estudios en diferentes países parecen mostrar una estrecha relación entre la afección y la alimentación. Y aunque esto no supone que deba alterarse algún determinado alimentado, si plantea la necesidad de modificar la dieta para adecuarla a las necesidades presentes. Investigadores estadounidenses fijaron su atención en Arabia Saudí, donde se sorprendieron al comprobar que la incidencia de la enfermedad era tres veces menor que en Estados Unidos. No debe extrañarnos, los países orientales cuentan con una dieta profusa en frutas y vegetales y así lo comprendieron los investigadores, la diferencia notoria entre los enfermos de asma de un país y otro eran sus hábitos alimenticios, dado que tanto frutas como vegetales muestran esa capacidad de reforzar el sistema inmunológico que nuestro organismo requiere, sobre todo cuando se encuentra aquejado de alguna enfermedad. Por otro lado, el abuso de vacunas y medicinas en sociedades como la estadounidense puede llegar a influir negativamente en las funciones del sistema inmunológico. Además de frutas, la alimentación de un niño que pueda padecer la enfermedad que estamos tratando debe incorporar el consumo de ajo, cebolla, zanahorias y yogures, pues al parecer pueden llegar a reducir tanto la aparición como la intensidad de los ataques en los niños aquejados de asma. El ajo siempre ha sido uno de los remedios caseros más socorridos para el tratamiento de varias enfermedades debido a sus grandes propiedades, y en caso de combinarse con miel y cebolla estas propiedades mejoran notablemente. El procedimiento para elaborar una adecuada fuente de alimentación y salud basada en estos alimentos consiste enrealizar un corte en rebanadas de una cebolla y de varios dientes de ajo (sobre quince o veinte) que serán a continuación introducidos en un recipiente de vidrio donde se habrá de cubrirlos con una taza de miel virgen, dejándolos en un adecuado reposo de doce horas antes de su consumo,siendo consumido una vez transcurrido el tiempo de reposo mediante cuatro cucharadas al día. Este remedio casero es aplicable tanto para el niño con asma como para el adulto. Por otro lado, también se recomienda administrar al infante con asma bebidas con efectos calmantes, como deben ser infusiones de tilo, verbena o la mezcla de hojas de eucalipto, fárfara y tomillo. Para que el consumo de vegetales en un niño pueda llegar a ser beneficioso este debe consumir al menos tres porciones cada día, señalando necesariamente que una porción corresponde sencillamente a una taza de vegetales. Para los niños menores de seis años, esta proporcionalidad equivaldrá a una cucharada de vegetales al día por cada año que puedan tener; esto es, si el niño cuenta con seis años se le administrarán seis cucharadas, si en cambio cuenta con tan solo un año, le será administrada únicamente una cucharada al día. Lo recomendable para que un niño pueda llegar a habituarse al consumo de vegetales es cocinarlos a la parrilla o a la plancha, pues algunos adquieren un cierto sabor dulce que será del agrado del niño. También concederle cierta libertad para escoger qué vegetal consumir, así a la hora de servir la comida esta debería ofrecer dos tipos de vegetales diferentes y el padre insistir en que deba consumir al menos uno de ellos; y siempre y cuando el niño no guste de aderezos especiales para acompañar su comida, será suficiente con un ligero toque de aceite de oliva para dar un sabor agradable al vegetal.
Es esencial reducir la grasa en la alimentación, pues durante el transcurso del proceso de transformación de la grasa en nuestro organismo, esta “libera” ciertas sustancias químicas de carácter inflamatorio que podrían llegar a generar reacciones alérgicas así como ataques de asma. Se debe favorecer el consumo de alimentos bajos en grasa. Los infantes, sobre todo si padecen alguna enfermedad como el asma bronquial, jamás deberían consumir alimentos que pudieran perjudicarles, como los que se encuentran en la llamada “comida rápida” o dulces horneados.
