LA ÉLITE CIENTÍFICA ESTADOUNIDENSE SALE

EN DEFENSA DEL DARVINISMO  

«La evolución es uno de los principios de la ciencia moderna más sólidos y ampliamente aceptados. Se halla en la base de la investigación en muchas disciplinas y, por consiguiente, es un elemento clave en la educación científica». Así comienza la declaración institucional que la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS) ha hecho pública, durante el encuentro anual de la entidad en San Luís, en respueta a los intentos de los sectores ultraconservadores de introducir la enseñanza del diseño inteligente en la escuela pública norteamericana. El diseño inteligente es una nueva versión del creacionismo que parte del supuesto de que algunos órganos complejos y la gran diversidad biológica no pueden ser fruto del azar, como sostiene la teoría de la evolución.

La AAAS, la sociedad científica más importante del mundo, muestra su «profunda preocupación» por las legislaciones en marcha en algunos Estados norteamericanos, «que soscavarían la enseñanza de la evolución y privarían a los estudiantes de la educación necesaria para ser ciudadanos informados y productivos en una comunidad global cada día más tecnológica». El texto recuerda que algunos proyectos de ley - hay catorce normativas antievolucionistas en curso en otros tantos Estados- hacen énfasis en «supuestos "errores" de la teoria de la evolució o "desacuerrdos" existentes en el seno de la comunidad científica» sobre su validez. «Pero no existe ninguna polémica importante dentro de la comunidad científica sobre la validez de la teoría de la evolución. La polémica sobre su enseñanza no es una polémica científica», sentencia.

Los autores destacan la gran cantidad de pruebas que refuerzan la tesis formulada por Charles Darwin en 1859 en "Ell origen de les especies", «descubrimientos que van desde el registro fósil hasta el parentesco genético entre las espécies». La teoría de la evolución, explican, «es un concepto unificador de la ciencia moderna» y «nuestra comprensión sobre como funciona continúa refinándose gracias a nuevos descubrimienntos».

Derrota judicial

Los responsables de la AAAS indican que «muchas de las leyes y políticas propuestas tienen como objetivo implícito o explícito propiciar la enseñanza del diseño inteligente a las clases de ciencias como una alternativa a la evolución. Aunque los partidarios del diseño inteligente evitan normalmente nombrar un creador específico, el concepto es de hecho religioso, no científico». Los autores recuerdan que la AAAS ya advirtió el año 2000 que dejar entrar el diseño inteligente en la escuela resultaría «inapropiado», al no ser un concepto científico, y cómo el juez John E. Jones III se basó en el citado argumento para rechazar en diciembre su inclusión en los currículums escolares de Pennsilvania por «inconstitucionales», ya que se trata de «una alternativa religiosa emmascarada de teoría científica».

El Consejo Escolar de Ohio rechazó por once votos a favor y cuatro en contra una petición para que el «análisis crítico de la evolución» se enseñase en las clases de biología, medida que en su día fue presentada por el creacionista Instituto Descubrimiento como un modelo a seguir en todo el país. Robert L. Park, físico de la Universidad de Maryland y reputado crítico de les pseudociencias, considera el revés al integrismo en Ohio consecuencia directa del dictamen de inconstitucionalidad de Pennsilvania y se pregunta si no será este último una herida mortal para el diseño inteligente en EU.

A. Gámez, El Correo Vasco