El ADN y sus anécdotas

J.A. / OURENSE

Investigaciones como los análisis de restos de ADN que ayudaron a esclarecer los crímenes de Alcasser, la identificación de víctimas del reciente Tsunami que asoló parte de Asia o la investigación de los restos de Cristóbal Colón para saber si pertenecen al famoso descubridor, son algunos de los trabajos que lleva a cabo el Instituto de Medicina Legal de Santiago. El director de este centro, el coruñés Ángel Carracedo Álvarez, fue ayer el invitado de lujo del Instituto Otero Pedrayo para celebrar su "II Semana de Ciencia para todos", que celebra desde el pasado día 4 de abril. Así un tema aparentemente complicado como el genoma humano, "la enciclopedia de vida de cada ser humano, contado en 23 tomos (equivalente a 23 cromosomas) explicó Carracedo, se convirtió gracias a la capacidad narrativa del conferenciante, en una aventura apasionante para los niños.

El equipo que dirige Carracedo y que los chavales compararon con los investigadores de la serie CSI, tiene su apartado más llamativo en crímenes e investigaciones históricas. Así es el propio Ángel Carracedo el que ha dirigido el estudio de ADN de unos restos que se supone pertenecen a Cristóbal Colón, a su hijo y al propio hermano de Colón. "Analizamos el ADN de Colón y su hijo y comprobamos que eran ellos, pero al estudiar el del hermano del descubridor, nos salió el ADN de una rata", declaró Carracedo ante la carcajada general. De esto deduce "que los restos analizados, serán como mucho de la rata que se comió los huesos del hermano de Colón", indicó el investigador. "Temo que nos pidan los análisis del Apóstol".

Antes de entrar en materia, Ángel Carracedo, se quitó la bata de científico sesudo para hablar como "colega" y consiguió colarle a los chavales toda la historia de la genética, sin que se dieran cuenta, desde Mendel, el primer padre de la genética, pasando por Watson y Crick hasta llegar a febrero de 2001, cuando se descifraron toda las informaciones contenidas en nuestros 23 padres de cromosomas, "que son la historia de nuestra vida contada en 23 enciclopedias, que nos permite saber a través de un pelo o los restos de una mano en una botella, si el criminal era rubio, su color de ojos o incluso si era tartamudo", señaló. El equipo de Carracedo estudia incluso el ADN de los homínidos de Atapuerca. Dada la fiabilidad que cobra el estudio del genoma humano, "nos tememos que en cualquier momento nos pidan que estudiemos los restos del ADN de Santiago Apóstol para ver si son auténticos, y acabemos todos cagaos", comentó a los alumnos.

Dió una lección de humildad cuando concluyó que tras descifrarse en 2001 el mapa del genoma humano, se sabe que "cada persona es igual en un 99,9 por ciento a cualquier otro ser humano del mundo". Si en algo nos parecemos, es en nuestras dudas, de ahí que uno de las pruebas que más le piden a este instituto, sean las relacionadas con crimenes y las de paternidad. Así tal como dijo Ángel Carracedo, "en ese terreno si que tendríamos chascarrillos". La Semana de la Ciencia remata hoy en el "Otero", con una charla sobre Ciencia y Sociedad a las 12.30 horas.

Fuente: www.farodevigo.es