Algunas investigaciones parecen haber concluido que, en niños, cuanto más calcio se consuma, menos probabilidades de padecer trastornos alérgicos y ataques de asma; pero también es menester señalar que los lácteos pueden incidir en la tendencia de padecer asma de origen alérgico, pudiéndose si se quiere probar de no consumir este tipo de productos durante un par de semanas para comprobar si existe mejoría y consultar, siempre, con el médico especialista al respecto, sobre todo para encontrar información sobre otras fuentes de calcio accesibles y recomendables. Todos somos conscientes de las propiedades de la leche como alimento completo, pero ocurre que el consumo de leche debería estar delimitado únicamente a los lactantes. Es más, el bebé humano asimila con facilidad las caseínas (fosfoproteínas) de la leche materna, pero no presenta esa misma facilidad con las caseínas de la leche de vaca, y este es un problema que se acrecienta en los adultos al disminuir la presencia de la enzima necesaria para el proceso de asimilación siendo entonces que la caseína mal digerida puede acumularse en el folículos linfáticos del intestino delgado complicando así la nutrición de otros alimentos y provocando varios trastornos intestinales. Además, al menos se tiene constancia de que dos de las proteínas de la leche de vaca son inmunogénicas, lo que obliga al organismo a estresar su sistema inmunitario produciendo cantidades de anticuerpos y otros complementos, haciéndolo vulnerable a infecciones y a enfermedadesrelacionadas con el sistema inmunológico. Es por esto, y por otras tantas razones, que desaconsejamos el consumo de leche en los adultos, si bien los quesos fermentados de manera artesanal y con la cura adecuada pueden carecer de tantos problemas antigénicos para quien los consume.
Por supuesto, existen suplementos nutricionales a los que el individuo con asma bronquial podría recurrir, siempre tras consultar con un profesional, como puedan ser el Jarabe de la reina, Dulce sueño, Rinofen, Inflora, Alergisol o el Té Detox Asma.
Y a continuación, finalizando en el desarrollo de la importancia de una buena alimentación, plantearemos tres dietas que pueden ser recomendadas para el individuo aquejado de asma:
- 1ª Dieta (destinada en caso de padecer fuertes crisis de asma):
- Treinta minutos antes de cada almuerzo y en ayunas, una infusión de tomillo o romero, alternando un día una y al siguiente otra.
- También en tomas alternadas, el almuerzo consistirá en un vaso de zumo de uvas (uvas en racimo), un vaso de zumo de naranja o pomelo, un vaso de zumo de manzana o pera, un vaso de zumo de fresas o cerezas.
- Con posterioridad al almuerzo, una infusión de tomillo o de romero, de nuevo a día alternado.
- Para la cena, una vez más a diario alternado, un vaso de zumo de manzanas, un vaso de zumo de fresas, un vaso de zumo de uvas, un vaso de zumo de naranjas o un vaso de zumo de cerezas.
- Después de cada cena, al igual que en el caso del almuerzo, infusiones de tomillo o romero.
- Esta dieta que como vemos es sumamente estricta deberá seguirse durante siete días, donde tomaremos una sola clase de frutas al día, alternando como hemos subrayado cada día.
- 2ª Dieta:
- En ayunas, nada más amanecer, tomar una taza de agua destilada con dos cucharadas de vinagre de manzana y una cucharada de miel antes del desayuno.
- En el desayuno, alternaremos los diferentes días lo siguiente:
- Un vaso de zumo de uvas o de zumo de naranjas
- Un yogurt natural con una cucharadita de polen de abeja
- Un yogurt con fresas
- Un zumo de zanahorias con hojas de remolacha
- Treinta minutos antes de la comida del mediodía se tomará un zumo de limón con ajo y cinco gramos de perejil pasado por la batidora.
