MENDOZA.– Tras un estudio teológico de dos años, el arzobispo de Mendoza, monseñor José María Arancibia, afirmó que la Iglesia no puede respaldar los supuestos mensajes sobrenaturales y apariciones de la Virgen a un vecino, un fenómeno que congrega a miles de fieles frente a su vivienda, en el departamento Las Heras. Allí, en una expresión de religiosidad popular no apoyada por la Iglesia, se reúnen desde hace cinco años los fieles para venerar una imagen de la Virgen bajo la advocación de María Rosa Mística.
Manuel Yanzón, dueño de la vivienda del barrio Victoria, en el distrito El Albarrogal, asegura que desde 2000 recibe mensajes de la Virgen y considera que salvó su vida por un milagro atribuido a esa imagen. Cada vez más fieles se reúnen los 27 de cada mes para venerar a María Rosa Mística, con multitudes estimadas en 20.000 personas por encuentro. Yanzón, de 56 años, tiene seis hijos y ocho nietos. Trabajó como albañil y cocinero en un hotel. Actualmente está desocupado y su familia se sostiene con el trabajo de su esposa, que es modista. Si bien trata de evitar el contacto con los medios, dejó trascender que el 27 de julio de 2000 recibió de la Virgen la promesa de ser favorecido por un milagro, luego de que en 1989 había sido arrollado por una camioneta, lo que le provocó serias lesiones y la pérdida del oído. Dice que recuperó la audición el 13 de agosto de ese año, cuando se le presentó la Virgen en la parroquia Nuestra Señora de la Merced. En un pronunciamiento contundente, el arzobispo señaló: "No existen razones para reconocer como auténticas las presuntas manifestaciones sobrenaturales como visiones o audiciones de la Santísima Virgen o de Nuestro Señor Jesucristo". Pese a que los promotores de la devoción mariana ya consiguieron la donación de un terreno para construir una capilla y una cruz de gran tamaño, Arancibia aconsejó a los fieles no recibir ni ofrecer dinero para la adquisición de terrenos o la construcción de un templo en el lugar. No celebrar misa Monseñor Arancibia sostuvo que los mensajes que se atribuyen a la Virgen "además de notables ambigüedades contienen serios errores acerca de la vida cristiana y afirmaciones contrarias a la fe católica". También advirtió: "Su difusión pone en riesgo la salud espiritual de los fieles", por lo que solicitó a Yanzón "no difundirlos ni en parte ni en su totalidad, y no usarlos para la oración o la enseñanza". Pese al reclamo de numerosos fieles, incluido Yanzón, el arzobispo advirtió que no puede "dar aprobación eclesiástica para la celebración de los sacramentos en el lugar. Esto no impide que la gente se reúna en el lugar para la oración y actos de devoción a la Santísima Virgen María". Tras conocerse el documento del arzobispado, varias personas se acercaron a la casa de Yanzón para expresarle su solidaridad e insistieron en que se autorice la celebración de misas. El intendente del Departamento Las Heras, Rubén Miranda, en cuya jurisdicción se encuentra el sitio donde veneran a la Rosa Mística, según dijo ayer a Radio Nihuil que apoyará el movimiento de devotos de la Virgen con obras de infraestructura para dar comodidades a los fieles que concurren al lugar. Confeso devoto de la Rosa Mística, el intendente dijo que piensa construir baños públicos y mejorar las vías de acceso. Respecto de fenómenos extraordinarios de carácter sensorial percibidos por algunos fieles, como perfume a rosas, el arzobispo de Mendoza dijo que "la Iglesia no suele considerar esta clase de fenómenos como garantía de un hecho sobrenatural". Sin embargo, advirtió que estas indicaciones no "incluyen un juicio acerca de la autenticidad de las gracias personales de diverso tipo que los fieles tienen la certeza subjetiva de haber recibido, y que han de atesorar en el corazón para suscitar una mayor fidelidad a la vocación cristiana". Arancibia señaló que no pretende hacer ninguna valoración moral de las personas implicadas en estos hechos y dijo que las recomendaciones no deben interpretarse como una prohibición de acudir a un lugar, sino como enseñanzas y consejos que encauzan el discernimiento de conciencia que han de hacer los católicos. También sugirió "a las personas responsables de las ofrendas materiales entregadas por desconocimiento de estas recomendaciones o por insistencia de los fieles, que las administren con transparencia y las destinen a cubrir los gastos de los actos de piedad en honor de María Rosa Mística". Admitió que estas manifestaciones de fe son un desafío para la Iglesia de Mendoza, "no sólo por el número de fieles que se ha movilizado, sino por la naturaleza del factor desencadenante de estas manifestaciones: el testimonio de un particular acerca de apariciones de la Madre de Dios". Por Sergio Dimaría |