- El almuerzo consistirá en comer a diario, siempre alternando, lo siguiente:
- Ensalada de lechuga, rábanos, ajoscebolla
- Ensalada de pepino, tomate, ajos y cebolla
- Ensalada de germinaciones de alfalfa, zanahorias, cebollas, ajos y perejil
- Soja verde
- Patatas y boniatos al vapor con su piel
- Acelgas al vapor con patatas, perejil y ajo crudo
- Espinacas al vapor con zanahorias
- Sopa de guisantes tiernos
- Lentejas con vegetales
- Remolacha y judías verdes al vapor con ajo crudo
- Para el postre, se podrá escoger entre una manzana, fresas, uvas de racimo, mandarinas, naranjas, peras o cerezas.
- Después del almuerzo alternamos cada día entre una infusión de tomillo, valeriana, romero, anís o consuelda.
- Para la merienda, alternaremos lo siguiente:
- Una fruta de las que puedan haber sido mentadas para el postre
- Una papilla de algas marinas
- Un yogurt natural con una cucharadita de polen de abeja
- Zumo de zanahorias, apio y manzanas
- Zumo de rábanos y ajos
- Con posterioridad a la merienda, una infusión de tomillo, de valeriana o de romero.
- Para la cena, se alternará lo siguiente:
- Algas o remolacha al vapor
- Alcachofas al vapor o patatas asadas
- Sopa de ajos o de cebolla
- Sopa de hinojo
- Ensalada de espinacas crudas con cebolla y ajos, aderezado con aceite de oliva y vinagre de manzana
- Para el postre, podremos escoger entre una pieza de fruta, como peras, melón o uvas de racimo.
- Después de la cena, una infusión de tomilla, de valeriana, de romero o de raíz de violetas.
- Antes de acostarse, se aplicará una compresa de barro o arcilla sobre la zona de los bronquios.
- Se recomienda complementar esta dieta con ejercicios respiratorios a diario y la inhalación de vapores aromáticos y descongestionantes.
- 3ª Dieta:
- En ayunas, tomar té verde o equinácea.
- Para el desayuno se alternará entre higo o membrillo, el cual puede ser presentado en forma de jugo, dulce o servido como ensalada. También yogur natural o diferentes zumos de frutas.
- En lo que respecta al almuerzo, se alternará entre mango asado o caliente, lasaña de berenjena acompañada de una ensalada vegetal, sopa de verduras y croquetas de bacalao o puré de zanahoria.
- Tras el almuerzo, zumo de naranja o limón, e incluso de zanahoria.
- Para la cena, algo ligero como jugo o trozos o dulce de manzana, o alternar puré de patatas, acelgas rehogadas con pasas, crema de calabacín o ensalada mixta.
Debería estarabsolutamente prohibido el consumo de los siguientes “alimentos” en cualquier dieta para individuos que puedan padecer asma bronquial:
- Helados
- Café y té
- Sazonadores artificiales como puedan ser los colorantes
- Especias picantes
- Conservas
- Comidas precocinadas y toda aquella que suele adscribirse en las llamadas comidas rápidas o basura
- Bebidas alcohólicas
- Bebidas envasadas y/o efervescentes
- Aguas minerales y fluorizadas
- Bicarbonato, aspirina y sacarina
- Pescados azules y marisco
- Carnes rojas y de cerdo
- Huevos
- Arroz blanco
- Queso curado
- Leche y productos lácteos
- Chocolate
- Vinagre de uva
- Sal
- Embutidos y productos de charcutería
- Harinas y pastas refinadas
- Azúcar blanco ni ningún producto alimenticio que pueda contenerlo
- Pan blanco
Ya centrándonos en las distintas terapias alternativas al tratamiento convencional del asma bronquial podremos llegar a destacar las siguientes:
Mencionábamos el Yoga así como al Tai-Chi como prácticas favorecedoras para los enfermos que padezcan de asma bronquial, pero, por supuesto, no son una práctica delimitada únicamente a estos individuos si no que es de igual manera recomendable a cualquier persona.
El Yoga es una terapia milenaria que se fundamenta en ejercicios respiratorios y posturales para lograr una mejoría del estado de salud del individuo. Sus beneficios han sido confirmados no tan solo por aquellos que puedan disfrutar de su práctica si no por profesionales científicos que subrayan sus propiedades curativas y, especialmente, preventivas frente diversas enfermedades así como también ha demostrado su valía a manera de terapia de rehabilitación.
Pero el Yoga no se limita a tratar únicamente al individuo de una manera física, sino de también en un contexto psíquico y emocional. Frente a enfermedades crónicas, el Yoga facilita al individuo recorrer el camino de la aceptación, instruyéndole sobre cómo convivir con la enfermedad que padece. Enseña a controlar los diferentes estados emocionales que pueden llegar a ser perjudiciales y establece una armonía esencial para la salud física y mental.
En lo que respecta al asma bronquial, existen un grupo de técnicas especiales de respiración en el Yoga que ayuda a mejorar la calidad de vida de aquellos individuos aquejados por la enfermedad. El Pranayama, que es como se conoce a estas técnicas especiales de respiración, ofrece la posibilidad de equilibrar tanto las propiedades fisiológicas como energéticas del enfermo.
Por tanto, es el Yoga una terapia sencilla y natural cuya práctica resulta aconsejable para todos aquellos que busquen mejorar su calidad de vida.
Se entiende como fitoterapia al uso medicinal que pueda darse a las plantas.
Se conoce desde tiempo inmemorial las aplicaciones curativas que pueden encontrarse en muchas especies vegetales, siendo que aún hoy en día muchos de los remedios que nuestros abuelos, y los abuelos de estos utilizaban, se siguen utilizando debido a su constatada efectividad. Además,es necesario señalar las ventajas que las plantas medicinales, por su naturaleza, presentan frente a los tratamientos químicos, tan extendidos hoy día como mal usados en la mayor de las ocasiones.
Entre las plantas que pueden ser utilizadas para el tratamiento del asma bronquial destacaremos las siguientes:
- Trébol: las inhalaciones con trébol alivian los síntomas característicos del asma bronquial.
- Enebro: aunque es una de las plantas destacadas para el tratamiento del asma, el exceso de la misma puede llegar a presentar irritación de las vías urinarias.
- Estramonio: a modo de infusión puede llegar a ser muy peligrosa, pero en cambio las hojas secas suelen fumarse en forma de cigarrillos contra el asma bronquial.
- Ginseng: fortalece y descongestiona el sistema respiratorio, pero se debe advertir del riesgo que se corre al tratar la planta, pues la inhalación del polvo de la raíz de Ginseng parece estar relacionado con alergias y aparición de los síntomas del asma.
- Adianto negro: su fronda, administrada a modo de infusión, se puede endulzar con miel y tomar de dos a tres tacitas diarias fuera de las comidas.
- Camedrio: en concreto, sus sumidades floridas, también puede ser administrada a modo de infusión, siendo su consumo recomendado de tres a cuatro tazas diarias.
- Erisimo: sus semillas machacadas también pueden tomarse a modo de infusión.
- Farfaracho: la flor de farfaracho es socorrida para realizar infusiones destinadas a aliviar los síntomas del asma.
- Ajo: del cual se emplea comúnmente el bulbo, presenta propiedades antibióticas, así como machacado es un conveniente antiasmático.
- Cebolla: al igual que el ajo, presenta propiedades antibióticas así como antiinflamatorias.
- Eucalipto: recomendado a en inhalaciones, es utilizado contra las afecciones de las vías respiratorias.
- Polen y jalea real: de propiedades desinfectantes para el organismo, así como también lo fortalecen.
- Pulmonaria: muy eficaz contra el asma, así como útil a la hora de tratar afecciones de las vías respiratorias e, incluso, inflamación de vejiga.
- Regaliz: De carácter expectorante, es muy útil para tratar resfriados o tos nerviosa, entre otros síntomas.
- Tomillo: Antiespasmódico y antiséptico, el tomillo ofrece una gran variedad de virtudes y puede ser administrado en inhalaciones.
Existen muchas otras plantas que podríamos llegar a destacar por sus virtudes en frente al tratamiento del asma bronquial, como pudiera ser la flor de madreselva, la raíz de primavera olorosa, la flor de tilo, el tallo mondado de barba de bosque, la raíz de centaura mayor o la nébeda. De igual forma, el fruto de anís, la planta florida de la hiedra terrestre, las hojas del marrubio, la raíz de la polígala amarga o la polígala vulgar y la raíz de la violeta silvestre muestran propiedades beneficiosas para el tratamiento del asma catarral.
La planta de aloe vera merece un punto y aparte.
Posee múltiples propiedades beneficiosas para el hombre, siendo probablemente la más destacada sus efectos curativos sobre las quemaduras, pero también sobre el asma.
Actualmente,es muy utilizada en el procesado de cosméticos, como tónicos faciales, desodorantes o cremas antiarrugas, pero las formas de utilizar esta planta que más puedan interesarnos son las siguientes:
- Gel: destinada a la higiene diaria, la concentración de aloe en el gel de baño dependerá siempre del fabricante.
- Zumo: se extrae de la pulpa diluyéndose una cucharada sopera en un vaso de agua, pudiéndose tomar de una a tres veces al día antes de las comidas. Con hasta dos cucharadas en un vaso de agua tres veces al día puede utilizarse como tónico.
- Fresco: se aplica directamente sobre los trastornos de la piel, quemaduras, hongos, heridas, etc.
- Pomada: para conseguir realizar una pomada de la planta de aloe vera se abrirán varias hojas para extraer su gel, el cual será hervido hasta formar una pasta espesa que se guardará en frascos en un lugar fresco.
- Polvo: en forma de cápsulas, es utilizado como purgante del organismo.
- Tintura: de sabor desagradable, sirve paradójicamente para estimular el apetito, así como también contra el estreñimiento.
- Vino tónico: llamado ‘Kumaryasava’ en la India, es el gel de la planta de aloe vera fermentado con miel y especias, es recomendable como tónico contra la anemia y trastornos digestivos.
- Inhalación: debe utilizarse el gel de la planta en vahos.
- Aromaterapia:
Nos centraremos en este caso en las llamadas inhalaciones o vahos que representan un antiguo remedio natural consistente en la inhalación de vapor de agua para descongestionar las vías respiratorias. Los vahos o inhalaciones son un método reconocido para facilitar la eliminación de mucosidad, evitando que esta se acumule en las vías.
Su preparación es sencilla, baste con poner agua a hervir, a la que se añadirá alguna planta medicinal o aceite esencial por tal de incrementar su efectividad terapéutica.El individuo cubrirá tanto su cabeza como el recipiente donde se encuentre el agua (recipiente que nunca será de plástico) para proceder a respirar los vapores durante el transcurso de unos minutos. La respiración debe efectuarse tanto por la boca como por la nariz, para así asegurarse de purificar nariz, senos nasales, garganta y bronquios.
Podemos diferenciar las inhalaciones secas de las húmedas. Las húmedas son aquellas que se realizan de la manera descrita, mediante la inhalación del vapor de agua, mientras que las secas consisten en dejar caer unas gotas de aceites esenciales en un pañuelo con el que el individuo se cubrirá boca y nariz.
Los aceites esenciales más socorridos son los de menta, eucalipto, lavanda, pepermint, rosa, árbol de té y pino. En cuanto a hierbas medicinales, se puede recurrir a tomillo, manzanilla o también eucalipto y menta.Siempre es indispensable consultar con un especialista, en este caso en la farmacia o herbolario, pues cabe advertir que el individuo podría desarrollar algún tipo de alergia a una o más de las sustancias mencionadas.
Fundamentada en la medicina tradicional china, la acupuntura es una venerada y antigua terapia consistente en la punción de agujas en determinados puntos del cuerpo humano por tal de restablecer su equilibrio natural.
En la medicina tradicional china se considera que los ataques de asma son consecuencia de trastornos en la energía corporal debido a factores exógenos patógenos (exceso de viento-frío o de calor-flema) y/ouna disminución de la resistencia antipatógena a causa de un vacío de riñón.La terapia estará destinada, por tanto, a tratar estas causas.
Son diversos los estudios que han constatado la mejoría en pacientes con asma bronquial que puedan haber recibido un tratamiento de acupuntura y es por esta razón que se encuentra entre las terapias naturales destacadas y más destacadas.
Y es dentro de la acupuntura donde encontraremos la moxibustión.
La moxibustión es una antiquísima terapia medicinal china que parece remontarse a los orígenes del fuego, cuando el hombre sintió por primera vez el alivio frente el calor. Es una terapia sencilla que se ha extendido desde oriente a occidente y que no produce efectos adversos para el individuo.
Se fundamenta en las propiedades curativas de la planta artemisa y del calor pudiéndose aplicar de diferentes maneras, necesitando de un conocimiento previo sobre acupuntura:
- Mediante agujas templadas: Mientras que con un extremo de la aguja (de acupuntura) se pinchará al individuo en la zona a tratar, en el otro extremo se colocará una bolita de artemisa que será posteriormente encendida para que su calor pueda transmitirse al cuerpo a través de la aguja.
- Mediante conos: La planta de artemisa será prensada en forma de conos, los cuales se ubicarán sobre los puntos a tratar del individuo, ya sea directamente sobre la piel o sobre láminas de jengibre o ajo. Los conos serán entonces encendidos para transmitir el calor al individuo.
- Mediante puros: En este caso, la planta de artemisa será prensada en forma de puro, al cual se le encenderá un extrema que se dirigirá al punto a tratar del cuerpo del individuo, nunca llegándolo a tocar sino estableciendo una distancia de unos cuatro centímetros. Para transmitir el calor, se dedicará a cada punto de quince a veinte minutos.
- Mediante Reionki (Ito thermie): Los Reionki son instrumentos consistentes en un tubo interior donde se encuentra una barra de planta de artemisa y en otro tubo exterior que será el aplicado sobre el cuerpo para transmitir el calor.
- Musicoterapia:
Se conoce como musicoterapia a aquella que recurre a la música con el objetivo de tratar distintos problemas físicos y/o emocionales.
Dado que en el asma el estado emocional del individuo supone un factor de suma importancia a la hora de agravar o acortar la virulencia de los síntomas, la musicoterapia puede presentarse como una vía para controlar los procesos emocionales del individuo.
Algunas obras musicales que suelen recomendarse para la terapia del asma bronquial son el ‘Ensueño’ de Gruber, el ‘Orfeo’ de Gluck o el ‘Andante’ de Mozart.
El Método Gesret entiende el asma como una reacción normal del organismo en respuesta a informaciones anormales provenientes del plexo pulmonar. Gesret diferencia dos formas de dificultad respiratoria; la espiratorio y la inspiratorio, y señala a esta última como un espasmo faríngeo, correspondiendo a individuos que puedan padecer además irritación de garganta y una leve tos refleja de carácter nocturno. Para Gesret, es únicamente la dificultad respiratoria de forma espiratoria la que debe definirse como asma “real”, siendo sus síntomas los más característicos de la enfermedad, como la presión en el pecho o las sibilancias al respirar.
El Método Gesret procede a tratar los problemas respiratorios a nivel osteoarticular y entre sus objetivos se encuentran armonizar determinados nervios y ganglios del sistema inmune. Para ello, recurre a técnicas de ajuste de la cadera, de ajuste de la caja torácica y de ajuste de la primera vértebra cervical.
Existen otros tratamientos, como la digipuntura (presión con los dedos sobre determinados puntos del cuerpo) y la terapia por ventosas (provocar una congestión local para favorecer la circulación mediante el uso de ventosas también sobre puntos específicos) que también podrían resultar de interés para el individuo aquejado de asma bronquial.
Y ya para finalizar, comentaremos algunos tipos de cataplasma (medicamento de aplicación externa como calmante) que podrían aplicarse al individuo aquejado de asma bronquial:
- Cataplasma de cebolla: el jugo de cebolla con cebada y vinagre forma una pasta que una vez calentada se aplicara sobre el pecho del individuo.
- Cataplasma de miel de abeja: aplicada en el pecho y la espalda del individuo, será cubierta por papel y después por ropa gruesa.
- Cataplasma de barro caliente: el cual será aplicado sobre el pecho del individuo.
- Cataplasma de hojas de sauco: también aplicada sobre el pecho.
Además, pueden aplicarse al individuo compresas de paño caliente que se deberán ir cambiando conforme se enfríen. También se puede frotar el pecho, la espalda y el cuello con mentol, con posterioridad se colocará sobre el pecho un papel al que previamente se le habrá esparcido cera de vela; se procederá después a tratar de retirar el papel (que será de periódico) dejando únicamente la cera, para volver a aplicar mentol, cubrir la zona y dejarlo de esa manera toda la noche. Se puede humear previamente el cuarto cerrado del individuo con cáscara seca de ajo, chamico o romero.
Otros tratamientos pasarían por ortigar pecho y espalda en tiempos fuera de crisis, tomar baños calientes de pies o introducir las manos en agua fría o helada durante aproximadamente quince minutos.
El asma es, actualmente, una patología extendida en la sociedad moderna y alrededor de la cual pueden haberse formado concepciones equivocadas. Es importante que tanto el individuo que pueda padecer esta enfermedad como sus allegados se encuentren debidamente informados. El asma no es una enfermedad curable pero sí tratable, y es necesario educar al individuo para que sea consciente que puede seguir llevando una vida normal, disfrutando de las mismas aficiones que una persona “sana”, siempre y cuando cumpla con el tratamiento establecido.
El tratamiento convencional prescrito por el médico especialista puede ser perfectamente complementario con los distintos tratamientos alternativos que aquí podamos haber llegado a comentar. Es más, son recomendables estas terapias naturalistas que desde una vida sana y equilibrada permiten al individuo mantener un control más ferreo de la enfermedad y no recurrir con tanta persistencia al consumo de medicamentos que en exceso podrían llegar a mostrarse perjudiciales.
No existe la panacea universal que pueda ofrecer una cura completa y absoluta de esta enfermedad, pero sí podemos conseguir que el individuo mejore su calidad de vida. Y ese debe ser nuestro principal objetivo.
Bibliografía:
- Medicinasnaturistas.com, ‘Tratamiento natural e integral del asma’
- Medline Plus, Enciclopedia médica on-line en español, ‘Asma’
- Saludparati.com, ‘Asma’
- Infojardín.com, ‘Asma, tratamientos y dietas para niños asmáticos’
- Enbuenasmanos.com, ‘Moxibustión’, ‘El Asma’, ‘Aloe Vera’, ‘El Kombucha’, ‘El Yoga como terapia o Yogaterapia’, ‘Vahos e inhalaciones: respirar a pleno pulmón’, ‘El hongo Reishi’
- Dra. Mayra Riveron Garrote, ‘Ensayo clínico aleatorizado del asma bronquial con homeopatía’
- Dr. Pavlusha Luyando Joo, ‘Asma bronquial y otras enfermedades respiratorias’
- Lic. Maria del Carmen Veitía Estrada, Lic. Miguel Ángel Pentón Valdivia y Malvila Palmero Estrada, ‘Acupuntura y sus técnicas en el asma bronquial’
- Jhonny Esteban Dressler Lang, ‘Asma; el Método Gesret’
- Centros para el control y la prevención de enfermedades de los Estados Unidos, ‘Datos básicos sobre el asma’
- World Health Organization, ‘Bronchial asthma: scope of the problem’
- Diane R. Gold,Rosalind Wright, ‘Population disparities in asthma’
- ESTEA – Curso Naturopatía General, dossier ‘Dietética y nutrición 3/4’, ‘Fundamentos de la Fitoterapia’, ‘Musicoterapia’ y ‘Vademecum Hierbas, plantas y arbustos’ libro 1